LOS CÍRCULOS DE SILENCIO: ACCIÓN COMÚN DIOCESANA

LOS CÍRCULOS DE SILENCIO: ACCIÓN COMÚN DIOCESANA
– Tomado del Dpto. de Migraciones de la Conferencia Episcopal –

El Departamento de Migraciones de la CEE ha publicado un sencillo material para promover como acción diocesana común los Círculos de Silencio. Puede verse al final de esta entrada.
Círculos de Silencio. Acción común diocesana.
Esta acción diocesana común fue uno de los 3 proyectos consensuados en la Jornada de Delegados del 22-24 de abril 2022. Se ha diseñado un material sencillo, ágil y visual, orientado a motivar a las delegaciones o secretariados de diócesis donde no se realicen para que vean la posibilidad de iniciarlo, o de sumarse donde ya existen, bien participando y promoviéndolos, bien co-organizando o trabajando en red. Depende de cada lugar, existe una sana pluralidad. Lo importante es conocer su sentido y superar miedos y pereza.

No pretendemos apropiarnos de esta acción y su filosofía, sino participar de ella, promoviendo una presencia simbólica, una acción común diocesana. Es decir, que pueda estar presente en todas las diócesis (respetando pluralidad y características de la historia o el momento de cada Círculo, o convocando donde no existe y pensando cómo y con quién hacerlo).

Buzón de Consultas Jurídicas sobre Menores Migrantes

BUZÓN DE CONSULTAS JURÍDICAS SOBRE MENORES
– Dirigido a Menores, Familiares y Profesionales –

La Merced Migraciones pone a disposición exclusivamente de niños menores de 19 años y los profesionales o familiares que les acompañan un BUZÓN DE CONSULTAS JURÍDICAS (accede a través de este enlace).
BUZÓN DE CONSULTAS JURÍDICAS SOBRE MENORES MIGRANTES. La Merced Migraciones.
Se trata de un servicio para que esos niños y niñas, y los profesionales que les acompañan en procedimientos judiciales, tengan un espacio seguro y gratuito para exponer sus preguntas y recibir orientación jurídica directa y personalizada. Es una asesoría legal generalista que atiende de modo preferente a los siguientes casos: niños y niñas víctimas de violencia y/o abusos, niños y niñas que migran solos en procedimientos de determinación de la edad o solicitantes de protección internacional, infancia en situación de exclusión social en defensa de sus derechos sociales, económicos y culturales.

Madrid: Los solicitantes de asilo se quedan en la calle

Un sistema de acogida desbordado vuelve a dejar a los solicitantes de asilo en las calles de Madrid
El alcalde Almeida y el ministro Escrivá llegaron a un acuerdo para evitar que las familias que buscan acogida se queden sin techo, pero el Ayuntamiento acusa al Gobierno de incumplirlo

Reportaje y foto de María Martín
en El País de 3.10.22.

Un sistema de acogida desbordado vuelve a dejar a los solicitantes de asilo en las calles de Madrid.

No es un caso aislado. Una madre y sus dos hijos llegan a Madrid. Huyen de Colombia. Son potencialmente una familia de refugiados. Después de gastarse todo su dinero disponible en dos noches de hotel, la madre pide ayuda a una abogada. Confía en que alguien les acoja. La letrada les recoge con su coche en la estación de Atocha.

— No estamos yendo tan lejos como parece, tranquilos

El trayecto no tendrá el final que esperaban. La capacidad de acogida del Ayuntamiento está colapsada, no atiende a más solicitantes de asilo. El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, que es quien tiene las competencias de acogida de este colectivo, mantiene que hasta que los recién llegados no formalicen sus peticiones no le corresponde asistirles. Pero formalizar esas solicitudes puede llevar meses. Y así, ambas administraciones, aun con ciertos periodos de calma, se pasan la pelota desde hace años.

La familia colombiana terminará durmiendo en el suelo de una iglesia. No se sabe hasta cuándo. El sistema falla. Desde mayo, según el Ayuntamiento, más de 1.400 personas que llegaron a Madrid para pedir asilo se han visto en situaciones parecidas a la de esta familia.

Son más de las 11 de la noche del jueves y el termómetro ha caído hasta los 12 grados. La abogada, Patricia Fernandez Vicens, está ya acostumbrada a acudir a estas llamadas de auxilio y ha venido preparada. En los asientos de atrás, un adolescente de 17 años y una niña de 12 devoran silenciosos los sándwiches que les ha traído, son su primera comida del día. Mientras, la madre de ambos pega la frente en la ventanilla. Huida de Colombia, la familia llegó a la capital el pasado 27 de septiembre, gastó sus últimos 300 euros en dos noches de alojamiento, comida y transporte y ya no tenía dónde dormir.

Con apenas dos maletas y la misión de buscarles un techo, empieza el recorrido a ninguna parte.

