Sobre la ACTUAL CRISIS MIGRATORIA EN ÁFRICA OCCIDENTAL

DECLARACIÓN DE LA RED ECLESIAL DE HOSPITALIDAD ATLÁNTICA SOBRE LA CRISIS MIGRATORIA ACTUAL EN ÁFRICA OCCIDENTAL
– 21.9.25 –

[Sobre la Red eclesial de hospitalidad atlántica , véase este texto de la CEE: pulsa aquí]
[Puedes descargar en PDF esta Declaración pulsando aquí]

Migración. RED EUROPEA DE HOSPITALIDAD ATLÁNTICA.Desde hace varios meses, la Red eclesial de hospitalidad atlántica [nota del webmaster: una red eclesial dedicada a la protección de los migrantes en varios países africanos y en España] es testigo directo de un drama humano de trágica magnitud, que afecta especialmente a Senegal y, más ampliamente, al conjunto de África Occidental. Esta red de diócesis católicas, presente en varios países africanos y en España, actúa con el apoyo del Departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española, la Red África-Europa para la Movilidad Humana (RAEMH), acompañada por el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral.

Cada día, miles de jóvenes, movidos por la desesperación, la falta de perspectivas o la presión social, se hacen a la mar a bordo de embarcaciones precarias con la esperanza de llegar a Europa. Con demasiada frecuencia, estas travesías se convierten en tragedias: cientos de muertos, desaparecidos, familias rotas y comunidades en duelo. Estas piraguas, cargadas de angustia y esperanza, se convierten en el símbolo de una juventud sacrificada.

Una crisis con múltiples rostros

Esta realidad no es nueva, pero ha alcanzado un nivel alarmante. La migración irregular por vía marítima es hoy una de las más mortíferas del mundo. Es el reflejo de una crisis más profunda y sistémica:

  • Una crisis de gobernanza, marcada por la corrupción, la falta de transparencia y la carencia de visión política.
  • Una crisis económica y social, en la que el desempleo, la precariedad y las desigualdades empujan a los jóvenes a buscar en otra parte lo que no encuentran en su propia casa.
  • Una crisis de confianza en el futuro, en la que la esperanza parece extinguirse ante la falta de alternativas viables.
  • Una crisis de las políticas migratorias, que con demasiada frecuencia son securitarias, represivas y ajenas a las realidades humanas. Estas políticas, en lugar de ofrecer vías legales y dignas, obligan a los candidatos al exilio a tomar rutas cada vez más peligrosas, alimentando las redes de traficantes y la trata de seres humanos.

Nuestra postura

Ante esta dramática situación, la Red eclesial de hospitalidad atlántica expresa su profunda preocupación y afirma con rotundidad:

  • Senegal y África no pueden seguir perdiendo a su juventud en las olas del océano.
  • El silencio y la inacción son cómplices de esta hecatombe. Callar es consentir la
  • La migración debe ser abordada como una cuestión humana, social y de desarrollo, y no únicamente como un asunto de control de seguridad o de intereses geopolíticos.

Nuestros llamamientos a la acción

Lanzamos un llamamiento urgente a todos los actores implicados:

A las autoridades senegalesas y de África Occidental:

  • Poner en marcha políticas ambiciosas para ofrecer a los jóvenes perspectivas reales en sus países.
  • Invertir en educación, formación profesional, emprendimiento y acceso al
  • Promover la buena gobernanza, luchar contra la corrupción y fortalecer las instituciones democráticas.

A los socios regionales, a la Unión Africana y a la CEDEAO:

  • Reforzar los mecanismos de cooperación y de solidaridad
  • Elaborar estrategias concertadas para prevenir las migraciones forzadas y proteger los derechos de los migrantes.

A la Unión Europea y a la comunidad internacional:

  • Asumir su parte de responsabilidad histórica y actual en los desequilibrios que alimentan la migración.
  • Adoptar políticas migratorias justas, humanas y respetuosas de los derechos
  • Apoyar proyectos de desarrollo sostenible en los países de origen, en colaboración con las comunidades locales.

A la sociedad civil, a las familias y a los ciudadanos:

  • Movilizarse para sensibilizar, informar y denunciar las prácticas que ponen en peligro la vida de los jóvenes migrantes.
  • Crear espacios de diálogo, escucha y acompañamiento para los jóvenes en busca de sentido y de perspectivas.

A los jóvenes africanos:

  • Armarse de valor, de resiliencia y de creatividad.
  • Negarse a ceder al fatalismo e invertir sus energías en proyectos que den sentido a sus vidas.
  • Convertirse en los constructores de un futuro mejor, aquí y

El compromiso de la Iglesia

La Iglesia, a través de la Red eclesial de hospitalidad atlántica, reafirma su compromiso de:

  • Ser una voz profética frente a la injusticia y la
  • Continuar su labor de vigilancia, sensibilización e incidencia política.
  • Trabajar con las comunidades locales, las autoridades y los socios para desarrollar iniciativas concretas de prevención, acompañamiento y solidaridad.

