TRUMP, la obispa EDGARD y el papa FRANCISCO

TRUMP, LA OBISPA EDGARD Y EL PAPA FRANCISCO

A las dos últimas personas citadas en el título de esta entrada, es seguro que se le podían sumar más. Y es que no son sólo el papa católico y la obispa episcopal quienes han manifestado una oposición clara y firme a las políticas (¿políticas?) migratorias de Trump.En todo el mundo ha habido personas e instancias -religiosas y laicas- que se han manifestado en la misma línea.

Con todo, guardemos aquí memoria de las intervenciones de los dos líderes religiosos dichos, porque no tienen desperdicio ni en su fondo ni en su forma (y los segundo no es, tristemente, frecuente hoy en día, donde parece que discrepar sólo puede expresarse insultando).

Papa Francisco y obispa Edgard contra deportaciones masivas de Trump.La obispa episcopal Mariann Edgar Budde (véase quién es en este enlace de El País), durante la homilía de un servicio religioso que ella presidía y en la que estaba presente el presidente Trump (al día siguiente de su toma de posesión el 20 de enero de 2025), se dirigió directamente a Trump sin ambages: «En el nombre de Dios, le pido que tenga misericordia para gente en nuestro país que tiene miedo ahora», Puede leerse el discurso íntegro de la obispa en este enlace de El País. O ver una amplia crónica sobre las partes del discurso sobre las deportaciones de migrantes en este enlace de la BBC.

El papa Francisco, el día antes de la toma de posesión de Trump, ya había calificado como «una desgracia» que el líder republicano cumple con una de sus promesas electorales estrella: llevar a cabo deportaciones masivas de inmigrantes. Y, además de ampliar esa idea, la reiteró en el mensaje de felicitación que envió al presidente. Y todo eso se sumaba a que, dos semanas antes, se había nombrado arzobispo de Washington a Robert Walter McElroy, claramente a favor de los inmigrantes y de la acogida de los homosexuales en la Iglesia, y que no ha tenido empacho en criticar públicamente a Trump, como cuando tachó de «ineficaz y grotesca» la construcción del muro ante Méjico. Puede leerse ampliado todo esto en este enlace de El Diario Vasco.

Y de nuevo el papa Francisco es quien ha enviado el pasado 10 de febrero una Carta a los obispos estadounidenses (puede leerse en español en esta enlace de la Santa Sede), que expone ampliamente el rechazo a las deportaciones y acaba así: «Exhorto a todos los fieles de la Iglesia católica, y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, a no ceder ante las narrativas que discriminan y hacen sufrir innecesariamente a nuestros hermanos migrantes y refugiados. Con caridad y claridad todos estamos llamados a vivir en solidaridad y fraternidad, a construir puentes que nos acerquen cada vez más, a evitar muros de ignominia, y a aprender a dar la vida como Jesucristo la ofrendó, para la salvación de todos.».

21 dic. POR LA PAZ: NI TERRORISMO NI GENOCIDIO


Discapacidad. Local accesible a personas con movilidad reducida.

21 de diciembre de 2024
CANTAMOS POR LA PAZ
Por la Paz. Alto el Fuego ¡Ya! Ni Terrorismo, Ni Genocidio.

En Madrid

La plataforma que está detrás de la concentración del pasado 30 de noviembre, “Por la Paz. Alto el Fuego ¡Ya! Ni Terrorismo, Ni Genocidio” (https://pararlaguerra.es/), vuelve a convocarnos -tras el pasado 30 de noviembre-  a un nuevo acto en Madrid o donde pueda cada grupo, parroquia, ciudadano, etc.: se trata de participar  asistiendo y, en su caso, organizándose en las plazas y espacios de cualquier lugar del territorio nacional para cantar, como canción de este movimiento por la Paz, “Sólo le pido a Dios”.

La plataforma la conforman -ver su página web- un gran número de entidades civiles y religiosas, y la firma de su manifiesto está abierta a todos.
CANTAMOS POR LA PAZ. Por la Paz. Alto el Fuego ¡Ya! Ni Terrorismo, Ni Genocidio.