La primera parada es el centro municipal de Vallecas, a siete kilómetros de la estación de Atocha. Es casi medianoche. El lugar se llama Las Caracolas y se creó en 2020, tras un año en el que decenas de familias de Venezuela, Colombia u Honduras recién aterrizadas en la capital acabaron durmiendo en la calle porque no había camas para ellas. Como aún no eran formalmente solicitantes de asilo, Migraciones no los atendía. Y el Ayuntamiento, saturado y alegando que no es su competencia, tampoco. En aquella época, como ahora, el Ayuntamiento y Migraciones se señalaban el uno al otro. Pero el centro de Las Caracolas, con cerca de 300 plazas, resolvió en parte la emergencia.

Con la apertura de este centro, el alcalde, José Luis Martínez Almeida, y el ministro José Luis Escrivá, que tienen buena relación, llegaron a un acuerdo para resolver situaciones como la de esta mujer y sus hijos. El Ayuntamiento asumiría esa primera acogida en sus centros y el ministerio se comprometía a derivarlos a sus recursos en 15 días. La rotación evitaría que se repitiesen situaciones de desamparo. Pero el pacto se incumple de forma recurrente El ministerio no deriva con rapidez y el Ayuntamiento, en consecuencia, no acoge.

Esa noche, Las Caracolas tiene algunas plazas libres y a la madre, aterida de frío, se le iluminan los ojos, pero es el equipo de Samur Social, que en ese momento está marchándose con su ambulancia, quien debe valorar si la familia es lo suficientemente vulnerable para dormir ahí o no. “Que tengas dos niños menores y no tengas recursos puede ayudarte”, la tranquiliza una trabajadora del centro. Tres personas se bajan de la ambulancia para evaluar el caso.

— ¿Su intención es solicitar asilo?

— Sí.

— Pues tiene que ir a Cruz Roja presencialmente y ellos le tienen que dar alojamiento. Aquí está repleto. No hay plazas del Ayuntamiento para asilo.

Los trabajadores del Samur ni siquiera llaman a la central para que dé luz verde a la acogida. La responsable aclara que sí sería una emergencia social, porque es una mujer con dos menores que no tiene dónde dormir, pero que no hay plazas para su caso. De paso, le dice que podría haber tenido en cuenta que venía a España sin tener nada.

La mujer ya sabía que venía con lo justo pero, por lo que relata, no tuvo muchas opciones. Hace unos meses se involucró en concienciar a los jóvenes de su ciudad [incluido su propio hijo] para que no se dejasen captar por los clanes paramilitares que se matan por dominar el territorio y eso no gustó. Los Pachencas, que dominan su zona, asaltaron su casa con ella y la pequeña dentro. Se escapó por el patio trasero y ya no volvió. Los hijos de un día para otro dejaron de ir al colegio y la madre dejó su trabajo como guardia de seguridad. “En Colombia no te puedes quedar porque uno no sabe cómo lo hacen, pero te acaban encontrando”, explica. El abuelo de los niños pidió un pequeño préstamo y gracias a eso la familia llegó a España.

Ahora, que España tiene casi 81.000 peticiones de asilo, el doble que el año pasado, el problema vuelve a agravarse. “El acuerdo se ha ralentizado por varias circunstancias como la pandemia, la acogida de refugiados afganos o de la guerra de Ucrania, pero esperamos que se llegue a una solución”, explica un portavoz del ministerio.

En el Ayuntamiento son algo más beligerantes. “Tenemos solicitantes en nuestra red que llevan hasta nueve meses. Está saturada”, mantiene un portavoz del Área de Gobierno de Familias, Igualdad y Bienestar Social, que gestiona Ciudadanos. “Tenemos que dejar un mínimo de plazas disponibles para atender cualquier otra emergencia que pueda ocurrir en una ciudad de 3,3 millones de habitantes”, añade. “Es terrible tener que elegir entre dar plazas a una familia desahuciada o a una solicitante de asilo, pero a esta situación nos ha abocado el Gobierno central”.

¿Podría el Ayuntamiento crear más plazas para estos perfiles, teniendo en cuenta que Madrid es la primera parada de la mayoría de ellos? Podría. Pero el portavoz advierte: “¿Cuántas plazas tendríamos que abrir? Desde mayo se han quedado sin atender 300 personas al mes. Esto serían 3.600 plazas al año, 12 caracolas. Y el año que viene otras 12. Es inviable. No es nuestra competencia. El Gobierno se comprometió a asumir su responsabilidad”. En el Ayuntamiento rechazan también que el bloqueo sea porque los acogidos no hayan formalizado sus trámites: de las 399 personas que aloja esta, 318 ya son formalmente solicitantes de asilo.

La última advertencia del Ayuntamiento fue en mayo, cuando el delegado del ramo, Pepe Aniorte, reiteró por carta al ministerio que cumpliese con su compromiso de derivar gente cada 15 días. Desde entonces, asegura el portavoz, apenas 86 personas han sido recolocadas. “Se han dejado de atender por falta de plazas a 1.414 personas”, afirma. Según el Ayuntamiento, los plazos no se incumplieron con los 900 refugiados ucranios que han pasado ya por Las Caracolas.

