«Chavales de nadie» TRES PONENCIAS -vídeo- SOBRE JÓVENES MIGRANTES
La Iglesia en la Rioja -Diócesis de Calahorra-la Calzada-Logroño- ha celebrado su II Semana Social diocesana atendiendo a la situación de los jóvenes migrantes que llagan a Canarias. Las tres ponencias se recogieron en vídeo que, por su interés, ofrecemos a continuación. 1ª ponencia.“CAMINOS CRUZADOS: JÓVENES Y MIGRACIONES, UNA MIRADA DESDE CANARIAS”. Con Jesús Alberto González Concepción, delegado de Migraciones de la Diócesis de Tenerife, y Arancha Méndez Tosco, del equipo de Cooperación Fraterna y Movilidad Humana de Cáritas Diocesana de Tenerife.
2ª ponencia.“JUVENTUD MIGRANTE: CAMINOS DE ESPERANZA”. Con Carmen García Cuestas y Jennifer Gómez Torres, del equipo de Inclusión-Programa de Infancia, Juventud y Familia de Cáritas Española
3ª ponencia.“EXPERIENCIAS DE PROYECTOS CON JÓVENES MIGRANTES”. Con los proyectos «La Maleta de Luisa» (Córdoba) y el «Proyecto Nazaret» (Sevilla).
Mons. Argüello -presidente de la CEE- en el Discurso Inaugural de la 127ª Asamblea Plenaria – Extracto sobre la Iniciativa Legislativa Popular – «ANTE LA SITUACIÓN DE ESTOS MILES DE PERSONAS, ESPECIALMENTE NIÑOS, ENFERMOS, TRABAJADORES, ¿QUÉ HACER, EXPULSARLOS A TODOS O ABORDAR LA MANERA DE REGULARIZAR SU SITUACIÓN?»
La Iniciativa Legislativa Popular (ILP), promovida por centenares de organizaciones con una presencia muy especial de Cáritas, Confer, la Comisión Episcopal para la Pastoral Social y REDES, recogió 611.821 firmas validadas por la Oficina de Censo Electoral. La ILP fue tomada en consideración por el Congreso de los Diputados el 9 de abril de 2024, con 310 votos a favor. El 19 de noviembre de 2024, se aprueba la modificación del Reglamento de la ley de extranjería, que sirve de argumento para paralizar la tramitación ya aprobada de la ILP por «ser ya innecesaria». Sin embargo, el Reglamento dejará fuera, en una cierta situación de limbo jurídico y existencial, a miles de personas como, por ejemplo, quienes no cumplan el requisito de dos años de permanencia o personas que no puedan demostrar fehacientemente su estancia durante ese periodo; las personas indocumentadas sin posibilidad de recibir documentos de su país de origen; las personas con difícil empleabilidad por edad, discapacidad o enfermedad crónica; quienes estando en posibilidad de trabajar no pueden aceptar una propuesta de empleo por no estar «regularizados» ni pueden «regularizarse» por no aportar un contrato laboral; los solicitantes de protección internacional, a quienes se deniega su solicitud; y las familias con niños y adolescentes que estén en situación de irregularidad administrativa.
La CEE siempre ha reconocido el derecho del Estado de regular los flujos migratorios, la necesidad de abordar las causas migratorias en colaboración con los países de origen y de combatir a las mafias, siempre desde el principio de la dignidad humana que nos impulsa a abordar la situación de los que ya residen en nuestra nación. Por eso, ante la situación de estos miles de personas, especialmente niños, enfermos, trabajadores, ¿qué hacer, expulsarlos a todos o abordar la manera de regularizar su situación?
Proponemos a los dos grupos políticos mayoritarios en las Cortes Generales que se reúnan para afrontar el problema e impulsar la tramitación de la ILP. Es un ejercicio de regeneración democrática, por respeto a la iniciativa de cientos de miles de ciudadanos y a la decisión del Congreso de los Diputados, y también una forma de ayudar a resolver un grave problema en el que la dignidad y el bien común están afectados. Es también una llamada a superar polarizaciones estériles y abordar los graves problemas comunes desde legítimas diferencias, pero buscando puntos de encuentro. Queremos promover una alianza social que lleve la esperanza a quienes están excluidos de la regularización y viven en una tierra de nadie que no propicia nada bueno. Estamos dispuestos a ofrecer un cauce que facilite el encuentro y el diálogo. Por eso en próximas fechas quisiéramos trasmitirles esta iniciativa y sugerirles la posibilidad de un diálogo sobre el asunto.
