LEÓN XIV EN ESPAÑA Y LAS MIGRACIONES

EL VIAJE DEL PAPA LEÓN XIV A ESPAÑA Y SUS MENSAJES SOBRE LA REALIDAD DE LAS MIGRACIONES
Rufino García Antón

Recogemos la conferencia de Rufino García Antón, delegado de Migraciones de nuestra Archidiócesis de Madrid, sobre los mensajes acerca de las migraciones del Papa en su visita a España. Se realizó el 22 de octubre de este año 2026 en el Encuentro de los Delegados de Justicia y Paz de Europa de los Misioneros Espiritanos. Puedes descargarla en PDF pulsando aquí.

ENCUENTRO DE LEÓN XIV CON los MIGRANTES DEL CENTRO «LAS RAÍCES». S. Cristóbal de La Laguna, Tenerife.

Una breve mirada a la situación de Europa en relación con la realidad migratoria

Europa está formada por países y realidades muy diversas y es muy difícil hacer una descripción de la realidad migratoria en su conjunto. Por eso, voy a servirme de algunas pinceladas de la COMECE (Comisión de las Conferencias Episcopales de la Unión Europea). La COMECE mantiene una postura activa y crítica frente a la realidad migratoria, defendiendo firmemente que la política de la Unión Europea debe basarse en la dignidad humana inviolable, la solidaridad y los valores cristianos de acogida al extranjero. Por eso, se opone a las devoluciones masivas y critica la externalización de las fronteras; propone vías legales y regulares, la solidaridad compartida y la atención a las causas en su raíz. La Iglesia articula estas demandas en un escenario donde los flujos migratorios son de vital importancia para el continente, porque contribuyen a la sostenibilidad demográfica y tienen un impacto laboral positivo, siendo indispensables para la viabilidad económica y la sostenibilidad de los sistemas de pensiones en sectores clave como los servicios, los cuidados y la agricultura.

Esta postura de la COMECE está en relación con el Pacto Europeo de Migración y Asilo que entró en vigor el 12 de junio de 2026. La Iglesia, a través de este organismo, ha abogado históricamente por que el Pacto ponga a las personas en el centro de todas las decisiones y plantea un enfoque humanitario de tal manera que la gestión de las fronteras no anule la dignidad humana, se ha mostrado crítica con la “solidaridad a la carta” (que los países miembros puedan evadir su responsabilidad de acogida mediante compensaciones económicas), apuesta por la solidaridad y la generosidad (la gestión de la migración no puede recaer solo en los países de primera entrada (los países de la Frontera Sur) y reclama una solidaridad compartida entre todos los Estados miembros de la UE.

Finalmente, no podemos dejar de mostrar una gran preocupación por el auge de los grupos y partidos de la extrema derecha en muchos países de Europa, grupos y partidos con una postura claramente racista y xenófoba.

Los mensajes del Papa en su viaje a España están en continuidad con la doctrina de su antecesor, el Papa Francisco

En efecto: sin ánimo de ser exhaustivo en la exposición de la amplia y rica doctrina del Papa Francisco al respecto, es suficiente con que recojamos el mensaje de la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado de 2018 y aquellos famosos cuatro verbos que se han constituido en una verdadera hoja de ruta en la pastoral de migraciones: acoger, proteger, promover e integrar.

“Considerando el escenario actual –señala el Papa-, acoger significa, ante todo, ampliar las posibilidades para que los emigrantes y refugiados puedan entrar de modo seguro y legal en los países de destino…. El principio de la centralidad de la persona, expresado con firmeza por mi amado predecesor Benedicto XVI, nos obliga a anteponer siempre la seguridad personal a la nacional”.

“El segundo verbo, proteger, se conjuga en toda una serie de acciones de defensa de los derechos y de la dignidad de los emigrantes y refugiados, independientemente de su estatus migratorio. Esta protección comienza en su patria y consiste en dar informaciones veraces y ciertas antes de dejar el país, asi como en la defensa ante las prácticas de reclutamiento ilegal…… Por tanto, espero que, en el respeto a su dignidad, les sea concedida la libertad de movimiento en los países de acogida, la posibilidad de trabajar y el acceso a los medios de telecomunicación”.

“Promover quiere decir trabajar con el fin de que a todos los inmigrantes y refugiados, así como a las comunidades que los acogen, se les dé la posibilidad de realizarse como personas en todas las dimensiones que componen la humanidad querida por el Creador”.