Buena parte del origen de este problema, sin embargo, no está ni en el Ayuntamiento ni en el Ministerio de Migraciones, sino en la calle Amador de los Ríos, sede del Ministerio del Interior. Es este departamento quien gestiona las citas para pedir asilo, hace las entrevistas con las que se estudiará cada caso y resuelve los expedientes. Como el resto, también está saturado. En España, ser oficialmente un solicitante de asilo y, adquirir determinados derechos como la acogida, puede llevar meses, dependiendo de la provincia.

En el caso de la resolución de los expedientes que determinará quién será reconocido como refugiado y quién no, la espera puede ser de años. La lentitud de Interior, que fue muy eficiente en el caso de los ucranios, distorsiona todo el sistema de acogida. Por un lado, los recién llegados se quedan fuera de la red hasta que la policía los registra y, por el otro, los que llevan meses acogidos, aunque no cumplan con los requisitos para ser refugiados, seguirán ocupando una plaza hasta que se dé por cerrado su expediente.

Este lunes, Aniorte se reúne con la nueva secretaria de Estado de Migraciones, Isabel Castro. Mientras, la mujer colombiana y sus dos hijos menores que protagonizan esta historia siguen durmiendo en el suelo de una iglesia. En esa misma parroquia, la San Carlos Borromeo del barrio de Entrevías, otra familia refugiada de siete miembros ―incluido un bebé de 15 meses― espera a que el sistema haga también un hueco para ellos.

Jornada Mundial del Migrante y Refugiado 2022

108ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado
AQUÍ CONSTRUIMOS UN FUTURO CON MIGRANTES Y REFUGIADOS
[Fuera de España, el lema es «Construir el futuro con los migrantes y refugiados]
– 25.9.22 –

Jornada Mundial del Migrante y el Regugiado 2022. Cartel en castellano.

[Pulsa en la imagen y se abrirá en una ventana nueva para su descarga]

– Página creada el 26.6.22; 18ª actualización el 23.9.22 –

ÍNDICE DE ESTE ESPECIAL WEB (pulsa en cada ítem para ir a ese punto en esta página o a la página citada en otra pestaña):

Jornada Munidal del Migrante y del Refugiado 2002. Construir el futuro con los migrantes y refugiados. Cartel 1.

[pulsa para ver en grande]

• – • – • – • – • – • – • – • – • – • – • – • – • – • – •

MENSAJE DEL PAPA FRANCISCO: «Construir el futuro con los migrantes y refugiados» [puedes descargarlo en este enlace]

• – • – • – • – • – • – • – • – • – • – • – • – • – • – •

MENSAJE DE LA SUBCOMISIÓN PARA LAS MIGRACIONES Y LA MOVILIDAD HUMANA de la Conferencia Episcopal Española

A pesar de las oscuridades y las malas noticias que nos invaden, la fe nos dice que hay esperanza, que tenemos un futuro que tiene el don de comenzar a realizarse ya en nuestro presente. Por eso podemos proclamar que «nosotros, de acuerdo con la promesa del Señor, esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva donde habitará la justicia» (2 P 3,13).

Aun así, parece un atrevimiento hablar de futuro en medio de las rupturas de nuestra época, y de las heridas que provoca la emergente epidemia de desesperanza que cala tanto en nuestras vidas como en cada espacio social. Pero la fe nos fortalece y nos coloca en otro camino. Aprendemos a avanzar como Pueblo de Dios en medio de la historia concreta en la que el Señor nos ha colocado para ser su sal y su luz en medio de tantas vicisitudes y retos. Él nos confía su misión.

Con esta convicción la Iglesia, en cada lugar, se pone al servicio del reino de Dios sabiendo que nuestra tarea no es pesimista ni alienante, pues es Cristo mismo quien actúa. Él es quien está presente, nos ama, anima y marcha por delante y cuenta con nosotros «en unión con los suyos, los llamados, los elegidos y los fieles» (Ap 17,14)

Como una gran primavera, el futuro florece en cada momento y echa raíces en la siembra que hacemos hoy, en un mundo globalizado, regado con los flujos migratorios e interconectado. Construirlo es una tarea apremiante, siempre que comencemos aprendiendo a leer y desvelar el paso de Dios por la historia del presente. Así nos pondremos a trabajar en su dirección y no en la nuestra.

La resurrección de Cristo es meta y, al mismo tiempo, semilla que impulsa este futuro; y aunque a veces experimentamos oscuridades, vemos cómo se talan los brotes a nuestro alrededor, o la desesperanza llama a nuestros corazones, la vida del Resucitado siempre resurge porque es la que fluye siempre, como savia nueva, en el interior de cada acontecimiento, pero no olvidamos que en forma de semilla. Por eso este futuro siempre, a pesar de los inviernos, brota exultante desde la humildad, y necesita centinelas atentos que señalen y desvelen los signos de esta fuerza tenue y sencilla de la resurrección. Las migraciones, los movimientos humanos, la vida de los refugiados son hoy lugares privilegiados desde donde Dios nos habla.

