Rufino Gª Antón – «PAZ Y MIGRACIÓN»

PAZ Y MIGRACIÓN
(Por una cultura de paz)
Rufino García Antón,
delegado Episcopal de Pastoral de la Movilidad Humana (Migraciones) de la diócesis de Madrid

[Charla en la Parrq. de Nuestra Señora, Reina del Cielo (Madrid) el 22.5.26]

ÍNDICE (pulsa en cada ítem en rojo para ir a él)

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0. Saludo agradecido e introducción

Palabras y paloma de paz.Muchas gracias a la Fundación Uyamá Asunción por invitarme a participar en estas interesantes y sugerentes Jornadas cuyo lema, “Por una cultura de paz”, me parece sumamente actual e importante. Creo que todo el empeño que pongamos en impulsar esta cultura de la paz no dejará de ser beneficioso para la relación entre las personas, para la sociedad española y para la humanidad. Vivimos tiempos duros y difíciles en los que las guerras no son una amenaza, sino una realidad presente en muchas partes del mundo con las consecuencias dramáticas que tienen para las personas que son víctimas inocentes de las mismas, para los países que sufren sus devastadoras consecuencias y para la humanidad entera. El Papa León XIV, cuya visita recibiremos próximamente, no se cansa de repetir una y otra vez que es necesario construir “una paz desarmada y desarmante”;  lo dijo nada más aparecer en el balcón de San Pedro el día de su elección y lo sigue diciendo una y otra vez. Construir esa paz desarmada y desarmante” es tanto como decir “construir una cultura de paz”. Y, en este desafío, poner en el foco la realidad de la migración me parece muy acertado. Me referiré con frecuencia a lo largo de esta reflexión a actitudes como el diálogo, el encuentro, la acogida, la hospitalidad, etc. que tienen que ver tanto con la construcción de la paz como con el papel fundamental que juegan en ella la acogida, la protección, la promoción y la integración de las personas migrantes. Paz y Migración se constituyen así en un binomio complementario y hasta yo diría más: inseparablemente unido. Creo que no podemos hablar hoy de paz sin referirnos a la necesaria atención que debe prestarse al fenómeno migratorio y sus causas, las guerras entre las más importantes y, en positivo, al papel que las personas migrantes juegan en la construcción de la paz.

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1. Una mirada a la realidad

Como señalaba hace un momento, las guerras son una de las causas que están en el origen de muchos desplazamientos forzosos. ¡Cuántas personas se ven obligadas a salir de sus países a consecuencia de las guerras! Como señala la Doctrina Social de la Iglesia, junto al derecho a emigrar está el derecho a no emigrar (ver por ejemplo, el documento sobre «El derecho a no tener que emigrar»). Pocas personas salen de sus países por gusto para ir a otros países (los turistas, los deportistas de élite, etc). En cambio, son muchísimas las personas que se ven obligadas a hacerlo, arriesgando sus vidas, porque en sus países no encuentran los medios necesarios para vivir dignamente o porque desean una vida mejor para las familias que quedan allí. Cualquiera lo haríamos en su lugar. Por eso, duelen mucho los discursos de odio, nada pacíficos, por cierto, que identifican a las personas inmigrantes como delincuentes y promueven su rechazo, su exclusión y su expulsión. ¡Ojo y atención a que estas actitudes racistas y xenófobas no se nos cuelen también en las comunidades cristianas y en la Iglesia! No son nada evangélicas.

En positivo, hay que destacar la contribución al enriquecimiento en todos los sentidos que las personas migrantes aportan a la sociedad y a la Iglesia. Su presencia en los países que los acogen y en la Iglesia que les abre sus puertas es una riqueza inestimable y seguramente no suficientemente reconocida y valorada. En lo que se refiere a su contribución a la paz, que es el tema que nos ocupa, hay un factor muy relevante y destacable: la diversidad, cuya riqueza celebraremos el próximo domingo en la solemnidad de Pentecostés, contribuye al fortalecimiento de todo el cuerpo y de sus diferentes miembros. Y la Paz en la diversidad es un don del Espíritu Santo.