“El último verbo, integrar, se pone en el plano de las oportunidades de enriquecimiento intercultural generada por la presencia de los emigrantes y refugiados. La integración no es ´una asimilación, que induce a suprimir o a olvidar la propia identidad cultural. El contacto con el otro lleva, más bien, a descubrir su ´secreto´, a abrirse a él para aceptar sus aspectos válidos y contribuir así a un conocimiento mayor de cada uno´” (aquí el Papa Francisco cita a San Juan Pablo II en su mensaje de la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado de 2005).

Estos cuatro verbos y las actitudes y hechos correspondientes se complementan mutuamente, no van por separado.

Los mensajes del Papa León XIV en España

Ya en el primer discurso en el Encuentro con las Autoridades, con la Sociedad Civil y con el Cuerpo Diplomático, subrayó cómo la historia de España “sugiere que no es la cultura del enfrentamiento, sino la del encuentro, la que genera estabilidad y prosperidad”. Y un poco más adelante señaló cómo “la presencia del islam en la Península ibérica, por ejemplo, constituyó una realidad política, cultural y religiosa de larga duración. Durante ese período no solo hubo confrontación, sino que se intentó crear un espacio de contacto, conversación y diálogo sobre el sentido de la verdad entre cristianos, musulmanes y judíos”.

Y, volviendo a los cuatro verbos del Papa Francisco que antes señalábamos, también León XIV los tuvo presentes en sus mensajes

El de acoger lo puso de relieve en el acto de Visita a los Operadores y Asistidos del Proyecto Social “CEDIA 24 horas”, cuando, respondiendo a las palabras de un joven subsahariano, Khadri Edjahd, dijo: “Gracias a un sueño y a esa misma pequeña puerta, Khadri ha atravesado el oscuro túnel de la pandemia y un viaje lleno de incógnitas. Con la ayuda de quienes le tendieron la mano, demostrándole que lo apreciaban y creían en él, ha encontrado un trabajo y, sobre todo, ha recuperado las ganas no solo de seguir adelante, sino también de servir a su vez de apoyo a otros, tal y como lo han apoyado a él”.

Acogida que sintió el Papa en Madrid, como en todos los demás lugares de España que visitó, y que expresó muy agradecido con estas palabras: “Sinceramente estoy muy contento de comenzar aquí mi visita a Madrid. Como ha dicho su Eminencia –se refería al Cardenal Arzobispo de Madrid, Don José Cobo-, quien está en Madrid, es de Madrid. Y por tanto yo también estoy entre vosotros como un madrileño más: gracias, Madrid, por esta bienvenida. Una bienvenida que me hace sentir parte de una gran y maravillosa familia en la que, como en todas las familias, ocurren milagros de amor. En particular en esta casa, donde nadie se queda solo”. Y es que, en la experiencia del acogernos y de sentirnos acogidos, recibimos el impulso para ser más acogedores y encontrarnos con los diferentes, con los distintos, con los que no piensan como nosotros, con los que son de otra cultura o de otra religión, con los que son de otros países, etc.

El de proteger lo reflejó en su discurso del Puerto de Arguineguín, en Las Palmas de Gran Canaria: “Acabamos de escuchar una de las páginas más exigentes del Evangelio. Sabemos que este mismo capítulo hace también una advertencia que ningún creyente puede tomar a la ligera (Mt 25, 41-45: “Entonces dirá a los de su izquierda: ´Apartaos de mí, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis´. Entonces también estos contestarán: ´Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?´. Él les replicará: ´En verdad os digo: lo que no hicisteis con uno de estos, los más pequeños, tampoco lo hicisteis conmigo´”). Hoy, junto al mar, la Palabra se vuelve concreta: aquí llegan tantas vidas heridas, despojadas de casi todo, pero nunca de su dignidad. Aquí el Evangelio nos arranca del lugar del espectador y nos sitúa ante el hermano que llega. Nos pregunta si hemos sabido reconocer a Cristo en quienes desembarcan por el miedo, el hambre, la violencia, después del desierto, de la noche y del mar… Aquí hay personas recuperadas del mar y cuerpos exánimes rescatados de las aguas. Por eso, el sucesor de Pedro no puede desentenderse de estos muelles. La Iglesia no puede desentenderse de estas aguas ni de ningún lugar donde el hambre, la sed, la violencia, el miedo o el exilio siguen hiriendo la dignidad humana. Los discípulos de Jesús no pueden considerar ajeno el clamor de quienes gritan desde la noche”.