Nos negamos a desviar la mirada ante las piraguas que parten cada noche, cargadas de vidas y sueños. Nos negamos a permanecer indiferentes ante los cementerios marinos del Atlántico. África necesita a su juventud, no engullida por las olas, sino en pie, creativa y protagonista de su desarrollo.

Juntos, hagamos resonar un llamamiento urgente a la responsabilidad, a la solidaridad y a la acción.

Hecho en Dakar, a 21 de septiembre de 2025.

YoussouphStev YOUM, SM.
Coordinador para África de la Red eclesial de hospitalidad atlántica

Migración. RED EUROPEA DE HOSPITALIDAD ATLÁNTICA. Crisis migratoria en África Occidental.

La Mesa por la Hospitalidad ante los SUCESOS DE TORRE PACHECO

NI VIOLENCIA RACISTA NI CRIMINALIZACIÓN COLECTIVA
La Mesa por la Hospitalidad se suma al siguiente comunicado junto a centenares de entidades

[Lista de entidades firmantes y adhesiones en este enlace: pulsa aquí]

NI VIOLENCIA RACISTA NI CRIMINALIZACIÓN COLECTIVA. Comunicado ante los hechos de Torre Pacheco.Las organizaciones firmantes queremos expresar nuestra más firme condena ante los gravísimos hechos ocurridos recientemente en Torre Pacheco (Murcia). Tras la brutal agresión sufrida por un vecino mayor de la localidad, transmitimos nuestra solidaridad con la víctima y su entorno, y deseamos su plena recuperación.

En cualquier caso, la violencia racista que se ha desatado a partir de los hechos anteriores es absolutamente inadmisible y condenable. Rechazamos con toda firmeza la campaña de criminalización colectiva desatada contra la comunidad marroquí en particular —y migrante en general— residente en la localidad que lleva años formando parte activa del tejido social de Torre Pacheco. Condenamos especialmente los llamamientos a la violencia, a la “cacería de inmigrantes”, realizados en las redes por grupos de extrema derecha perfectamente identificables.

El señalamiento por origen, nacionalidad o religión no solo vulnera principios básicos de convivencia, sino que erosiona los cimientos del Estado de derecho. La justicia no puede ni debe ser sustituida por linchamientos morales, ni por persecuciones mediáticas o sociales. Ninguna comunidad debe ser convertida en chivo expiatorio de actos individuales.

Este no es un caso aislado: esta escalada se suma a muchas otras agresiones racistas y xenófobas que no deja de crecer en todo el territorio, alimentadas por discursos de odio y bulos que fracturan la cohesión social.

La convivencia es un valor que se construye día a día, desde el respeto, la empatía y el reconocimiento mutuo. Torre Pacheco, como tantos municipios del Estado, se ha forjado gracias a la diversidad de quienes lo habitan. Apostar por la convivencia no es solo rechazar el odio, sino también promover espacios de encuentro, diálogo y cooperación que fortalezcan el tejido social y garanticen la seguridad y el bienestar de todas las personas, sin distinción.

Hacemos un llamamiento a las instituciones, especialmente a las administraciones locales y autonómicas, así como a los medios de comunicación y al conjunto de la ciudadanía a actuar con responsabilidad. No se puede tolerar ni alimentar el odio ni la desinformación. Defender la igualdad y la dignidad de todas las personas no es una opción: es una obligación democrática y ética.

Frente al racismo y la xenofobia, la respuesta es la unidad. Pedimos a cada ciudadana/o que defienda los derechos humanos, pilares que garantizan la dignidad de cada persona. Es necesario rechazar el odio en todas sus formas. Nuestro compromiso debe ser construir una sociedad plural, donde la diversidad sea una fortaleza, justa y segura para todas. Contra el racismo, nuestra arma más potente es la solidaridad, un lazo que nos une como comunidad.

POR TODO ELLO, EXIGIMOS

Investigación inmediata y sin impunidad. Exigimos esclarecer la agresión al vecino mayor y todos los ataques posteriores, identificando a los responsables materiales e intelectuales para que rindan cuentas ante la justicia, garantizando que ningún hecho quede impune.

 Fiscalía General del Estado activa contra el odio. Reclamamos la actuación de oficio de la Red de Fiscales Delegados de Delitos de Odio y Discriminación, tal y como establece la Instrucción 7/2019 de la Fiscalía General del Estado sobre delitos de odio y discriminación (BOE-A-2019-7771), para perseguir la incitación pública y a quienes instigan estas agresiones, o promuevan discursos de odio, linchamientos o pogromos.