 La construcción del futuro no es una idea desencarnada. Dios tiene en cuenta nuestro barro y nuestra pobreza. Es más, es por medio de ellas desde donde enriquece al mundo (Cf 2 Cor 8, 9), por lo que no nos escandaliza que nunca el Reino de Dios tenga nombre de éxito o de victoria inmediata, porque sabemos que «llevamos este tesoro en recipientes de barro» (2 Co 4,7). La esperanza de este futuro cuenta con la sencillez del evangelio, con la pedagogía de la Resurrección y con la mirada de María que sabe cantar las maravillas del Señor en medio de la sencillez y la cotidianeidad de un mundo plural y multicultural.

Nuestra sociedad globalizada, tras el trauma de estos años de covid, crisis, flujos migratorios cruentos o guerras cercanas y lejanas, tiene el reto de empujar con esperanza el futuro. Los creyentes tenemos mucho que aportar en este camino esperanzador y en la definición de horizontes. Por ello no podremos dejar que el futuro se construya solo o que otros lo edifiquen. Si no nos movemos o nos quedamos mirando a nosotros mismos y nuestras organizaciones acabaremos llegando a donde no debemos.

Necesitamos sacar lo mejor de nosotros para moldear juntos este proyecto de humanidad abierto y esperanzador. Para hacerlo posible Cristo suscita vocaciones, y nos envía comunidades y migrantes que posibilitan que ese sueño de Dios se realice y se transforme en anuncio y en movimiento que devuelve dignidades arrebatadas. Son los vigías del futuro que nos ayudan, desde Cristo, a edificarlo gota a gota. Tendremos que animar, apoyar y acompañarlos.

Hoy se pone en cuestión el derecho a huir de guerras, hambrunas, de construir una vida familiar en entornos seguros, de buscar una vida digna. Es tiempo de atreverse a mirar el futuro de las migraciones con los ojos de Dios, teniendo en cuenta que lo hacemos en medio de una cultura a veces miope y entretenida en sus pequeños espacios, poniendo fronteras y muros, o agrandando las rupturas que descomponen el plan de Dios.

Nos cuesta hablar con los que no piensan como nosotros, tenemos mil parámetros diversos y pocos puntos de conexión. La mirada de Dios nos hace caer en la cuenta de que hay un lenguaje común con otras maneras de pensar, y es el defender la dignidad humana, reconocerla y comprometernos con vitalizarla allí donde se pone en cuestión. Es el punto de encuentro para dialogar con otras visiones, y una plataforma desde donde podremos ayudar a que nuestros hermanos descubran aquello que les hace realmente felices y para lo que hemos sido creados. No hay futuro sin defensa de la inquebrantable dignidad de cada persona y de vivir con esa dignidad en nuestro mundo.

Este es el paradigma donde nos sitúa la jornada Mundial del Migrante y del Refugiado que este año pretende fijar la mirada en quienes pueden ser privados de la construcción de este futuro si no hacemos nada o si globalizamos la indiferencia. Desde él recibimos nuevas y viejas llamadas:

1- En un mundo cruzado por los flujos migratorios, es tiempo de comenzar a edificar a ritmo de la justicia que mana de Dios. Eso significa que “ningún individuo o grupo humano se puede considerar omnipotente, autorizado a pasar por encima de la dignidad y de los derechos de las otras personas singulares o de sus agrupaciones sociales.” (Ft 171), y, por lo tanto, exige “reconocer y respetar no sólo los derechos individuales, sino también los derechos sociales y los derechos de los pueblos.” (Ft 126)

No hay futuro sin la justicia. La urgencia de la justicia se da en un mundo dividido y lleno de brechas que se pueden sanar y reconciliar, y nunca convertir en rentas para provechos electorales y para alcanzar a poder.

Ante el fenómeno migratorio pensamos en el desarrollo de la justicia que no solo se piensa localmente o desde un entorno concreto, sino que aspira a ser patrimonio de toda la humanidad. Planteamos una justicia global que tenga en cuenta las generaciones futuras, el medio ambiente y los compromisos de todos los pueblos de la tierra.

Jesús nos pide incluir a todos con gestos concretos, pues como cristianos “no tenemos derecho de excluir a los demás, juzgarlos o cerrarles las puertas” (Jornada mundial de las personas migrantes y refugiadas 2022). Ahora se abre la tarea de seguir impulsando espacios y actitudes los desarrollen.

2.- No hay futuro sin atender a quienes forman parte de él, pero tampoco sin ayudar a que sean sujeto de su propia construcción. La realidad de la migración, como signo de nuestro tiempo, nos dice que el anuncio de la esperanza y la construcción del futuro no puede darse sin poner a los migrantes como constructores y parte de la construcción. No se trata de ponernos “nosotros” delante y “ellos” detrás, sino, como dice el papa, construir juntos cada día un “nosotros más grande”.