El de promover está presente también en varios momentos de sus mensajes. Así, cuando en el discurso que pronunció en el Encuentro con los miembros del Parlamento Español, les dijo que “la situación de los migrantes y refugiados exige una respuesta que mire a las personas, afronte las causas que les obligan a partir y vaya más allá de la mera gestión de flujos…… y promover al mismo tiempo el derecho a permanecer en la propia tierra, trabajando para que nadie tenga que abandonar su hogar por falta de paz, seguridad o condiciones dignas de vida, por las desigualdades económicas y los efectos de la crisis climática (cf. Magnifica Humanitas).

También aparece de una forma más o menos explícita en la Homilía en el Estadio de Gran Canaria: “En estas expresiones –se está refiriendo a 1J 4,9: “Dios envió al mundo a su Hijo para que vivamos por medio de él” y a Mc 2,9: “Levántate. Coge la camilla y echa a andar”-, reconocemos la invitación a abrazar maternalmente al que sufre, pero al mismo tiempo a preparar y alentar al que está herido para que se levante y vuelva a ponerse en marcha para una vida libre y digna”.

El de integrar lo expresó también en varios lugares, pero sobre todo en el Encuentro con las Realidades de Integración de los Migrantes en la Plaza del Cristo de La Laguna (Tenerife). Allí, el Papa comentó que “integrar no significa borrar la historia de quien llega ni exigirle que deje atrás todo lo que forma parte de su memoria. Tampoco significa crear mundos paralelos, cerrados unos a otros, donde las personas conviven sin encontrarse realmente. Integrar es un camino recíproco: quien llega aprende a habitar una tierra nueva, y quien recibe aprende a ensanchar su propia casa sin diluir su identidad ni cerrar el corazón al encuentro……. La última palabra pertenece a Cristo, que se identifica con el forastero, toca las heridas de la humanidad y nos llama a reconocerlo en cada hermano que necesita ser acogido, protegido, promovido e integrado. Alcemos la mirada hacia él, sin apartarla de quienes sufren; miremos al Señor para aprender a mirar con sus ojos a nuestros hermanos”.

Otros acentos presentes en los mensajes del Papa

La dignidad y el valor de cada persona, expresado en el discurso ya citado del Puerto de Arguineguín: “Queridos migrantes: antes de decirles cualquier otra palabra, quiero inclinarme ante su dignidad. No son números ni expedientes. Ustedes son personas con una familia y una casa dejada atrás; con sueños que nadie tiene derecho a despreciar. Pero también quiero decirles que su vida debe ser protegida. No entreguen su existencia a quienes comercian con ella. No les crean a quienes prometen paraísos fáciles a cambio de su cuerpo o de dinero, de silencio o de su libertad. Esas falsas promesas son “cantos de sirena”, son industrias de muerte”. En este mismo sentido, son particularmente proféticas las palabras de León XIV en su discurso en la catedral de Santa Ana, en Las Palmas de Gran Canaria, a los Obispos, los Sacerdotes, los Diáconos, los Religiosos, las Religiosas, los Seminaristas y los Agentes de Pastoral: “La dignidad humana exige vías legales y seguras, rescate y asistencia, cooperación real contra los traficantes, protección efectiva a las víctimas, procesos serios de acogida e integración, y políticas que permitan a cada persona vivir con dignidad en su propia tierra. Si bien existe un derecho a buscar refugio cuando la vida es amenazada, también existe el derecho a permanecer en la propia casa sin hambre, sin guerra, sin persecución, sin violencia, sin que la tierra se vuelva inhabitable, sin que la corrupción robe el pan de los pobres, sin que las armas destruyan el futuro de los niños. No podemos acostumbrarnos a contar muertos. La dignidad humana no tiene pasaporte ni pierde valor al cruzar una frontera”.

El dolor por los que mueren en las rutas migratorias

El Papa lo expresó así en el Encuentro con los Migrantes del Centro Las Raíces: “Una conciencia humana, y más aún una conciencia cristiana, no puede permanecer indiferente ante las víctimas de los naufragios y de la falta de ayuda, ante esos cementerios del mar. Cada vida perdida en estas rutas es un fracaso para la familia humana. No obstante, existe también un naufragio silencioso después de la llegada: quedar solo en una ciudad, sin lengua, sin vínculos, sin confianza y expuesto a quienes se aprovechan de la vulnerabilidad. Integrar es impedir un segundo naufragio. Es ayudar a que quien llegó lastimado no quede fijado para siempre en su dolor, sino que pueda volver a ponerse en pie, reconocer sus dones y ofrecerlos a la comunidad”.