Mons. Luis Argüello, en su discurso de clausura en la presentación de la Memoria de Actividades de la Iglesia, del pasado 10 de diciembre, hace referencia a este nuevo acto (ver a partir del minuto 2,25 en https://www.youtube.com/watch?v=NB_BQEqrfrw).

Carta del ‘Jesuit Refugee Service Europe» a la reunión del Consejo de Europa

CARTA DEL ‘JESUIT REFUGEE SERVICE EUROPE»
A LA REUNIÓN DEL CONSEJO DE EUROPA

[Descarga la carta en PDF en este enlace]

DE CARA A LA REUNIÓN DEL CONSEJO DE LA UNIÓN EUROPEA, JRS INSTA A EUROPA A RECUPERAR LA HUMANIDAD

Bruselas, 17 de octubre 2024

El Servicio Jesuita a Refugiados (JRS Europe) insta en la antesala del Consejo de la Unión Europea a los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión a recuperar la humanidad.

Estimados/as jefes/as de Estado y de Gobierno de la Unión Europea:

Exactamente hace 25 años, sus predecesores acababan de acordar trabajar juntos “hacia una unión de Libertad, Seguridad y Justicia” en las Conclusiones del Consejo de Tampere. Se comprometieron a hacerlo a través de políticas comunes que respeten nuestros valores compartidos de dignidad humana, libertad, democracia, estado de derecho, igualdad y derechos humanos. Ellos, y sus sucesores, trabajaron juntos para armonizar la forma en que extendemos la protección y el disfrute de los derechos humanos a aquellos que se ven obligados a huir de la violencia y la persecución.

Mantener estos estándares no es fácil. Se necesita audacia y fuerza para mantener el compromiso, incluso cuando el contexto parece volverse más desafiante.

En los últimos años, hemos sido testigos del debilitamiento de este compromiso. En las últimas semanas, aún más. En JRS, hemos expresado nuestra oposición al recientemente adoptado Pacto sobre Migración y Asilo. Un Pacto que elige la detención y la segregación de las personas que buscan protección en las fronteras exteriores de la UE. Un Pacto que permite numerosas derogaciones nacionales de las políticas comunes en tiempos de supuesta crisis. Un Pacto que promueve la externalización de la responsabilidad de proteger a las personas a países fuera de la UE.

Desafortunadamente, estas decisiones ya están cosechando frutos nefastos. Cada vez más, los Estados miembros están anunciando cambios en la legislación y políticas nacionales que se apartan de la legislación común de la UE.

Los Países Bajos quieren desvincularse del Sistema Europeo Común de Asilo, Alemania introduce controles fronterizos internos, Polonia quiere suspender el derecho a solicitar asilo en las fronteras con Bielorrusia, Italia ha comenzado a llevar a las personas rescatadas en el mar a un centro de detención fuera de la UE, en Albania. También vemos cómo los fondos europeos pesimamente invertidos en terceros países conducen a graves violaciones de los derechos humanos, como en los centros de detención en Turquía.

Por si esto fuera poco, los gobiernos continúan buscando formas de mantener alejados a los migrantes o devolverlos antes incluso de que pongan un pie en territorio europeo, diseñando «centros de retorno» en terceros países que son cuestionables, tanto desde una perspectiva ética como de viabilidad.

A medida que el compromiso con nuestros valores compartidos se desmorona, la injusticia y el sufrimiento aumentan. En JRS, lo vemos todos los días, escuchando a las personas en centros de detención, apoyando a las personas que han sido abandonadas a su suerte, acompañando a aquellas cuyas solicitudes de asilo han sido injustamente rechazadas. Todo esto, mientras que ninguna de las iniciativas mencionadas anteriormente ha tenido realmente efecto alguno en la reducción de la migración hacia Europa.

No tiene por qué ser así. La generosa y unánime respuesta de la UE ante la crisis de personas desplazadas de Ucrania ha demostrado lo que podemos lograr cuando actuamos juntos y de acuerdo con nuestros valores. La Unión Europea aún puede cambiar de rumbo y elegir inequívocamente actuar conforme a los valores que la fundaron.