La Iglesia quiere poner a cada migrante en el centro para escuchar su grito y con él construir el futuro que Dios sueña. Lo que este futuro no tolera es ser construido “para los migrantes” sin la luz y la sal de los migrantes. No podemos olvidar a nadie si queremos vivir la catolicidad del pueblo de Dios.

3.- Un futuro con la sabiduría del migrante. El futuro de todos se construye, además, aprendiendo a descubrir el tesoro que nos traen los migrantes y refugiados.

Como signo de nuestro tiempo nos aportan claves fundamentales para entender el plan de Dios ante el futuro. Su trabajo, su juventud, su sacrificio y su amor a la vida son solo algunas de las grandes bocanadas de aire fresco que traen. Con ellos, y escuchando su experiencia, podremos recuperar y recrear elementos fundamentales de la fraternidad a la que se nos convoca en medio de la diversidad, al tiempo podremos recuperar dimensiones nuevas sobre la forma de ser cristianos hoy. “La presencia de la personas migradas y refugiadas, como en general, la de personas vulnerables representa hoy en día una invitación a recuperar dimensiones esenciales de nuestra existencia cristiana y de nuestra humanidad que corren el riesgo de adormecerse con nuestro estilo de vida lleno de comodidades. (Papa Francisco, Jornada mundial de las personas migrantes y refugiadas 2019). Esto nos estimula a profundizar en nuestras propias convicciones y a reconocer la riqueza de quien llega.

4.- El futuro se construye también preparando a nuestras comunidades para ser acogedoras y hospitalarias, tengan o no migrantes en su seno.

 Un futuro “con todos” se forja incorporando la experiencia y la novedad del migrado que ya vive entre ellas, y del migrante que llama a las puertas. Se presenta el reto de seguir construyendo comunidades hospitalarias en todos los aspectos, no delegando ni encapsulando la atención al migrante como un aspecto periférico de la pastoral, sino injertándola en la catequesis, en la predicación, en la oración, en la gestión…

Así, las comunidades que palpitan desde la hospitalidad siembran ese futuro. Se revitalizan con esta savia nueva de la migración que nos llega y se convierten en un signo auténtico de anuncio renovado del evangelio. La fraternidad es posible si generamos comunidades significativas que vivan en su seno la armonía que regala la fe.

Pero es un camino complicado. Los migrantes a menudo no son vistos desde la clave de la dignidad o de su humanidad; hay otras claves en nuestra sociedad que les señalan y les contemplan como estorbo, invasores o ciudadanos de segunda. Son planteamientos dañinos que cruzan la vida ideológica, política o cultural, y que se cuelan en la vida de la fe. “Es inaceptable que los cristianos compartan esta mentalidad y estas actitudes, haciendo prevalecer a veces ciertas preferencias políticas por encima de hondas convicciones de la propia fe: la inalienable dignidad de cada persona humana más allá de su origen, color o religión, y la ley suprema del amor fraterno.” (FT 39).

 Por tanto, estaremos atentos a detectar, educar y evangelizar todo sesgo que nos repliegue en nosotros mismos y difunda en nuestros entornos mentalidades lejanas al Evangelio recibido.

La Iglesia en la vida de sus comunidades quiere ponerse al servicio de quien quiera construir este futuro y convocar a nuestra sociedad a caminar hacia la fraternidad universal a ritmo de “amabilidad social” contando con el don de los migrantes y refugiados.

La aspiración es llenar de esperanza nuestro mundo desde el realismo del evangelio. Eso supone aportar un tono nuevo a las relaciones sociales y al modo de edificar el proyecto de futuro, impidiendo que la división o la ideologización destruya puentes e invisibilice a los más vulnerables.

Esta es una Jornada que puede impulsar la necesidad de sacar a la luz tantas realidades vulnerables e invisibilizadas, para rezar por ellos, que afrontan mil dificultades, sufren y lloran en medio de tantas injusticias. Y una ocasión para sensibilizar a nuestras comunidades de las lágrimas de los migrantes, pero también para descubrir el don de Dios que esconde su incorporación a nuestras sociedades y la oportunidad que su presencia nos está dando para recuperar nuestra humanidad y nuestra esperanza.

Ahora animamos en cada espacio a responder y plasmar: ¿cómo podemos construir un futuro donde todos quepan y podamos vivir en paz y fraternidad?