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2. Algunos textos bíblicos

Los textos bíblicos que propongo a continuación para reflexionar no son, en sentido estricto, textos que aludan al binomio paz-migración literalmente. Pero como todo está relacionado, en la medida en que son textos que hablan de acogida, de encuentro, de amor concreto al prójimo, etc. considero que esas actitudes que ahí se reflejan son portadoras de paz para las personas o personajes que aparecen en ellos.

Así, por ejemplo, en la hospitalidad que Abrahán y Sara  dispensaron a tres hombres que llegaron a su tienda junto al encinar de Mambré en las horas más calurosas del día (Gen 18,1-16). Esa hospitalidad le llevará a decir siglos más tarde al autor de la Carta a los Hebreos: “conservad el amor fraterno y no os olvidéis de la hospitalidad: por ella algunos, sin saberlo, hospedaron a ángeles” (Heb 13,1-2).

O en el precioso texto del diálogo de Jesús con la samaritana (Jn 4). En ese encuentro, Jesús rompe barreras sociales, étnicas y religiosas al hablar con una mujer samaritana y marginada junto al pozo de Jacob. Se trata de un encuentro cuyos resultados son absolutamente transformadores para aquella mujer.

La parábola del buen samaritano (Lc 10,25-37) nos enseña el significado concreto de amar al prójimo y muestra cómo la compasión y la ayuda desinteresada deben superar cualquier barrera social, cultural o religiosa. El que atiende al que está tirado al borde del camino es un samaritano, un extranjero, un ser despreciable para los judíos, mientras que el sacerdote y el levita pasan de largo.

Finalmente, en la parábola del juicio final y más concretamente en Mt 25,35, Jesús nos enseña que acoger al extranjero es acoger al mismo Jesús.

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3. Algunos textos de los papas Francisco y León XIV

El Papa Francisco empieza su mensaje de la 51 Jornada Mundial de Oración por la Paz, cuyo lema era “Migrantes y refugiados, hombres y mujeres que buscan la Paz”, expresando su deseo de paz en estos términos: “Paz a todas las personas y a todas las naciones de la tierra. La paz que los ángeles anunciaron a los pastores en la noche de Navidad, es una aspiración profunda de todas las personas y de todos los pueblos, especialmente de aquellos que más sufren por su ausencia, y a los que tengo presentes en mi recuerdo y mi oración. De entre ellos, quisiera recordar  a los más de 250 millones de migrantes en el mundo, de los que 22 millones y medio son refugiados. Estos últimos, como afirmó mi querido predecesor Benedicto XVI, ‘son hombres y mujeres, niños, jóvenes, ancianos que buscan un lugar donde vivir en paz’” (nº 1). Más adelante, el Papa instó a los gobiernos y a la sociedad a construir la paz, combatiendo el miedo y las políticas de rechazo.

En el mensaje de la 109 Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, cuyo lema fue, “Libres para elegir si migrar o quedarse”, el Papa Francisco recuerda que “los migrantes escapan debido a la pobreza, al miedo, a la desesperación” y señala que alguna de las causas más visibles de la migración son “las persecuciones, las guerras, los fenómenos atmosféricos y la miseria” y añade que “es necesario un esfuerzo conjunto de cada uno de los países y de la comunidad internacional para que se asegure a todos el derecho a no tener que emigrar, es decir, la posibilidad de vivir en paz y con dignidad en la propia tierra”.

También el Papa León, en este primer año de su pontificado, ha puesto la búsqueda de la paz global y la defensa de la dignidad de los migrantes como ejes centrales de su pontificado. En sus discursos, combina el derecho soberano de los Estados a regular sus fronteras con la exigencia innegociable de tratar a todo ser humano con respeto humanitario.

