Justicia y Paz – PAZ DESARMADA Y DESARMANTE EN GAZA

Comisión General de Justicia y Paz
LLAMAMIENTO PARA UNA PAZ DESARMADA Y DESARMANTE EN GAZA
-22.5.25-

El Señor dijo a Caín: «¿Dónde está Abel, tu hermano?». Respondió Caín: «No sé; ¿soy yo el guardián de mi hermano?». El Señor le replicó: «¿Qué has hecho? La sangre de tu hermano me está gritando desde el suelo (Gn, 4).

Comisión General de Justicia y Paz. LLAMAMIENTO PARA UNA PAZ DESARMADA Y DESARMANTE EN GAZA.En este año Jubilar de la Esperanza traemos a nuestras conciencias el llamado del Concilio Vaticano II, que nos recuerda que “los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo. Nada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón. (…) La Iglesia por ello se siente íntima y realmente solidaria del género humano y de su historia.” (GS, 1)

En un mundo enfrentado, que nos dibuja un mosaico de muerte con una “guerra mundial a plazos” y que van adquiriendo estructuras más enraizadas de permanencia en la violencia y el odio, donde el valor de la defensa de las personas y de los pueblos como centro de la vida plena va perdiendo peso a favor de intereses mercantilistas, del dinero y del poder, anhelamos una sociedad atravesada por la convivencia, el respeto mutuo y la preservación de los derechos inalienables, conquistados con mucho esfuerzo.

Hasta que no haya una paz firme y duradera nuestro silencio no puede ser cómplice de tantas guerras activas.

La realidad que estamos viviendo clama a gritos el fin de todo enfrentamiento y el establecimiento de la paz llena de justicia, en todos los territorios que sufren este flagelo de la guerra, y especialmente en la querida tierra de Palestina, donde, en palabras de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, la escalada militar plantea condiciones de vida incompatibles con la supervivencia de la comunidad palestina, especialmente de la población de Gaza.

En Gaza, las personas mayores, menores y familias supervivientes están ya muriendo de hambre:

No queremos que Atila recorra la franja de Gaza, no queremos ni bombas ni rehenes, queremos justicia y paz para quienes viven en Israel y en Palestina, queremos el pleno respeto de todos los derechos humanos en todas las tierras que pisó nuestro señor Jesucristo y en todo el mundo. No podemos olvidarnos ni mirar para otro lado cuando los hermanos y hermanas sufren y están muriendo a causa de las guerras.

Quedarnos indiferentes es una incoherencia total con nuestro cristianismo.

Con el Papa León XIV, decimos que la paz no es el silencio sepulcral después del conflicto, no es el resultado de la opresión ni del exterminio, sino un don que mira a las personas y reactiva su vida. Rezamos por esta paz, que es reconciliación, perdón, valentía para pasar página y volver a comenzar en una relación de respeto y convivencia.

Los pueblos quieren la paz:

No podemos olvidar que no hay paz sin justicia y no hay justicia sin reparación, no solo física y de infraestructuras, sino fundamentalmente de tantas personas dañadas en su cuerpo y en su espíritu. Debemos implicarnos todo lo que podamos en este esfuerzo de reparación y de exigencia de parar la guerra como condición primera e ineludible.

Para que esta paz se difunda, junto con el Papa León XIV, apoyamos a la Santa Sede, que está a disposición para que las personas enemigas se encuentren y se miren a los ojos, para que a los pueblos se les devuelva la esperanza y se les restituya la dignidad que merecen, la dignidad de la paz.

Con el corazón en la mano, decimos a quienes dirigen los pueblos: ¡Encontrémonos, dialoguemos, negociemos! La guerra nunca debe ser inevitable porque en ella nadie gana y todos perdemos; las armas pueden y deben callar, porque no resuelven los problemas, sino que los aumentan; porque pasarán a la historia quienes siembran la paz, no quienes cosechan víctimas; porque las demás personas no son ante todo enemigas, sino seres humanos: no son seres malos a quienes odiar, sino personas con quienes hablar.

Para llegar a una situación de “justicia, paz, verdad y fraternidad”, como viene reclamando el Papa León XIV, se requiere, de manera urgente e inaplazable, terminar con el asedio a la población, así como con el ataque a los hospitales, con los bombardeos a la población civil, la destrucción sistemática de infraestructuras y vecindarios, y la negación de asistencia humanitaria, lo que supone una violación de los derechos humanos más básicos y del derecho internacional humanitario, actos de ocupación equivalentes a una limpieza étnica.