 Obispos de la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y la Movilidad Humana de la Conferencia Episcopal Española

• – • – • – • – • – • – • – • – • – • – • – • – • – • – •

AUDIOVISUAL: Materiales formativos, para reuniones… [tomado del Dicasterio vaticano para el Desarrollo Humano Integral] Cada tema incluye vídeo e imágenes de presentación del tema, frase de la Escritura, frase de Francisco, buena práctica, y pregunta. Los temas son:

  1. Un futuro que debemos construir juntos.
  2. Un futuro para todos.
  3. Crecer juntos como sociedad.
  4. Crecer juntos como humanidad.
  5. [próximamente, más]

Tema 1 – Un futuro que debemos construir juntos

Tema:Jornada Mundial del Migrante y el Regugiado. Materiales tema 1: "Un futuro que debemos construir juntos". Tema.
Escritura:Jornada Mundial del Migrante y el Regugiado. Materiales tema 1: "Un futuro que debemos construir juntos". Biblia.
Francisco:Jornada Mundial del Migrante y el Regugiado. Materiales tema 1: "Un futuro que debemos construir juntos". Papa Francisco.
Buena práctica:Jornada Mundial del Migrante y el Regugiado. Materiales tema 1: "Un futuro que debemos construir juntos". Buena práctica.
Pregunta:Jornada Mundial del Migrante y el Regugiado. Materiales tema 1: "Un futuro que debemos construir juntos". Pregunta.

Tema 2 – Un futuro para todos

Tema:Jornada Mundial del Migrante y el Regugiado. Materiales tema 2: "Un futuro para todos: poner en el centro a los más vulnerables". TEMA.
Escritura:Jornada Mundial del Migrante y el Regugiado. Materiales tema 2: "Un futuro para todos: poner en el centro a los más vulnerables". BIBLIA.
Francisco:Jornada Mundial del Migrante y el Regugiado. Materiales tema 2: "Un futuro para todos: poner en el centro a los más vulnerables". PAPA FRANCISCO.
Buena práctica:Jornada Mundial del Migrante y el Regugiado. Materiales tema 2: "Un futuro para todos: poner en el centro a los más vulnerables". BUENA PRÁCTICA.
Pregunta:Jornada Mundial del Migrante y el Regugiado. Materiales tema 2: "Un futuro para todos: poner en el centro a los más vulnerables". PREGUNTA

Tema 3 – Crecer juntos como sociedad

Tema:Jornada Mundial del Migrante y el Regugiado. Materiales tema 3: "Crecer juntos como sociedad". TEMA.
Francisco:Jornada Mundial del Migrante y el Regugiado. Materiales tema 3: "Crecer juntos como sociedad". Papa Francisco.
Buena práctica:Jornada Mundial del Migrante y el Regugiado. Materiales tema 3: "Crecer juntos como sociedad". Buena práctica.
Pregunta:

Tema 4 – Crecer juntos como humanidad

Tema: Jornada Mundial del Migrante y el Regugiado. Materiales tema 4: "Crecer juntos como humanidad". Tema.
Escritura: Jornada Mundial del Migrante y el Regugiado. Materiales tema 4: "Crecer juntos como humanidad". Biblia.
Francisco: Jornada Mundial del Migrante y el Regugiado. Materiales tema 4: "Crecer juntos como humanidad". Francisco.
Buena práctica:Jornada Mundial del Migrante y el Regugiado. Materiales tema 4: "Crecer juntos como humanidad". Buena práctica.
Pregunta: Jornada Mundial del Migrante y el Regugiado. Materiales tema 4: "Crecer juntos como humanidad". Pregunta.

Tema 5 – Crecer juntos como Iglesia

Tema:Jornada Mundial del Migrante y el Regugiado. Materiales tema 5: "Crecer juntos como Iglesia". Tema.
Escritura:Jornada Mundial del Migrante y el Regugiado. Materiales tema 5: "Crecer juntos como Iglesia". Escritura.
Francisco:Jornada Mundial del Migrante y el Regugiado. Materiales tema 5: "Crecer juntos como Iglesia". Francisco.
Buena Práctica:Jornada Mundial del Migrante y el Regugiado. Materiales tema 5: "Crecer juntos como Iglesia". Buena práctica.

Pregunta: Jornada Mundial del Migrante y el Regugiado. Materiales tema 5: "Crecer juntos como Iglesia". Pregunta.

Tema 6 – El futuro es hoy

Tema:

Escritura:Jornada Mundial del Migrante y el Regugiado. Materiales tema 6: "El futuro es hoy". Biblia.

Francisco:Jornada Mundial del Migrante y el Regugiado. Materiales tema 6: "El futuro es hoy". Francisco.

Buena Práctica:Jornada Mundial del Migrante y el Regugiado. Materiales tema 6: "El futuro es hoy". Buena Práctica.

Pregunta:Jornada Mundial del Migrante y el Regugiado. Materiales tema 6: "El futuro es hoy". Pregunta.

• – • – • – • – • – • – • – • – • – • – • – • – • – • – •

RefugiArte: selección oficial 2020-2021.RefugiArte es una iniciativa de ACNUR, involucrando a artistas -que donan sus obras- para ilustrar sobre las situaciones de desplazamiento forzado en América Latina y el Caribe.