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4.El diálogo ecuménico e interreligioso, una herramienta fundamental en el binomio paz y migración

Cito literalmente en este apartado lo que se dice en la página 52 (punto 4.2) del documento Comunidades acogedoras y misioneras, aprobado por la CXXIV Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, celebrada del 8 al 4 de marzo de 2024 a propósito del diálogo ecuménico e interreligioso, porque me parece que refleja muy bien lo que yo quiero expresar en este punto:

“La postoral con migrantes está habituada y promueve tanto la sensibilidad ecuménica como el diálogo interreligioso desde la vecindad, la cultura del encuentro y la caridad. En nuestro caso, más que con grandes discursos, desde la artesanía de hacer cada día posible el entendimiento, la convivencia, la ayuda mutua, el respeto y el caminar juntos. Nuestras diócesis se van familiarizando con gestos, iniciativas y puentes de diálogo y de fraternidad, tanto entre Iglesias cristianas como con otras religiones. Habrá que orarlos y presentarlos también como fuentes de esperanza.

Respecto al ecumenismo y al diálogo interreligioso, siendo ámbitos diferentes, la cultura de la acogida sale al encuentro de las otras tradiciones cristianas y de las otras religiones que también son capaces de de coincidir en espacios comunes. Con el histórico encuentro interreligioso de Asís de 1986, donde hombres y mujeres de diferentes tradiciones religiosas se reunieron para rezar por la paz, San Juan Pablo II indicó el diálogo interreligioso como fuente de esa paz tan necesaria en un mundo donde las guerras y los conflictos obligan a muchas personas a abandonar sus países.

Cada comunidad eclesial como cada tradición religiosa pueden aportar sus compromisos a favor de la vida, la paz, la convivencia social, los problemas sociales o medioambientales. Podemos trabajar juntamente con ellas de modos diversos por un desarrollo humano integral basado en la fraternidad universal, la solidaridad y el principio moral de la responsabilidad, especialmente con las generaciones futuras, respondiendo juntos a la pregunta ¿qué mundo queremos dejar?”.

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5. Por una cultura del encuentro

La cultura del encuentro es un concepto central en el magisterio del Papa Francisco. Propone construir puentes de diálogo y solidaridad por encima de la polarización y el individualismo. Su objetivo es reconocer la dignidad del otro, escuchar activamente y trabajar por el bien común y la paz. Los pilares fundamentales de esta cultura del encuentro son:

  1. Empatía y escucha: implica pasar de solo “oír” a “escuchar” activamente, comprendiendo la realidad desde la perspectiva del otro.
  2. Reconciliación: busca derribar los muros del aislamiento y la indiferencia, fomentando la amistad cívica y la fraternidad.
  3. Acción social: no se queda en la teoría; impulsa el salir de la zona de confort para atender a los más necesitados vulnerables de la sociedad.
  4. Reconocimiento de la identidad: fomenta el respeto por las convicciones propias y ajenas sin caer en el relativismo ni en la violencia verbal.

Todo esto está muy bien expresado en la Encíclica Fratelli Tutti.

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6. Decálogo para una convivencia pacífica e integradora

  1. Acompañar procesos de convivencia pacífica e integradora tanto en la sociedad como en la Iglesia.
  2. Cultivar la amistad social con los pobres, los excluidos y los migrantes, como le gustaba decir al Papa Francisco.
  3. Frente a la globalización de la indiferencia, la globalización de la solidaridad.
  4. Fomentar unas relaciones personales y humanas basadas en una paz desarmante y desarmada, como le gusta decir al Papa León XIV.
  5. Fomentar la cultura del encuentro y del diálogo con los que son diferentes a nosotros.
  6. Empatizar con la realidad de los demás sin juzgar ni condenar.
  7. Ser sensibles ante el dolor ajeno y no pasar de largo ante su situación (parábola del buen samaritano).
  8. Mirar y mirarnos a la cara y a los ojos.
  9. Cultivar y fomentar una cultura de la paz. Educar para la paz.
  10. Ser acogedores y hospitalarios.