El pasado 27 de marzo se presento el informe ‘Cuidar con derechos, vivir con dignidad’, elaborado por el equipo de trabajo del área de mujer del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM), que recoge perspectivas de trabajadoras del hogar y cuidados de origen migrado, familias empleadoras y profesionales técnicas sobre los cuidados y el empleo del hogar. Desde el reconocimiento a esta labor y su aporte social, se analizan dificultades y se proponen alternativas para que los derechos a cuidar y ser cuidadas sean realmente garantizados en la sociedad.
Mira aquí abajo el vídeo de la presentación del Informe:
En palabras de Susete Mourato, investigadora y autora principal del informe, “El sistema actual de cuidados a personas en situación de dependencia no garantiza su universalidad, sino que reproduce desigualdades de género y favorece la explotación laboral de las personas que trabajan en este ámbito. Cuidar y ser cuidadas es un derecho inherente a todo ser humano, pero sigue siendo un privilegio de unas pocas personas”.
Según el informe, el 58% de las mujeres entrevistadas no han obtenido contrato laboral ni seguridad social; el 35% no ha tenido ni vacaciones pagadas ni descansos; el 40% de las empleadas en régimen externo trabajan más de 40 horas semanales; mientras que casi una de cada cuatro encuestadas admite no tener ninguna oportunidad formativa.
Además, el 15% de las mujeres entrevistadas han sido víctimas de acoso sexual en el entorno laboral. En algunos casos “persisten actitudes clasistas, racistas y colonialistas que perpetúan relaciones asimétricas basadas en estereotipos que generan discriminaciones múltiples, como situaciones de maltrato y de violencia sexual en el entorno laboral”.
El informe sintetiza una serie de hallazgos sobre la situación de este sector. En España existe una desigualdad estructural en los cuidados, ya que son las mujeres quienes asumen mayoritariamente esa responsabilidad, lo que perpetúa la desigualdad de género y la precariedad de este sector, donde existe una alta informalidad y vulnerabilidad de derechos. Además, existe un modelo de políticas públicas de cuidados deficiente: las mujeres soportan esta carga y suplen dicho déficit en un contexto de mayor envejecimiento de población y de ausencia de medidas efectivas de conciliación.
Por otro lado, la complejidad en trámites de regularización administrativa, unida a la falta de información sobre la contratación para ambas partes, genera una inseguridad jurídica, alienta la informalidad laboral y la economía sumergida e invisibiliza esta labor. Todos estos factores generan sobreexplotación y tienen un alto impacto en la salud mental y física de las trabajadoras.
Para revertir estas situaciones, es necesario un cambio estructural que garantice el acceso a derechos sociolaborales, así como el reconocimiento del trabajo en cuidados como esencial y digno. Entre las recomendaciones que propone el informe, que el Estado promueva políticas que reconozcan los cuidados como un derecho; facilitar y flexibilizarla regularización y contratación de mujeres migrantes trabajadoras; establecer incentivos, asesoramiento y medidas de apoyo para familias empleadoras; prevenir riesgos laborales propios del sector, garantizando medidas de protección y acceso a seguridad social; y promover herramientas de sensibilización social y cambio cultural que visibilicen esta labor esencial y contribuyan a erradicar prácticas discriminatorias hacia las mujeres trabajadoras.
El informe subraya la necesidad urgente de transformar el sistema de cuidados en España, priorizando la dignidad y los derechos de las trabajadoras del hogar y los cuidados. Para lograrlo, es imprescindible la colaboración de las administraciones públicas, las entidades del tercer sector y la sociedad en su conjunto. Solo con un esfuerzo coordinado será posible construir un modelo de cuidados más justo, equitativo y sostenible.
En palabras de una mujer empleada de hogar en Bilbao, participante en la investigación del informe, “que nuestras voces sean escuchadas y atendidas, que nuestra labor no se quede en la oscuridad, que nuestras peticiones como trabajadoras no se queden en bucle”.