Es fácil usar estas imágenes como recurso pastoral desde el arte y la belleza. Basta imprimir cada imagen en una hoja de tamaño A3 (por ejemplo) y colocar bajo cada una el título, autor, y el texto que ofrece éste sobre su cuadro. Un zip con todas las imágenes y con archivos Word de cada una en A3 puede descargarse desde este enlace. Y un Word con todos los textos lo ofrecemos en este enlace. Aquí, en la web, si se pincha en una foto, se abre en Flickr; para abrir en pestaña nueva, clic con el botón derecho.

Travesía de la esperanza – Ricardo Parra (Chile)

La esperanza por buscar un nuevo, seguro y próspero futuro.
La esperanza por buscar un nuevo, seguro y próspero futuro.

Sin-documento 483 – Imyra (Brasil)

Caravanas en donde las personas se ven obligadas a salir de sus hogares casi sin pertenencias y a caminar rumbo a otros lugares sin ninguna certeza de lo que van a encontrar en el camino o si van a lograr llegar a algún lugar mejor.
Caravanas en donde las personas se ven obligadas a salir de sus hogares casi sin pertenencias y a caminar rumbo a otros lugares sin ninguna certeza de lo que van a encontrar en el camino o si van a lograr llegar a algún lugar mejor.

Recuento de incertidumbres - Joel Vladimir Renderos Castillo (El Salvador)

La obra ilustra las relaciones de poder, la delimitación territorial, la mortalidad, el enfrentamiento físico, y la vulnerabilidad humana.
La obra ilustra las relaciones de poder, la delimitación territorial, la mortalidad, el enfrentamiento físico, y la vulnerabilidad humana.

On my way to liberty – Larissa Coelho (Brasil)

Me inspiré en las historias de refugiados y migrantes venezolanos. Escalar y caminar a través de curvas ciegas en las montañas es extremadamente peligroso y doloroso, pero estas personas lo hacen por libertad y seguridad. Traté de representar exactamente esto con una familia de cuatro y su equipaje.
Me inspiré en las historias de refugiados y migrantes venezolanos. Escalar y caminar a través de curvas ciegas en las montañas es extremadamente peligroso y doloroso, pero estas personas lo hacen por libertad y seguridad. Traté de representar exactamente esto con una familia de cuatro y su equipaje.

No me quiero rendir – Amanda Rodríguez (Chile)

Cientos de personas quedan varadas en el paso fronterizo Chacalluta (Chile-Perú) debido a que su ingreso al país es rechazado, y Perú cambia las regulaciones migratorias, por tanto, tampoco pueden retornar.
Cientos de personas quedan varadas en el paso fronterizo Chacalluta (Chile-Perú) debido a que su ingreso al país es rechazado, y Perú cambia las regulaciones migratorias, por tanto, tampoco pueden retornar.

Mi voluntad – Efont (Venezuela)

La inspiración fundamental es todo lo que hemos vivido en Venezuela. Lo más duro es haberme separado de mi hija; tener que verla partir sin saber si la veré de nuevo. Mi gran consuelo es que otro país la ha recibido y le ha dado, sin conocerla siquiera, una nueva luz, una nueva oportunidad de vida.
La inspiración fundamental es todo lo que hemos vivido en Venezuela. Lo más duro es haberme separado de mi hija; tener que verla partir sin saber si la veré de nuevo. Mi gran consuelo es que otro país la ha recibido y le ha dado, sin conocerla siquiera, una nueva luz, una nueva oportunidad de vida.

Los nuevos refugiados – Salomón (El Salvador)

Desplazamientos forzados, que son a raíz de las extorsiones, la pobreza y sobre todo, la violencia de pandillas y que crean un impacto negativo en nuestra cultura, sobre todo en la seguridad de nuestra comunidades vulnerables.
Desplazamientos forzados, que son a raíz de las extorsiones, la pobreza y sobre todo, la violencia de pandillas y que crean un impacto negativo en nuestra cultura, sobre todo en la seguridad de nuestra comunidades vulnerables.

Hogar – Barrial (Perú)

El hogar de las familias esta ahí: en su unión, en sus brazos, los padres cobijan las esperanzas.
El hogar de las familias esta ahí: en su unión, en sus brazos, los padres cobijan las esperanzas.

Entre nosotros – Ernesto Saade (El Salvador)

El desplazamiento forzado es una problemática muy común en los países latinoamericanos, pero parece que la mayoría de las personas no se da cuenta o elige entregarse a la apatía, a tal grado que las personas afectadas caminan entre nosotros y ni siquiera sabemos que están allí. La luz representa la esperanza a la cual, muchas veces, es a lo único que las personas desplazadas pueden aferrarse.
El desplazamiento forzado es una problemática muy común en los países latinoamericanos, pero parece que la mayoría de las personas no se da cuenta o elige entregarse a la apatía, a tal grado que las personas afectadas caminan entre nosotros y ni siquiera sabemos que están allí. La luz representa la esperanza a la cual, muchas veces, es a lo único que las personas desplazadas pueden aferrarse.