Por eso, y por ser un imperativo para la dignidad humana, reclamamos:

Que se respete el Derecho Internacional Humanitario

Que se permita la entrada de ayuda humanitaria sin restricciones,

Que se respete la defensa de la vida, especialmente de las personas más vulnerables, infancia, enfermas, mujeres, y se libere a todas las personas secuestradas

Que se abran corredores humanitarios para asistir a la población civil.

Que dirigentes de los Estados sigan imponiendo sanciones a los Acuerdos con quienes no respetan el derecho internacional humanitario y cese el rearme, con un embargo militar integral, en búsqueda de una paz “desarmada y desarmante”.

Que se dé fin a la guerra en Gaza, y se inicie la reconstrucción de las infraestructuras para una vida digna del propio pueblo palestino en su territorio, hasta consolidar una Paz con Justicia y reparación

«¡En un mundo dividido y herido por el odio y la guerra estamos llamados a sembrar la esperanza y a construir la paz!«. Con estas palabras de nuestro Papa León XIV, hacemos un llamado a ser constructores de puentes de tolerancia, de diálogo y de plena justicia, para toda persona y condición, para todo pueblo y nación. Estamos llamados y convocados a ser artesanos de la paz, convencidos de que es Dios quien mueve la historia, aunque a veces nos parezca ausente o lejano.

Nuestra Señora de la Paz, ruega por nosotros. Acudimos a ti para que esa paz que Dios nos ofrece en Jesús, la recibamos, la conservamos y la llevemos al mundo. Ayúdanos para que seamos artífices de la Paz. Que tu maternal auxilio nos haga valientes, pacientes y eficaces para comprometernos a trabajar por la justicia, fundamento de la paz que todos necesitamos.

Comisión General de Justicia y Paz. LLAMAMIENTO PARA UNA PAZ DESARMADA Y DESARMANTE EN GAZA.

MARRUECOS Y MAURITANIA en la mirada de sus Cáritas nacionales


Discapacidad. Local accesible a personas con movilidad reducida.

Cáritas Madrid
MARRUECOS Y MAURITANIA EN LA MIRADA DE SUS CÁRITAS NACIONALES

Charla presencial — martes 11.3.25 de marzo de 2025 — 17:00 a 18:30 — Centro de Estudios Sociales de Cáritas Madrid (en la c/ Santa hortensia, 3. Madrid) — INSCRIPCIÓN -> pulsa aquí.

ACTUALIZACIÓN 13.3.25 (página publicada el 8.3.25).- Crónica y fotos: pulsa este enlace.

Cáritas MarruecosEn el contexto actual de la movilidad humana, nos centraremos en la experiencia de las Cáritas nacionales de Marruecos y Mauritania, dos países clave en los procesos de tránsito migratorio. A través de las voces de quienes acompañan directamente a las personas migrantes en estos territorios, profundizaremos en la realidad social, económica y política que enfrentan las personas que se ven obligadas a desplazarse.

Cáritas MauritaniaUno de los objetivos fundamentales de la ponencia será visibilizar las dificultades y obstáculos que atraviesan las personas migrantes en los países de origen. Además, reflexionaremos sobre las causas estructurales que dan origen a estos procesos de movilidad forzada, como la pobreza, la violencia y la falta de oportunidades en muchas regiones del mundo.

A través de este espacio, también se brindarán herramientas y reflexiones para promover un acercamiento positivo y constructivo hacia las personas que han vivido experiencias de migración forzada, aprendiendo cómo acompañarlas de manera respetuosa y digna en su proceso de adaptación y reintegración.

TRUMP, la obispa EDGARD y el papa FRANCISCO

TRUMP, LA OBISPA EDGARD Y EL PAPA FRANCISCO

A las dos últimas personas citadas en el título de esta entrada, es seguro que se le podían sumar más. Y es que no son sólo el papa católico y la obispa episcopal quienes han manifestado una oposición clara y firme a las políticas (¿políticas?) migratorias de Trump.En todo el mundo ha habido personas e instancias -religiosas y laicas- que se han manifestado en la misma línea.