¡MUCHAS GRACIAS!

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ExpoFoto – EN SU PIEL. MIRADAS POR LA INTEGRACIÓN

Discapacidad. Local accesible a personas con movilidad reducida.

Exposición fotográfica
«EN SU PIEL. MIRADAS POR LA INTEGRACIÓN»
– Casa América – Madrid –

[tomado de la web de Casa de América en Madrid]

La exposición En su piel. Miradas por la integración, promovida por ONG Rescate, reúne los trabajos de nueve fotógrafos, reconocidos internacionalmente, sobre la realidad de las personas refugiadas.

  • Del sábado 6 al sábado 13 de junio de 2026.
  • De lunes a viernes de 11.00 a 19.30. Sábados de 11.00 a 15.00. Domingos y festivos, cerrado.
  • Entrada libre hasta completar aforo.
  • Galería Casa de América-ABANCA | Salas Guayasamín y Torres García. Acceso por C/ Marqués del Duero, 2.

Migraciones. ExpoFoto - En su piel. Miradas por la integración.,En un momento de gran debate social sobre las personas que solicitan protección internacional, esta muestra aporta una visión cultural y social diferente a la habitual, gracias a la visión de nueve profesionales que retratan el viaje y la llegada de los refugiados. Su planteamiento combina interés informativo, calidad visual y relevancia social. Todos ellos han vivido en primera fila las historias que aquí se recogen. Durante años han estado presentes en contextos marcados por el desplazamiento, la pérdida, el miedo y la esperanza, captando con sus cámaras realidades difíciles que muchas veces quedan lejos de nuestra mirada cotidiana. Pero su aportación va mucho más allá del testimonio visual: detrás de cada imagen hay tiempo, cercanía, respeto y una manera de mirar que pone siempre en el centro la dignidad de las personas.

Con más de 60 años de historia, la ONG Rescate es una organización española dedicada a acompañar a personas refugiadas, desplazadas y víctimas de conflictos y catástrofes naturales para que puedan reconstruir sus vidas y acceder a sus derechos fundamentales. Su intervención presta una atención especial a mujeres y niños, tanto en los países de origen como en los de destino. En los últimos años, la mayoría de las personas acogidas en sus centros han llegado desde Venezuela, Colombia, Ucrania y Siria.

Se reúne la obra de Diego Ibarra, Xavier Miserachs, Santi Palacios, Juan Manuel Castro Prieto, Matías Costa, César Dezfuli, Irene Zottola, Sebastián Bruno y Carmen Secanella. Una selección que aporta solvencia artística y un fuerte valor periodístico a la propuesta. Actuando como comisario se encuentra el fotógrafo Samuel Aranda.

Samuel Aranda (Comisario)
World Press Photo of the Year, 2011
Premio Nikon Photography, 2015
Premio Ortega y Gasset de Fotografía, 2016
Beca BBVA Creación – En las orillas del Nilo, 2018

Juan Manuel Castro Prieto
Premio Bartolomé Ros (PHotoEspaña), 2002
Premio César Vallejo (Perú), 2001
Premio de Fotografía de la Comunidad de Madrid, 2003
Premio Nacional de Fotografía, 2015

Matías Costa  
I Premio Descubrimientos PHotoEspaña, 1998
Premio Fotoperiodismo y Derechos Humanos, 1997
Premio Leica en el Festival Images / Bienal de Artes Visuales de Vevey, 2000
Premio World Press Photo, 2001
Primer Premio de Fotografía UNICEF, 2000
Premio World Press Photo, 2003
Premio nacional de Fotografía, 2021

Santi Palacios    
Embajador Canon
Premio Nacional de Fotoperiodismo, 2015
Premio Nacional de Fotoperiodismo, 2016
World Press Photo (General News, 2º premio), 2017
Istanbul Photo Awards / WARS Awards, 2023
Premio Ortega y Gasset – Mejor Fotografía, 2023