El corazón en la mochila – Ana Espriella (México).

La obra expresa el momento de cuando una persona se ve obligada a abandonar su país y lo único que puede llevar consigo es el amor por su hogar en el corazón.
La obra expresa el momento de cuando una persona se ve obligada a abandonar su país y lo único que puede llevar consigo es el amor por su hogar en el corazón.

El camino truncado – Gabriela Jaime (México)

En algún momento intenté salir a otro país. Yo estaba en una posición privilegiada al tener acceso a una educación, a tomar un avión y tener donde hospedarme. Pero muchas otras personas no. Huyen de la violencia y no tienen la posibilidad de regresar. El camino se torna más violento que la huida, puertas que se cierran una tras otra, es siempre ir empujando.
En algún momento intenté salir a otro país. Yo estaba en una posición privilegiada al tener acceso a una educación, a tomar un avión y tener donde hospedarme. Pero muchas otras personas no. Huyen de la violencia y no tienen la posibilidad de regresar. El camino se torna más violento que la huida, puertas que se cierran una tras otra, es siempre ir empujando.

Desplazado azul – Punche (Ecuador)

El desplazamiento y la fragmentación de los seres que huyen dejando pedazos de su ser a cada paso que dan. Los recuerdos, los sueños, las esperanzas de días mejores, fragmentos de sí mismos a cada país que van dejando atrás.
El desplazamiento y la fragmentación de los seres que huyen dejando pedazos de su ser a cada paso que dan. Los recuerdos, los sueños, las esperanzas de días mejores, fragmentos de sí mismos a cada país que van dejando atrás.

Desangrar – Alejandro Valencia Vargas (Colombia)

El desplazamiento forzado, como la gota continua que emana de un cuerpo, desangra. Con el color gris se evita la identificación con lugares específicos, se generaliza el mensaje.
El desplazamiento forzado, como la gota continua que emana de un cuerpo, desangra. Con el color gris se evita la identificación con lugares específicos, se generaliza el mensaje.

Comunidad asediada – Salomón (El Salvador)

Desplazamientos forzados, que son a raíz de las extorsiones, la pobreza y sobre todo, la violencia de pandillas y que crean un impacto negativo en nuestra cultura, sobre todo en la seguridad de nuestras comunidades vulnerables.
Desplazamientos forzados, que son a raíz de las extorsiones, la pobreza y sobre todo, la violencia de pandillas y que crean un impacto negativo en nuestra cultura, sobre todo en la seguridad de nuestras comunidades vulnerables.

Caminando - Javier Garrido (Argentina)

La obra está inspirada en los testimonios de los refugiados hondureños.
La obra está inspirada en los testimonios de los refugiados hondureños.

Bienvenidos – Vanessa Alexandre (Brasil)

Mi motivación para la producción fue retratar la dura travesía de venezolanos que llegan a Brasil y otros países, con recursos muy escasos y dificultades en el camino. En el tapiz guajira están representadas algunas imágenes: La familia -con una mujer embarazada – y otras escenas que muestran el éxodo de quienes abandonaron el país en medio de las dificultades. Todo esto desde el punto de vista de un niño.
Mi motivación para la producción fue retratar la dura travesía de venezolanos que llegan a Brasil y otros países, con recursos muy escasos y dificultades en el camino. En el tapiz guajira están representadas algunas imágenes: La familia -con una mujer embarazada – y otras escenas que muestran el éxodo de quienes abandonaron el país en medio de las dificultades. Todo esto desde el punto de vista de un niño.

• – • – • – • – • – • – • – • – • – • – • – • – • – • – •

REVISTA MIGRACIONES de la CEE para esta Campaña 22-23. Puedes verla aquí abajo o pulsa en este enlace para descargarla.

Mons. José Cobo: Qué hace la Iglesia española con los inmigrantes [vídeo]

QUÉ HACE LA IGLESIA ESPAÑOLA CON LOS INMIGRANTES Y LOS CORREDORES DE HOSPITALIDAD
– Rueda de prensa de Mons. José Cobo el 22.4.22 –
– Carta de los Obispos canarios sobre los Corredores de Hospitalidad (22.9.22) –

[Página creada el 22.2.22; actualizada el 22.9.22]

D. José Cobo Cano es obispo auxiliar de Madrid y responsable del Departamento de Migraciones de la CEE.

El 22 de septiembre de ese mismo año, el Obispo de la Diócesis de Canarias, Mons. José Mazuelos Pérez, y el Obispo de la Diócesis Nivariense, Mons. Bernardo Álvarez Afonso, publican una carta pastoral conjunta ante la proximidad de la Jornada Mundial del Migrante y Refugiado 2022. Se dirigen a losa miembros de vida consagrada presente en las islas canarias, y se les pide colaboración con las delegaciones de pastoral de migraciones de ambas diócesis para la elaboración del borrador de un posible proyecto que ponga en marcha los “corredores de hospitalidad”.