Con todo, guardemos aquí memoria de las intervenciones de los dos líderes religiosos dichos, porque no tienen desperdicio ni en su fondo ni en su forma (y los segundo no es, tristemente, frecuente hoy en día, donde parece que discrepar sólo puede expresarse insultando).

Papa Francisco y obispa Edgard contra deportaciones masivas de Trump.La obispa episcopal Mariann Edgar Budde (véase quién es en este enlace de El País), durante la homilía de un servicio religioso que ella presidía y en la que estaba presente el presidente Trump (al día siguiente de su toma de posesión el 20 de enero de 2025), se dirigió directamente a Trump sin ambages: «En el nombre de Dios, le pido que tenga misericordia para gente en nuestro país que tiene miedo ahora», Puede leerse el discurso íntegro de la obispa en este enlace de El País. O ver una amplia crónica sobre las partes del discurso sobre las deportaciones de migrantes en este enlace de la BBC.

El papa Francisco, el día antes de la toma de posesión de Trump, ya había calificado como «una desgracia» que el líder republicano cumple con una de sus promesas electorales estrella: llevar a cabo deportaciones masivas de inmigrantes. Y, además de ampliar esa idea, la reiteró en el mensaje de felicitación que envió al presidente. Y todo eso se sumaba a que, dos semanas antes, se había nombrado arzobispo de Washington a Robert Walter McElroy, claramente a favor de los inmigrantes y de la acogida de los homosexuales en la Iglesia, y que no ha tenido empacho en criticar públicamente a Trump, como cuando tachó de «ineficaz y grotesca» la construcción del muro ante Méjico. Puede leerse ampliado todo esto en este enlace de El Diario Vasco.

Y de nuevo el papa Francisco es quien ha enviado el pasado 10 de febrero una Carta a los obispos estadounidenses (puede leerse en español en esta enlace de la Santa Sede), que expone ampliamente el rechazo a las deportaciones y acaba así: «Exhorto a todos los fieles de la Iglesia católica, y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, a no ceder ante las narrativas que discriminan y hacen sufrir innecesariamente a nuestros hermanos migrantes y refugiados. Con caridad y claridad todos estamos llamados a vivir en solidaridad y fraternidad, a construir puentes que nos acerquen cada vez más, a evitar muros de ignominia, y a aprender a dar la vida como Jesucristo la ofrendó, para la salvación de todos.».

21 dic. POR LA PAZ: NI TERRORISMO NI GENOCIDIO


Discapacidad. Local accesible a personas con movilidad reducida.

21 de diciembre de 2024
CANTAMOS POR LA PAZ
Por la Paz. Alto el Fuego ¡Ya! Ni Terrorismo, Ni Genocidio.

En Madrid

La plataforma que está detrás de la concentración del pasado 30 de noviembre, “Por la Paz. Alto el Fuego ¡Ya! Ni Terrorismo, Ni Genocidio” (https://pararlaguerra.es/), vuelve a convocarnos -tras el pasado 30 de noviembre-  a un nuevo acto en Madrid o donde pueda cada grupo, parroquia, ciudadano, etc.: se trata de participar  asistiendo y, en su caso, organizándose en las plazas y espacios de cualquier lugar del territorio nacional para cantar, como canción de este movimiento por la Paz, “Sólo le pido a Dios”.

La plataforma la conforman -ver su página web- un gran número de entidades civiles y religiosas, y la firma de su manifiesto está abierta a todos.
CANTAMOS POR LA PAZ. Por la Paz. Alto el Fuego ¡Ya! Ni Terrorismo, Ni Genocidio.

Mons. Luis Argüello, en su discurso de clausura en la presentación de la Memoria de Actividades de la Iglesia, del pasado 10 de diciembre, hace referencia a este nuevo acto (ver a partir del minuto 2,25 en https://www.youtube.com/watch?v=NB_BQEqrfrw).

Carta del ‘Jesuit Refugee Service Europe» a la reunión del Consejo de Europa

CARTA DEL ‘JESUIT REFUGEE SERVICE EUROPE»
A LA REUNIÓN DEL CONSEJO DE EUROPA

[Descarga la carta en PDF en este enlace]

DE CARA A LA REUNIÓN DEL CONSEJO DE LA UNIÓN EUROPEA, JRS INSTA A EUROPA A RECUPERAR LA HUMANIDAD

Bruselas, 17 de octubre 2024

El Servicio Jesuita a Refugiados (JRS Europe) insta en la antesala del Consejo de la Unión Europea a los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión a recuperar la humanidad.