Irene Zottola      
Rfotofolio Grant (internacional), 2017
V Certamen Fotocanal (Comunidad de Madrid) – Ícaro, 2021
PhotoEspaña – proyecto Ícaro, 2021
Ayuda a la Creación VEGAP, 2021
Plataforma FUTURES Photography (vía PhotoEspaña), 2021
Les Photobook Awards (Rencontres d’Arles) – Ícaro, 2022

César Délfuli       
10.ª edición del Taylor Wessing Photographic Portrait Prize, 2017
Premio Internacional Luis Valtuena, 2018
Word Press Photo of the year, 2023

Diego Ibarra    
Embajador Canon
Best of Photoperiodism (NPPA) – General News Story, 2025
Premio Fotografía Humanista – Encuentro Internacional de Fotoperiodismo Asturias, 2025

Xavier Miserachs (1937-1998)
Fue uno de los fotógrafos más importantes de España en el siglo XX, especialmente relevante en la renovación de la fotografía documental durante los años 50 y 60.

Migraciones. ExpoFoto - En su piel. Miradas por la integración.,

CÍRCULO DE SILENCIO en solidaridad con los inmigrantes (jun. 26)

Discapacidad. Local accesible a personas con movilidad reducida.

CÍRCULO DE SILENCIO
en solidaridad con los inmigrantes
– 5.6.26 en Callao (Madrid) de 20.30 a 21.30 –

[entrada publicada: 7.5.26; 3ª actualización: 4.6.26]

Porque los delegados de migraciones de la Iglesia española acordaron que lo celebraran, en una u otra forma, todas las diócesis (más explicación y materiales en esta entrada).

Porque se está atentando contra la dignidad de las personas migrantes.
Porque sigue habiendo muertes injustas, fronteras fortaleza.
Porque los medios de comunicación y nuestros políticos manipulan el significado de nuestro vocabulario y de muchas conciencias.
¡Seguiremos denunciando toda ley y acto contra las personas migrantes!

¿Qué son los Círculos de Silencio?

  • Una acción NO VIOLENTA en solidaridad con las personas inmigrantes y de reivindicación de los derechos de todas las personas. Defendemos la noviolencia como el camino a seguir y a descubrir, que ponga siempre la conciencia por encima de la ley.
  • En Madrid se celebran desde 2011.
  • Información detallada en la web de Círculos de Silencio.

Migrantes: LA «CONDENA DEL TIMÓN» DEL CAYUCO

LA CONDENA DEL TIMÓN
Decenas de jóvenes migrantes llenan las cárceles acusados de manejar el cayuco hacia Europa. Algunos extranjeros son considerados mafiosos y se les imputa el delito de tráfico ilegal de personas. Organizaciones humanitarias y abogados denuncian que son solo un chivo expiatorio.

[Carmen Morán Breña para El País 2.2.26]
[Foto Alberto Braña]

Migrantes. La condena del timón del cayuco. Foto Alberto Valdés.
A las cárceles de algunas comunidades españolas, como Canarias, no dejan de entrar jóvenes migrantes condenados o acusados de tráfico de personas por haber manejado el cayuco en el que llegaron, haber distribuido alimentos en el trayecto o mantenido el orden, quizá con un machete en el costado, entre el desesperado pasaje procedente de Malí, de Mauritania o de Senegal que un día se echó al océano Atlántico con una sola idea en la cabeza: Europa. Esos patrones que hace unos años eran en su mayoría mafiosos son ahora, en no pocos casos, pobres pescadores que buscan un viaje gratis, muchachos engañados que sueñan, como el resto de los viajeros, con un mundo mejor y que, en ocasiones se agrupan en cooperativas para alcanzar la costa anhelada. Cuando la embarcación arriba a España con su carga de miedo, desconcierto, hambre y frío, algunos dan sus primeros pasos en el nuevo mundo directos a la cárcel. Así lo denuncian quienes forman parte de una red civil solidaria que trata de ayudarlos, un cambio de modelo en el tráfico de migrantes del que son conscientes también las autoridades y que confirma la fiscal de Extranjería de Canarias, Teseida García García, con una respuesta elocuente. ¿Están las cárceles llenas de pobres desgraciados? “Pues sí”.