Delegación diocesana de Pastoral con Migrantes JORNADA DE BUENAS PRÁCTICAS CON MIGRANTES Y REFUGIADOS – Sábado, 22 de marzo –
[entrada publicada el 19.2.25; 4ª actualización: 25.3.25]
ACTUALIZACIÓN POSTERIOR AL EVENTO (Resumen -no oficial- del Saludo del obispo auxiliar, Vicente Martín — Crónica breve de Rufino García Antón, delegado de Migraciones — Resumen de la Encuesta a parroquias con pastoral con migrantes — Crónica de Pilar Algarate para Cáritas Madrid — Crónica en Noticias Obreras — Álbum de fotos:
→ → → Resumen (no oficial) del Saludo de nuestro obispo auxiliar, Vicente Martín (en PDF): pulsa aquí.
→ → → Crónica breve de Rufino García Antón, delegado episcopal de Pastoral de Migraciones:
→ → → Resumen de la Encuesta a parroquias con pastoral con migrantes:
→ → → Crónica de Cáritas Madrid, por Pilar Algarate: pulsa aquí.
→ → → Álbum de fotos (Área de Pastoral Social y Cáritas Madrid): pulsa aquí.
UNIDOS EN ESPERANZA, CAMINAMOS CON LOS MIGRANTES. Un espacio de encuentro para conocer casos reales y prácticos y valiosos («buenas prácticas») en la acogida, el acompañamiento y el trabajar y vivir codo con codo con nuestros vecinos y hermanos migrantes. CONVOCA nuestra Delegación diocesana de Pastoral de la Movilidad Humana:
Contaremos con nuestro obispo auxiliar, Vicente Martín. Tendremos el testimonio de algunas parroquias. Y, según expreses tus preferencias en el formulario de inscripción, participa en uno de los Círculos de Experiencias: Acogida de migrantes en parroquias y colegios, Pastoral con migrantes de habla hispana, Capellanías de otras naciones, Comunidad Oasis.
INSCRÍBETE (pulsa aquí) para elegir tus preferencias.
Audio de Rufino García, delegado episcopal de Migraciones en nuestra Iglesia en Madrid, invitando a la Jornada:
El sábado 22 de marzo, de 10 de la mañana hasta las 13.30 horas, tendrá lugar en la parroquia de San Hilario de Poitiers, calle Luis Chamizo 7, una jornada de buenas prácticas con los migrantes y refugiados, organizada y convocada desde la Delegación de Migraciones de la Diócesis de Madrid. El lema de esa jornada es Unidos en esperanza, caminamos con los migrantes. El lema pretende recoger tres realidades importantes en la vida de la Iglesia.
Por una parte, el lema del año jubilar, peregrinos de la esperanza. Por otra parte, el camino en sinodalidad, tan importante en la vida de la Iglesia. Y en tercer lugar, que ese peregrinaje de esperanza y esa sinodalidad lo hagamos con nuestros hermanos y hermanas migrantes y refugiados.
La dinámica de la jornada está estructurada en dos partes. En una primera parte habrá cuatro círculos de experiencias. El primero, la acogida de migrantes en parroquias y colegios.
El segundo, la pastoral con los migrantes de habla hispana. El tercero, la pastoral en las capellanías de habla no hispana. Y el cuarto, la comunidad oasis.
Habrá un trabajo en grupos sobre esas experiencias, una pausa y un descanso para charlar y tomar un café y demás. Y una segunda parte en la que habrá la breve exposición de buenas prácticas en siete parroquias de Madrid. Afortunadamente hay muchas más buenas prácticas, pero por razón de tiempo había que elegir algunas.
Se trata de que en esta jornada nos contagiemos positivamente de esas buenas prácticas y que nos animemos a que en las diferentes parroquias de Madrid, organismos e instituciones de la Iglesia diocesana, pues vayamos poniendo en marcha también esas buenas prácticas, que ya se van dando, por cierto. Contaremos con la presencia de don Vicente Martín, obispo auxiliar encargado de la pastoral social de la diócesis de Madrid, y nos animaremos a seguir, como digo, implementando esas buenas prácticas. Muchas gracias.