Opten por trabajar juntos para diseñar formas innovadoras de garantizar vías seguras y legales para las personas que huyen de la violencia y la persecución.

Opten por buscar y rescatar a las personas en el mar, y trabajen juntos para llevarlas al puerto seguro más cercano en Europa.

Opten inequívocamente por respetar el derecho de todas las personas a la libertad, y rechacen el uso de la detención administrativa como un mal necesario.

Opten por la hospitalidad y el acompañamiento desde el momento en que las personas llegan, y diseñen juntos modelos de acogida digna que permitan el verdadero encuentro con la comunidad local.

Opten por crear acuerdos de colaboración sólidos con terceros países que verdaderamente fortalezcan sus sistemas de protección y apoyen su desarrollo, no para convertirlos en ejecutores satélites de políticas inhumanas de la UE.

En la antesala de este Consejo Europeo, les pedimos que crean en nuestros valores y opten por hacer que Europa vuelva a ser humana.

Atentamente,
Jesuit Refugee Service Europe

Contacto Prensa:
Nalé Barbieri – nale.barbieri@jrs.net

La vergüenza del Pacto Migratorio de la UE

LA VERGÜENZA DEL PACTO MIGRATORIO DE LA UE
[Entrada publicada el 20.12.23. Última actualización 12.1.24]

Ante el vergonzoso Pacto Migratorio acordado por la Unión Europea, reproducimos -de entre los muchos artículos de colectivos y ONG- el Decálogo publicado en almena, elaborado por: organizaciones contra el Pacto Europeo de Migración y Asilo.
Tras él, ofrecemos una amplia selección de documentos que desarrollan igualmente el daño a los Derechos Humanos que supone este Pacto.

Decálogo: un Pacto contra los Derechos Humanos

La propuesta de Pacto Europeo de Migraciones y Asilo (PEMA) que la UE quiere anunciar en las próximas semanas es contraria a los Derechos Humanos porque incluye:

1. Fronteras como espacios en los que no aplica la legalidad. La propuesta de Pacto permitirá crear una ficción de no-entrada según la cual las personas que lleguen por vías irregulares a Europa no se considerarán en territorio europeo, a pesar de encontrarse en el territorio. El «procedimiento previo a la entrada» convertirá definitivamente las fronteras en limbo legal y normalizará una política de hotspots o puntos calientes, como los ya existentes en Lesbos o Canarias, que fuerzan a las personas que llegan a Europa a ingresar en centros aislados en zonas remotas, en condiciones similares a la detención y sin acceso a la necesaria asistencia jurídica, médica o psicosocial.

2. Mayor discriminación y menos garantías de acceso al asilo. La aplicación del «procedimiento en frontera» implicará que personas que necesiten y quieran pedir asilo deban hacerlo desde la frontera, en plazos acelerados y con menos garantías legales. Este procedimiento será obligatorio para nacionales de países con una tasa de reconocimiento baja y se aplicará, incluso, a personas en situación especialmente vulnerable, incluyendo a infancia y familias. Esta medida vulnera el principio de no discriminación y es contraria a la obligación legal de analizar individualmente cada solicitud de protección internacional.

3. Normalización de las detenciones masivas, incluso de menores. En la práctica, los nuevos procedimientos fronterizos obligarán a las personas migradas a permanecer en condiciones de privación de libertad durante un tiempo de hasta seis meses, en espacios fronterizos o zonas de tráfico y sin medidas de protección efectivas. La propuesta de Pacto promueve detenciones incluso, de familias y niños/as a partir de los 6 años durante largos períodos de tiempo, en dispositivos de detención sin especificar.

4. Un sistema indiscriminado de expulsiones exprés. La propuesta de Pacto utiliza los conceptos de «tercer país seguro» y de «país de origen seguro» para denegar solicitudes de protección internacional según nacionalidad y limitar el acceso a procedimientos de asilo justos. La definición de «tercer país seguro» queda diluida a discreción de cada Estado miembro sin garantías de que las personas sean protegidas, vulnerando así el principio de no devolución. En los casos de denegación, el Pacto activa la «directiva de retorno inmediato», que permitirá alargar la detención y acelerar la deportación, incluso de personas en proceso de apelación.