Protección real para las familias amenazadas. Demandamos medidas de seguridad efectivas, protección policial cercana, realojo si fuera necesario, asesoría jurídica y apoyo psicológico para que todas las personas puedan vivir con tranquilidad y sin miedo a represalias.

Protección integral de la infancia. Requerimos especial atención y apoyo para los menores de edad que sufren agresiones o amenazas por su origen, así como para quienes son instrumentalizados o captados por grupos de extrema derecha. Es clave prevenir esta manipulación y garantizar su derecho a crecer libres de odio.

Reparación y acompañamiento integral. Todas las víctimas deben recibir asistencia legal, social y psicológica, con recursos suficientes para asegurar su derecho a la reparación y a continuar con sus vidas sin miedo ni estigmas, fortaleciendo la cohesión social.

Campañas claras contra bulos y odio. Es imprescindible lanzar mensajes públicos claros y sostenidos para frenar los rumores y desmontar los bulos que alimentan el racismo y la violencia, implicando a medios de comunicación, redes sociales e instituciones.

Diálogo y convivencia para reconstruir la confianza. Reclamamos la creación de espacios de mediación vecinal y trabajo comunitario, convocados de forma urgente, para recuperar la convivencia, frenar la crispación y evitar que estos hechos se repitan.

Formación para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para prevenir y actuar. Exigimos que policías, jueces y operadores jurídicos reciban formación específica para prevenir, detectar y responder de forma eficaz ante potenciales delitos de odio, asegurando su compromiso con los derechos humanos y evitando que actitudes racistas o discriminatorias se normalicen dentro de los propios cuerpos.

Apoyo decidido a iniciativas y proyectos de sensibilización contra el racismo, la xenofobia y el reconocimiento de la convivencia intercultural que se construye día a día en nuestros pueblos y ciudades.

 

F. REDONDO, Dtor. Dpto. Migraciones de CEE, ANTE SUCESOS MURCIA

Fernando Redondo,
director del Departamento de Migraciones de la CEE,
ante los sucesos en Torre-Pacheco (Murcia)
FUI FORASTERO Y ME ACOGISTEIS

Nota de Fernando Redondo, director del Departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española, ante los sucesos en Torre-Pacheco (Murcia). Tomado de la web de Pastoral Social de la CEE.
Imagen: Alfonso Verdú para El País

Como cristiano y más específicamente como Director del Departamento de Migraciones de la CEE, no puedo dejar de manifestar mi preocupación, disconformidad y repulsa ante las proclamas y acusaciones que, en estos días, algunos grupos y personas están vertiendo en contra de las personas migrantes afincadas en nuestro país, pidiendo incluso una expulsión generalizada e incitando a la violencia a través de las redes sociales ,provocando enfrentamientos entre migrantes y autóctonos como está sucediendo en estos días en Torre-Pacheco (Murcia).

Fernando Redondo, dtor. dpto. Migraciones de la CEE. Ante los sucesos de TorrePacheco: FUI FORASTERO Y ME ACOGISTEIS. Foto Alfonso Durán.Los datos y la realidad nos dicen que la gran mayoría de las personas migrantes están fuertemente arraigadas en España [Ver AA.VV. Un arraigo sobre el alambre. La integración social de la población inmigrante en España (Colección de Estudios 46; Fundación Foessa 2020)]. Contribuyen a paliar el invierno demográfico que estamos atravesando y son en gran medida responsables del sostenimiento económico y estado de bienestar de nuestro país.

Desde el punto de vista eclesial, tenemos que reconocer que la presencia de personas migrantes está revitalizando, rejuveneciendo y animando la vida de muchas de nuestras parroquias y comunidades cristianas envejecidas y diezmadas.

Como no podía ser de otra manera, la Iglesia siendo fiel al Evangelio que nos recuerda «Fui forastero y me hospedasteis» (Mt 25, 35) y en consonancia con su doctrina social, siempre ha tenido una actitud positiva de acogida, acompañamiento e integración de las personas migrantes.

El compromiso de muchas parroquias y otras entidades eclesiales que llevan tiempo acogiendo e integrando en su seno, sin prejuicios, a las personas migrantes, dice más que mil palabras. Este ya es un gesto importante que favorece la convivencia entre todos, pero es necesario no bajar la guardia y que las parroquias sigan propiciando momentos y espacios de encuentro entre migrantes y autóctonos que posibiliten la escucha, superen prejuicios y favorezcan el enriquecimiento mutuo.

También es fundamental que transmitan por todos los medios narraciones positivas que muestren tanto al interior de la propia comunidad como de la sociedad circundante lo positivo que aporta la migración a las comunidades y a la sociedad, como un medio eficaz de desmentir bulos y combatir actitudes xenófobas.