Contundentes en este sentido fueron también las palabras finales del Santo Padre en el discurso ya referido en la Catedral de Santa Ana (Las Palmas de Gran Canaria) en el Encuentro con los Obispos y demás miembros de la Iglesia diocesana: “Y que la historia no tenga que acusarnos de haber convertido el dolor de los que sufren en paisaje habitual de nuestras costas. Porque hoy, aquí, junto al mar, cada vida que llega nos pregunta qué queda de nuestra humanidad. Tarde o temprano, se sabrá si supimos custodiarla o si dejamos que la indiferencia hablara por nosotros”.

Una llamada a la esperanza y a alzar la mirada

Así se despidió el Papa en la Homilía de la Misa de despedida en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife: “Regreso a Roma conmovido por el gran afecto con el que me han recibido, y reconfortado por los testimonios de fe y de amor a la Iglesia, expresiones del gran corazón católico de España. Desde este puerto, que lleva el nombre de la Santa Cruz, mi pensamiento se extiende al mundo entero y a sus heridas, que hacen sufrir a pueblos enteros. A todos quisiera repetirles el lema de este viaje: ´¡Alzad la mirada!´. Sí, dirijamos la mirada a Cristo Crucificado; su Corazón es la fuente de la misericordia, la única que puede salvar a la humanidad necesitada de perdón y de reconciliación para alcanzar una paz verdadera y duradera. ¡Levantemos la mirada como lo hizo María, la Madre de todos los que sufren, y guiados por ella retomemos el camino con esperanza!”.

Conclusión

Termino esta exposición como la empecé: dando las gracias por la invitación a participar en este Encuentro de los Delegados de Justicia y Paz de Europa de los Misioneros Espiritanos. Me siento enriquecido y agradecido por la posibilidad que he tenido de compartir con vosotros los mensajes del Papa León XIV en su reciente viaje a España. Y rezo para que Europa no pierda de vista sus raíces y sea fermento de Justicia y de Paz para el mundo. ¡MUCHAS GRACIAS!

CÍRCULO DE SILENCIO en solidaridad con los inmigrantes (nov. 26)

Discapacidad. Local accesible a personas con movilidad reducida.

CÍRCULO DE SILENCIO
en solidaridad con los inmigrantes
– 6.11.26 en Callao (Madrid) de 20.30 a 21.30 –

[entrada publicada: 1.10.26; 3ª actualización: 27.10.26]

Círculos de Silencio Madrid.

Porque los delegados de migraciones de la Iglesia española acordaron que lo celebraran, en una u otra forma, todas las diócesis (más explicación y materiales en esta entrada).

Porque se está atentando contra la dignidad de las personas migrantes.
Porque sigue habiendo muertes injustas, fronteras fortaleza.
Porque los medios de comunicación y nuestros políticos manipulan el significado de nuestro vocabulario y de muchas conciencias.
¡Seguiremos denunciando toda ley y acto contra las personas migrantes!

¿Qué son los Círculos de Silencio?

  • Una acción NO VIOLENTA en solidaridad con las personas inmigrantes y de reivindicación de los derechos de todas las personas. Defendemos la noviolencia como el camino a seguir y a descubrir, que ponga siempre la conciencia por encima de la ley.
  • En Madrid se celebran desde 2011.
  • Información detallada en la web de Círculos de Silencio.

II JORNADA DE BUENAS PRÁCTICAS CON MIGRANTES Y REFUGIADOS

Discapacidad. Local accesible a personas con movilidad reducida.

Delegación diocesana de Pastoral con Migrantes
II JORNADA DE BUENAS PRÁCTICAS CON MIGRANTES Y REFUGIADOS
– Sábado, 17 de octubre –

[entrada publicada el 4.10.26; 4ª actualización: 17.10.26]

APORTES TRAS EL EVENTO:

⇒ ⇒ ⇒ ÁLBUM DE FOTOS y UN VÍDEO: pulsa aquí (para ir al álbum en Flickr) o mira al final de esta página.
⇒ ⇒ ⇒ CRÓNICA DE LUIS MODINO para Alfa y Omega: pulsa aquí.