En Malí no saben lo que es el mar. La distancia más cercana al Atlántico supera los 1.000 kilómetros y hay que atravesar en otros países, como Mauritania o Senegal, antes de conocer el océano. Mamadou nació en una diminuta aldea maliense hace 31 años, de una madre dedicada a la venta y un padre agricultor con inquietudes políticas. La violencia de su país los ha matado a los dos, pero cuando el niño tenía cuatro años su padre lo llevó a ver el horizonte salado hacia el que un día iba a poner rumbo el muchacho en un precario barco de madera. En un albergue del archipiélago, el joven quiere mostrar también una antigua herida de bala en una pierna. No hace falta. Mamadou ha elegido este nombre falso para contar que ha pasado tres años en una cárcel de las islas sin que ese encierro le haya borrado una sonrisa marfileña que se abre entre gestos de impaciencia por darse a entender en un español naciente.

Cuenta que desembarcó un 9 de agosto de 2022 y el día 11 ya estaba preso, junto con otro compañero. Cada barca que llega suele acabar con uno o dos detenidos como patrones, bajo la acusación de un delito de favorecimiento de la migración. “La gente del barco dijo que yo llevaba el timón, y sí, no puedo mentir, pero yo no tenía ningún dinero, no me dieron dinero”, repite una y otra vez obsesionado con demostrar que no había afán de lucro en su maniobra marítima. Que él era solo uno más, otro más de los que quieren buscarse la vida en las Canarias, con una corta lista de prioridades: “Ser camarero o fontanero o cocinero”. Por ese orden.

La ley es compleja. Las leyes, porque son muchas. El código penal español condena el delito de tráfico de migrantes a los llamados patrones, quienes llevan la nave, y se argumenta con el peligro al que han expuesto a los pasajeros o a las coacciones o violencias impuestas para mantener el orden, por ejemplo. Se tiene en cuenta para inculparlos si manejaban el timón, si repartían el rancho, si se lucraban con el viaje. Todo ello está penado con cuatro a ocho años de cárcel, que pueden incrementarse por homicidio imprudente si hay muertes en el trayecto y se impone un año más por cada cadáver, normalmente. “Es un delito muy grave que se acrecienta si pertenecen a organizaciones mafiosas”, dice la fiscal García García. Reconoce que antes era más común ver a patrones profesionales, mafiosos, mientras que ahora es habitual que el viaje se organice cooperativamente, “pero siempre hay alguien que se encarga, que lleva el control, que domina la situación”, explica. “Pero son desgraciados, lo sé”, añade, lo que no impide, explica, que tengan que pagar su culpa de acuerdo con la ley: “Son vulnerables, pero también adultos que tienen que asumir una responsabilidad, aun cuando estén necesitados de asilo. Tengo en cuenta que son desgraciados, pero los tribunales suelen ir a los hechos, no a las circunstancias”, dice en su despacho de Las Palmas de Gran Canaria a finales del año pasado, donde cuelga su uniforme de blancas puñetas de encaje. “Aunque haya homicidios imprudentes trato de buscar una conformidad para rebajar la condena. Me critican por pedir tres años o más de dos, lo que impediría cumplir la pena o evitar los antecedentes [en el futuro], pero es un delito muy grave y yo tengo que mirar por el interés general y público. El fin de la pena es también un mensaje social”, dice. “El narcomenudeo también es el último eslabón de la cadena [criminal], pero qué pensarían si no lo condenáramos”, justifica. “Yo solo aplico la ley”.