Estimados/as jefes/as de Estado y de Gobierno de la Unión Europea:

Exactamente hace 25 años, sus predecesores acababan de acordar trabajar juntos “hacia una unión de Libertad, Seguridad y Justicia” en las Conclusiones del Consejo de Tampere. Se comprometieron a hacerlo a través de políticas comunes que respeten nuestros valores compartidos de dignidad humana, libertad, democracia, estado de derecho, igualdad y derechos humanos. Ellos, y sus sucesores, trabajaron juntos para armonizar la forma en que extendemos la protección y el disfrute de los derechos humanos a aquellos que se ven obligados a huir de la violencia y la persecución.

Mantener estos estándares no es fácil. Se necesita audacia y fuerza para mantener el compromiso, incluso cuando el contexto parece volverse más desafiante.

En los últimos años, hemos sido testigos del debilitamiento de este compromiso. En las últimas semanas, aún más. En JRS, hemos expresado nuestra oposición al recientemente adoptado Pacto sobre Migración y Asilo. Un Pacto que elige la detención y la segregación de las personas que buscan protección en las fronteras exteriores de la UE. Un Pacto que permite numerosas derogaciones nacionales de las políticas comunes en tiempos de supuesta crisis. Un Pacto que promueve la externalización de la responsabilidad de proteger a las personas a países fuera de la UE.

Desafortunadamente, estas decisiones ya están cosechando frutos nefastos. Cada vez más, los Estados miembros están anunciando cambios en la legislación y políticas nacionales que se apartan de la legislación común de la UE.

Los Países Bajos quieren desvincularse del Sistema Europeo Común de Asilo, Alemania introduce controles fronterizos internos, Polonia quiere suspender el derecho a solicitar asilo en las fronteras con Bielorrusia, Italia ha comenzado a llevar a las personas rescatadas en el mar a un centro de detención fuera de la UE, en Albania. También vemos cómo los fondos europeos pesimamente invertidos en terceros países conducen a graves violaciones de los derechos humanos, como en los centros de detención en Turquía.

Por si esto fuera poco, los gobiernos continúan buscando formas de mantener alejados a los migrantes o devolverlos antes incluso de que pongan un pie en territorio europeo, diseñando «centros de retorno» en terceros países que son cuestionables, tanto desde una perspectiva ética como de viabilidad.

A medida que el compromiso con nuestros valores compartidos se desmorona, la injusticia y el sufrimiento aumentan. En JRS, lo vemos todos los días, escuchando a las personas en centros de detención, apoyando a las personas que han sido abandonadas a su suerte, acompañando a aquellas cuyas solicitudes de asilo han sido injustamente rechazadas. Todo esto, mientras que ninguna de las iniciativas mencionadas anteriormente ha tenido realmente efecto alguno en la reducción de la migración hacia Europa.

No tiene por qué ser así. La generosa y unánime respuesta de la UE ante la crisis de personas desplazadas de Ucrania ha demostrado lo que podemos lograr cuando actuamos juntos y de acuerdo con nuestros valores. La Unión Europea aún puede cambiar de rumbo y elegir inequívocamente actuar conforme a los valores que la fundaron.

Opten por trabajar juntos para diseñar formas innovadoras de garantizar vías seguras y legales para las personas que huyen de la violencia y la persecución.

Opten por buscar y rescatar a las personas en el mar, y trabajen juntos para llevarlas al puerto seguro más cercano en Europa.

Opten inequívocamente por respetar el derecho de todas las personas a la libertad, y rechacen el uso de la detención administrativa como un mal necesario.

Opten por la hospitalidad y el acompañamiento desde el momento en que las personas llegan, y diseñen juntos modelos de acogida digna que permitan el verdadero encuentro con la comunidad local.

Opten por crear acuerdos de colaboración sólidos con terceros países que verdaderamente fortalezcan sus sistemas de protección y apoyen su desarrollo, no para convertirlos en ejecutores satélites de políticas inhumanas de la UE.

En la antesala de este Consejo Europeo, les pedimos que crean en nuestros valores y opten por hacer que Europa vuelva a ser humana.

Atentamente,
Jesuit Refugee Service Europe

Contacto Prensa:
Nalé Barbieri – nale.barbieri@jrs.net