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La Delegación diocesana de Pastoral de Migraciones (movilidad humana) nos convoca a la II Jordana de Buenas Prácticas con Migrantes y Refugiados.
Sábado 17 de octubre /// 10:00-13:30 /// En la Parroquia de San Hilario de Poitiers (calle Luis Chamizo, 7. 28044 Madrid). /// Inscripción gratuita pero necesaria: Apúntate hasta el 16 de octubre en este formulario: https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSd6jtgKh1HaGEHJjdqYdNsgQNWMTX7b9baDrgA0yPVTMnLZMA/viewform

Delegación diocesana de Pastoral con Migrantes. II JORNADA DE BUENAS PRÁCTICAS CON MIGRANTES Y REFUGIADOS

  • Talleres sobre logros, dificultades y retos por parte de las Delegaciones de Juventud, Catequesis, Familia, Trabajo, Cáritas y Enseñanza.
  • Una breve exposición sobre los mensajes del Papa acerca de la migración durante su visita a España.
  • Experiencias de buenas prácticas y el saludo de nuestro obispo auxiliar, Vicente Martín.

Magnifica Humanitas y las migraciones, una cuestión de justicia y fraternidad

[tomado de la web social de la CEE]

En el marco del encuentro que la Comisión Episcopal para la Pastoral Social y Promoción Humana de la Conferencia Episcopal Española celebró el lunes 7 de septiembre, cada departamento realizó una reflexión sobre la vinculación de la última encíclica del Papa León XIV, Magnifica Humanitas, con sus respectivas realidades pastorales. En este artículo resumimos las referencias de la encíclica con el área de Migraciones.

La encíclica del papa León XIV sitúa a las personas migrantes, refugiadas y desplazadas en el centro de la reflexión sobre la justicia social y ofrece seis claves para una pastoral basada en la acogida, la integración, la defensa de derechos y la fraternidad.

Una de las imágenes más significativas de la encíclica presenta a los migrantes, junto con los pobres, los enfermos y los pequeños, como aquellos que no deben convertirse en «piedras desechadas», sino en «piedras angulares» para construir una tierra verdaderamente humana, hospitalaria y fraterna (MH 16).

Esta mirada evoca la tradición bíblica que recuerda la especial preocupación de Dios por el huérfano, la viuda y el extranjero, y conecta también con la llamada del papa Francisco en su mensaje para la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado de 2019: «No se trata solo de migrantes».

La cuestión migratoria afecta, por tanto, al conjunto de la sociedad y al futuro de la familia humana. La forma en que una comunidad acoge, trata e integra a las personas migrantes contribuye a definir el modelo de sociedad que quiere construir: una sociedad marcada por el miedo, la exclusión y el poder, o un hogar común construido desde la fraternidad y el encuentro.

Esta perspectiva aparece de manera especialmente clara en el número 81 de Magnifica Humanitas, dedicado a la justicia social. El Papa afirma que «un examen decisivo para la justicia social hoy está representado por la condición de los migrantes, de los refugiados y de cuantos son obligados a desplazarse a causa de la pobreza, la violencia, el cambio climático y los desastres naturales». Y añade: «El modo en el cual una sociedad los trata muestra si su idea de justicia está guiada por el miedo o la fraternidad» (MH 81). Las migraciones se convierten así en una prueba del sentido de justicia de una sociedad.

La encíclica alerta también sobre las formas de exclusión que pueden surgir del uso deshumanizado de la tecnología, especialmente cuando determinados grupos tienen dificultades para acceder a ella o cuando los algoritmos reproducen prejuicios y discriminaciones (MH 80). Además, advierte del riesgo de que las personas concretas queden ocultas detrás de datos y categorías en sistemas automatizados cuando decisiones relacionadas con el trabajo, la seguridad, el acceso a servicios o el control de fronteras se delegan en sistemas tecnológicos (MH 103). La brecha digital puede convertirse, de este modo, en una nueva frontera para las personas migrantes.

Seis claves para una pastoral con personas migrantes

1. Defender la dignidad de cada persona

En la era de la inteligencia artificial, el Papa advierte de que esta dignidad «corre el riesgo de verse eclipsada por nuevas formas de deshumanización» (MH 15). Frente a ello, la encíclica reclama poner siempre al ser humano en el centro de las decisiones (MH 16). Aplicado a la pastoral con personas migrantes, significa reconocer a la persona por encima de su situación administrativa, su nacionalidad, su condición económica o cualquier otra etiqueta social.