5. Más presión en los países de llegada a la Unión Europea que, como España, asumen ya un mayor esfuerzo del acogida. Lejos de crear un mecanismo de corresponsabilidad entre los 27 estados miembros para la reubicación de personas solicitantes de asilo, la propuesta del Pacto mantiene la obligatoriedad de pedir asilo sólo en el primer país de llegada y alarga la responsabilidad de estos estados. Esto obstaculiza la reunificación familiar y agrava la ineficiencia y la desigualdad entre los sistemas de asilo de los distintos estados de la UE.

6. Un sistema injusto de solidaridad a la carta. En lugar de establecer un sistema obligatorio que permita reubicar a las personas refugiadas en el conjunto del territorio europeo y repartir responsabilidades entre países para cumplir las obligaciones de acogida, el Pacto establece un sistema flexible que permite pagar por no acoger. Así, algunos países podrían evitar sus obligaciones de protección internacional y financiar a cambio, con 20.000 euros por persona rechazada, deportaciones y acciones de control fronterizo, incluso en terceros países.

7. Vía libre en los países de la Unión Europea para saltarse las obligaciones internacionales. Con la aplicación del ‘Reglamento de Crisis’, el Pacto permitirá a los estados alegar una situación de «crisis», «instrumentalización» o «fuerza mayor» para incumplir aún más sus obligaciones de acogida. Aunque no se define qué se entiende por situación de crisis, instrumentalización o fuerza mayor, este mecanismo amplía las derogaciones y excepciones al derecho de asilo, erosiona el ya precario sistema de asilo europeo y convierte la gestión migratoria en la gran excepción para los derechos humanos.

8. Mayor criminalización de las personas que migran. El Pacto consolida un enfoque securitario de las políticas migratorias de la Unión Europea. Fortalece el papel y los recursos de Frontex como agencia responsable del control fronterizo, persigue a aquellas personas u organizaciones que inciten, según la UE, a entrar en Europa sin autorización y aumenta las penas a personas acusadas de tráfico de seres humanos que a menudo son sólo un miembro más del grupo de personas en migración. Además, el Pacto contempla la posibilidad de reintroducir controles en las fronteras interiores de la UE.

9. Herramientas digitales para la vigilancia masiva de las personas migradas. Mediante la reforma del EURODAC (la base de datos europea de personas migradas y solicitantes de asilo), el Pacto permitirá diversificar y aumentar la recogida de datos especialmente sensibles y que deben estar absolutamente protegidos; como datos biométricos de la cara, incluso de niños de seis años. Además, el Pacto permitirá cruzar esta información con datos policiales, lo que promoverá el perfilamiento y discriminación racial.

10. Evita la aplicación de vías legales y seguras y delega la gestión migratoria en terceros países. El Pacto refuerza la tendencia europea de externalización de las fronteras, lo que implica delegar la gestión de las migraciones a otros países a cambio de beneficios comerciales y acuerdos de cooperación condicionada. La UE y sus miembros pactan con países como Libia, Túnez, Níger o Marruecos a cambio de evitar, cueste lo que cueste, las llegadas a Europa. Por el contrario, la aplicación de vías legales y seguras que posibiliten la migración regular y con garantías es una pieza inexistente en el Pacto, que no incluye ninguna medida para evitar las vulneraciones de derechos y muertes en las rutas migratorias de acceso a Europa, ni para erradicar la violencia institucional en las sus fronteras y una vez dentro.

— Más documentación — — —

Audio: COMUNICADO DE LA MESA Y PACTO MIGRATORIO UE

Rufino García, delegado episcopal de Migraciones en Madrid
SOBRE EL COMUNICADO DE LA MESA
Y SOBRE EL PACTO MIGRATORIO DE LA UE
– Audio –

[El Espejo en COPE, 22.12.23]

Información complementaria:

Rufino García, delegado episcopal de Migraciones en Madrid. SOBRE EL COMUNICADO DE LA MESA "Esta Navidad no tenemos plan" Y SOBRE EL PACTO MIGRATORIO DE LA UE.