Fernando Redondo Pavón
Director del Departamento de Migraciones de la CEE

MIGRACIONES HUELVA denuncia situación en que viven LOS TEMPOREROS

Grupo Diocesano de Migraciones de la Diócesis de Huelva
MIGRACIONES DE LA DIÓCESIS DE HUELVA DENUNCIA LAS CONDICIONES EN LAS QUE VIVEN LOS TEMPOREROS

El Grupo Diocesano de Migraciones de la Diócesis de Huelva está formado por el Secretariado de Migraciones, Cáritas Diocesana de Huelva, Fundación Don Bosco, HOAC, CONFER, Nuevo Horizonte y Pastoral Penitenciaria.

MIGRACIONES DE LA DIÓCESIS DE HUELVA DENUNCIA LAS CONDICIONES EN LAS QUE VIVEN LOS TEMPOREROS.Huelva, 17 de marzo 2025.

Todos los años. llegada esta fecha y coincidiendo con el final de la campaña de la aceituna en Jaén, miles de personas temporeras migrantes se desplazan hacia los municipios de Huelva, donde comienza la temporada de recolección de frutos rojos. Este flujo migratorio, habitual en esta época del año, trae consigo una serie de desafíos tanto para las personas trabajadoras como para las localidades que los reciben, así como para los empresarios y la propia administración.

En Lepe, uno de los puntos clave de acogida es un albergue de personas temporeras que no es suficiente para atender la llegada masiva de estas personas. Muchos de los recién llegados, ante la falta de espacio, se ven obligados a dormir en las calles, expuestos a las inclemencias del tiempo y en condiciones precarias. Esta situación ha generado preocupación entre las organizaciones sociales y las autoridades locales, que intentan buscar soluciones temporales para aliviar el problema sin poder dar respuestas a todos.

MIGRACIONES DE LA DIÓCESIS DE HUELVA DENUNCIA LAS CONDICIONES EN LAS QUE VIVEN LOS TEMPOREROS.En otros municipios como Palos de la Frontera ocurre algo similar, las chabolas que fueron arrasadas por un gran incendio y que no dejaron volver a construir dejan un lugar desolador donde se concentran las personas que van llegando y sin alternativa de alojamiento lo que hace que numerosas personas duerman al raso acompañados de un fuego que los calienta para pasar de la noche.

En Lucena del Puerto, las personas temporeras que regresan a los asentamientos informales se encuentran con que sus chabolas han sido devastadas por algún que otro incendio y tampoco tienen alojamiento alternativo, algunos se afanan en volver a construirlas para pasar la temporada de trabajo. En Lucena se ha construido un pequeño albergue pero que no está en marcha por la falta de gestión. De hecho, estas estructuras que servían como refugio durante las campañas anteriores, han sido eliminadas en operativos de desalojo, dejando a muchos sin un lugar donde resguardarse.

MIGRACIONES DE LA DIÓCESIS DE HUELVA DENUNCIA LAS CONDICIONES EN LAS QUE VIVEN LOS TEMPOREROS.En Moguer, otra localidad que recibe a cientos de temporeros, también se desborda y se puede ver cómo están por las calles o hacinados en almacenes indignos u otro tipo de infraviviendas. En Moguer no existe albergue para personas temporeras, están trabajando en la línea de erradicación del chabolismo habilitando unas viviendas alternativas.

Ante esta realidad, algunas de esas personas temporeras confían en que, una vez encuentren trabajo en alguna finca, les ofrezcan alojamiento en la misma propiedad, una práctica común en el sector agrícola onubense.

La llegada de las personas temporeras a Huelva marca el inicio de una de las campañas más importantes para la economía de la región, pero también pone en evidencia las carencias en materia de infraestructura y apoyo social para estos trabajadores esenciales. Mientras tanto, las organizaciones no gubernamentales y colectivos locales redoblan sus esfuerzos para brindar asistencia humanitaria, reclamando a las administraciones públicas medidas urgentes que garanticen condiciones dignas para quienes sostienen uno de los pilares económicos de la provincia.

Como personas cristianas no podemos ignorar la valiosa aportación de las personas migradas a nuestra sociedad y nuestra Iglesia [Comunidades acogedoras y misioneras Identidad y marco de la pastoral con migrantes. Exhortación Pastoral, 2.1] y denunciamos la necesidad de políticas integrales que aborden de manera sostenible la situación de las personas temporeras, garantizando sus derechos y mejorando su calidad de vida.

MIGRACIONES DE LA DIÓCESIS DE HUELVA DENUNCIA LAS CONDICIONES EN LAS QUE VIVEN LOS TEMPOREROS.