La persona migrante no puede quedar reducida a su condición de extranjera, a su situación documental o a una cifra dentro de las estadísticas migratorias. Su dignidad es anterior a cualquier circunstancia.

2. Defender los derechos y actuar sobre las causas

La segunda orientación pasa por custodiar el derecho a la esperanza de quien se ve obligado a partir y, al mismo tiempo, promover el derecho a permanecer en la propia tierra en paz y seguridad.

Esto implica acompañar a quienes llegan, pero también preguntarse por qué han tenido que salir. La pastoral está llamada a combinar acogida, protección, promoción, integración y denuncia profética.

La acción pastoral no puede limitarse a aliviar las consecuencias de la injusticia; debe contribuir también a transformar las causas.

3. Pasar de una pastoral para migrantes a una pastoral con migrantes

Si las personas migrantes son, como recuerda el Papa, personas «con dignidad, recursos y sueños», también tienen derecho a convertirse en parte activa de las sociedades que las acogen y por tanto también en la Iglesia.

Se trata de avanzar de una pastoral para migrantes a una pastoral con migrantes, reconociéndolos como miembros del Pueblo de Dios y valorando los dones que aportan a las comunidades. La inclusión y la integración generan así un enriquecimiento recíproco: tanto quien acoge como quien es acogido pueden contribuir a construir una comunidad más abierta y fraterna.

4. Atender las nuevas formas de exclusión digital

La digitalización creciente de los procedimientos administrativos puede convertirse en una nueva barrera para quienes tienen menor acceso a los recursos tecnológicos o menor competencia digital.

Este escenario abre un nuevo campo para la pastoral migratoria, que puede incorporar progresivamente acciones como el acompañamiento ante procedimientos automatizados, la alfabetización digital, la prevención frente a la desinformación y la sensibilización sobre los riesgos de discriminación algorítmica.

La brecha digital debe ser contemplada como una posible nueva frontera que es necesario acompañar y superar.

5. Combatir el miedo y construir fraternidad

«El modo en el cual una sociedad los trata [a los migrantes] muestra si su idea de justicia está guiada por el miedo o la fraternidad» (MH 81).

Esta afirmación puede convertirse en un principio orientador de la pastoral con personas migrantes. Las dificultades relacionadas con las migraciones no son únicamente económicas o jurídicas. También tienen una dimensión cultural y emocional.

El miedo puede alimentar prejuicios, rechazo, racismo, discursos de odio y polarización. Frente a ello, la Iglesia está llamada a promover una cultura alternativa basada en el encuentro, el conocimiento mutuo y la fraternidad.

6. Ser constructores de comunión

Finalmente, Magnifica Humanitas ofrece una expresión que puede resumir la misión pastoral ante las migraciones: «Ser constructores de comunión, no arquitectos de Babel» (MH 16). Esta llamada supone entender la integración como un proceso en el que todos pueden contribuir a construir una sociedad y una Iglesia renovadas.

Las personas migrantes no son únicamente destinatarias de la acción pastoral. También pueden ser protagonistas y ayudar a construir la Iglesia del futuro con sus experiencias, sus capacidades, su fe y sus dones.

En definitiva, Magnifica Humanitas invita a mirar las migraciones desde la dignidad y no desde el miedo; desde la justicia y no desde la exclusión; desde el encuentro y no desde la distancia. Una mirada que reconoce en cada persona migrante no una amenaza ni un problema, sino una persona con dignidad, recursos y sueños y una oportunidad para construir juntos una sociedad más humana, hospitalaria y fraterna.

CÍRCULO DE SILENCIO en solidaridad con los inmigrantes (oct. 26)

Discapacidad. Local accesible a personas con movilidad reducida.

CÍRCULO DE SILENCIO
en solidaridad con los inmigrantes
– 2.10.26 en Callao (Madrid) de 20.30 a 21.30 –

[entrada publicada: 6,9.26; 2ª actualización: 1.10.26]

Círculos de Silencio Madrid.

Porque los delegados de migraciones de la Iglesia española acordaron que lo celebraran, en una u otra forma, todas las diócesis (más explicación y materiales en esta entrada).

Porque se está atentando contra la dignidad de las personas migrantes.
Porque sigue habiendo muertes injustas, fronteras fortaleza.
Porque los medios de comunicación y nuestros políticos manipulan el significado de nuestro vocabulario y de muchas conciencias.
¡Seguiremos denunciando toda ley y acto contra las personas migrantes!

¿Qué son los Círculos de Silencio?

  • Una acción NO VIOLENTA en solidaridad con las personas inmigrantes y de reivindicación de los derechos de todas las personas. Defendemos la noviolencia como el camino a seguir y a descubrir, que ponga siempre la conciencia por encima de la ley.
  • En Madrid se celebran desde 2011.
  • Información detallada en la web de Círculos de Silencio.

JORNADA MUNDIAL DEL MIGRANTE Y DEL REFUGIADO 2026

– 27 de septiembre de 2026 –
112ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado
«INCLUSO UNO SOLO DE ESTOS PEQUEÑOS»
«El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí mismo» (Mt 18,5)

[página publicada: 10.4.26; 12ª actualización: 28.9.26]

Jor. Mund. Migrante y Refugiado 2026. slider

– – – Í N D I C E de este E S P E C I A L – – –
[Pulsa en cada enlace para ir a ese apartado: eventos en nuestra diócesis — documentos del papa y de los obispos — recursos celebrativos y orantes — materiales formativos y para la concienciación personal y comunitaria — materiales gráficos]

Jor. Mund. Migrante y Refugiado 2026. Cartel Madrid.— EVENTOS EN NUESTRA DIÓCESIS –ver, además, la Carta a las comunidades de Rufino García, delegado episcopal de Migraciones, motivando a la celebración de la Jornada en las comunidades de la diócesis (pulsa aquí) y también el audio de Rufino entrevistado en la cadena COPE el 25 de sep. (pulsa aquí):

  • Miércoles 23, 6 de la tarde, en la Univ. Pont. Comillas. PRESENTACIÓN DE LA JORNADA. Ver toda la información en esta entrada.
  • Sábado 26, 12 de la mañana, salida de Metro Aluche. VIGILIA DE ORACIÓN CERCA DEL CENTRO DE INTERNAMIENTO DE EXTRANJEROS (CIE) DE ALUCHE. Ver toda la información en esta entrada, incluyendo la posibilidad de adherirse al manifiesto.
  • Domingo 27, en todas las eucaristías, también en la catedral (ver crónica de José Luis Modino -especialmente de la homilía de Mons. Vicente Martín- para la web diocesana, pulsa aquí)): al ser una Jornada Pontificia, SE CELEBRA EN TODAS las parroquias y comunidades.
    • Domingo 27, en LA EUCARISTÍA RETRANSMITIDA POR LA 2 de TVE, lo será desde la parroquia de San Romualdo, de Madrid. Presidirá Don Fernando García Cadiñanos, obispo responsable de la Subcomisión de Migraciones de la CEE. Crónica de Justicia y Paz y Homilía completa de Don Fernando: pulsa aquí.
    • Domingo 27, a las 19:00, en la Iglesia Ntra. Sra. de las Maravillas (calle Dos de Mayo, 11; 28004 Madrid). EUCARISTÍA MORIR DE ESPERANZA, en recuerdo de los migrantes que pierden la vida en su viaje hacia Europa. Toda la información en esta entrada.
  • Sábado 17 de octubre, por la mañana, en la Parroquia San Hilario de Poitiers (calle de Luis Chamizo, 7; 28044 Madrid). II JORNADA DE BUENAS PRÁCTICAS CON MIGRANTES. Próximamente, más información.

DOCUMENTOS DEL PAPA Y DE LOS OBISPOS — — —>

  • MENSAJE DE LEÓN XIV (pulsa aquí). ///// SÍNTESIS DEL MENSAJE: pulsa aquí. ///// El mensaje de León XIV desde Canarias: «LA DIGNIDAD HUMANA NO TIENE PASAPORTE NI PIERDE VALOR AL CRUZAR UNA FRONTERA» (por Fernando Redondo Pavón, director del Departamento de Migraciones): pulsa aquí.
  • MENSAJE DE LOS OBISPOS (pulsa aquí) de la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y Movilidad Humana de la Conferencia Episcopal Española.

— RECURSOS CELEBRATIVOS Y ORANTES. SUBSIDIOS LITÚRGICOS para el celebrante (pulsa aquí) y para el monitor (pulsa aquí) ///// Propuesta de VIGILIA DE ORACIÓN (pulsa aquí). ///// ORACIÓN (pulsa aquí) ///// ORACIÓN – Jesuitas España (pulsa aquí).

;MATERIALES FORMATIVOS Y PARA LA CONCIENCIACIÓN PERSONAL Y COMUNITARIA — — — REVISTA MIGRACIONES (de la CEE) para esta Jornada: pulsa aquí; puedes ver sólo su sumario pulsando aquí. ///// COMENTARIO BIBLICO sobre el lema de la Jornada (por Lorenzo de Santos, profesor del ISP): pulsa aquí. ///// OTRO COMENTARIO SOBRE EL LEMA DE LA JORNADA, por el Dicasterio vaticano: pulsa aquí. ///// DETENIENDO LA MIRADA ANTE EL CARTEL DE LA CEE (por Fernando Redondo, director del Departamento de Migraciones: pulsa aquí (puedes descargar el cartel pulsando aquí). ///// CRÓNICA DE LA XLV JORNADA NACIONAL DE PASTORAL CON MIGRANTES centrada en el compromiso y la esperanza (marzo de este año): pulsa aquí. ///// Una red eclesial para acompañar la migración en la ruta atlántica: RED ECLESIAL DE HOSPITALIDAD EN LA RUTA ATLÁNTICA (pulsa aquí).  ///// MATERIALES PARA EL TRABAJO COMÚN Y LA ORACIÓN – Jesuitas provincia España (pulsa aquí).

;MATERIALES GRÁFICOS:

Encuentro de León XIV con los migrantes del Centro «Las Raíces» -en S. Cristóbal de La Laguna, Tenerife-, y homilía en el puerto de Tenerife. Además del vídeo de aquí abajo, ofrecemos el texto de todas las intervenciones (no sólo las del papa) en esta página, pulsa aquí).

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Encuentro de León XIV con las realidades de acogida a migrantes en el puerto de Arguineguín (Gran Canaria). Además del vídeo de aquí abajo, ofrecemos el texto de todas las intervenciones (no sólo las del papa) en esta página, pulsa aquí).

Jor. Mund. Migrante y Refugiado 2026. Cartel Dicasterio.
Jor. Mund. Migrante y Refugiado 2026. Cartel CEE.
Jor. Mund. Migrante y Refugiado 2026. slider
Jor. Mund. Migrante y Refugiado 2026. Cartel lema.

+++ EL LEMA DE LA JORNADA 

El Papa León XIV ha titulado el mensaje para la 112.ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado «Incluso uno solo de estos pequeños», haciendo referencia al texto del Evangelio según San Mateo: «El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí mismo» (Mt 18,5). Así lo explica un comunicado del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral publicado hoy, 9 de abril, subrayando que, con esta elección, el Pontífice «pretende expresar la solicitud de la Iglesia hacia los menores directamente implicados en la experiencia migratoria, recordando el deber de acoger a cada uno de ellos tal y como nos enseña el Evangelio».

Los retos que amenazan los derechos de los más pequeños

«No es la primera vez que los Pontífices se pronuncian magisterialmente sobre esta cuestión», prosigue el comunicado relativo a la Jornada, que se celebrará el próximo 27 de septiembre, «pero el panorama migratorio actual plantea nuevos retos que amenazan gravemente los derechos y la dignidad de los más pequeños y que requieren respuestas urgentes y eficaces». Por lo tanto, concluye el texto, «no se trata de discutir sobre cifras o porcentajes, porque “aunque sea uno solo” es un valor supremo».

Esta llamada interpela no solo a las instituciones, sino también a las comunidades cristianas, a las familias y a cada persona creyente. La acogida, la protección, la promoción y la integración —los cuatro verbos propuestos en el magisterio reciente— adquieren aquí una concreción especialmente urgente.

El lema “Incluso uno solo de estos pequeños” nos invita a cambiar la mirada: pasar de una lógica centrada en el control o la gestión a una lógica centrada en la persona. Nos recuerda que el valor de la vida humana no depende del número, sino de su dignidad infinita.

En el contexto español, donde la realidad de los menores migrantes —especialmente los no acompañados— forma parte del debate social y político, este mensaje adquiere una relevancia particular. Supone una oportunidad para renovar el compromiso de la Iglesia con una cultura de la acogida, el encuentro y la protección de los más vulnerables.

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