Cuando García García dice que la critican se refiere a abogados como Daniel Arencibia, muy activo en la defensa de los migrantes en las islas, que ha elaborado con paciencia de amanuense un listado de 1.004 sentencias en provincias costeras desde 2016, 873 en primera instancia, 116 apelaciones y 15 casaciones. El estudio demuestra la severidad de las peticiones de condena de las fiscalías canarias, tanto de conformidad como sin ella. Ha cotejado los kilómetros de viaje, la prisión preventiva, incluso el proceder policial. Con el mar a su espalda en Las Palmas de Gran Canaria, Arencibia está sentado en la terraza de un bar, y concluye: “No se está persiguiendo a las mafias, se mete en la cárcel al último mono para tener cifras bonitas, se está persiguiendo a los abocados a una criminalidad forzada. Se han dado casos en los que el patrón mafioso cambia de barca avanzado el trayecto y deja a todos a su suerte”, afirma. O que algunos agarran el timón a cambio de un viaje gratuito firmando así su condena. Asegura el abogado que las pruebas que se recaban para encausar a esos jóvenes son endebles, la simple declaración de dos testigos de la nave atemorizados al desembarcar, “sin iniciar averiguaciones sobre un supuesto enriquecimiento, por ejemplo. La última memoria de la Fiscalía, referente a 2024, sobre las “investigaciones patrimoniales y financieras de las redes” indica, en su página 69, que “no se ha realizado ninguna investigación al respecto”. Sobre comiso de bienes dice: “No se ha producido ningún comiso de bienes”.

Sin huellas

Acudiendo a sentencias de otros países o regiones, Arencibia sostiene que en Canarias no se toman huellas dactilares del timón del barco. “Eso no tiene sentido, el timón lo toca todo el mundo y no significa nada”, confirma la fiscal de Extranjería. Tampoco usan drones, reconoce García García, para ver quién maneja el timón, algo que ocurre en otras partes, según Arencibia. ¿Cómo se determina entonces la culpabilidad del supuesto patrón? “Con fuentes abiertas como Facebook o TikTok, con las declaraciones de quienes lo han visto y que toma la policía”, explica. Tampoco eso convence a los muchos abogados que están trabajando en esta materia en las islas, que achacan las declaraciones de los testigos al momento de desconcierto que viven al llegar y a que les ofrecen regularizar con papeles su situación a cambio de acusar al patrón, dicen varios consultados. La fiscal lo niega. “No, porque no todos hablan, eso no es verdad”, afirma. Y sobre el peligro de los trayectos para ajustar las penas, García García dice que no se puede comparar el Mediterráneo con el proceloso Atlántico.

Una reciente sentencia de la Audiencia Provincial de Las Palmas ha absuelto a dos jóvenes subsaharianos por falta de pruebas, al entender que la sola declaración de un testigo no es suficiente para ello. Es la segunda sentencia en las islas en ese sentido, lo que ha llenado de esperanza a los abogados extranjeristas.

Las leyes europeas y nacionales no incluyen ciertas salvaguardas que sí se recogen en el Protocolo de Palermo (ONU) sobre tráfico de personas, ratificado por España, por ejemplo que se tenga en cuenta si hay “beneficio económico o material”, algo que estaba previsto para exculpar a familiares o bien ONG o grupos religiosos cuyos motivos son puramente políticos o sociales. Según datos recogidos por el Proyecto Patrones, redactado por un grupo de abogadas y activistas especializados, el año pasado fueron detenidas en Italia 106 personas migrantes, más de 228 en Grecia y más de 100 en las islas Canarias.

En 2023 se inició el proceso de modificación de la directiva de favorecimiento de la migración en la Unión Europea. “En la actualidad, el Parlamento Europeo discute una modificación a la directiva de facilitación de la migración que elimina el riesgo de daño a los pasajeros como motivo para la condena y excluye el delito para actores humanitarios o familiares, pero está bloqueada por los partidos conservadores”, explica la coordinadora de dicho proyecto, Inés Marco.

El desempeño de la policía para la captura de mafiosos, con irrefutables éxitos, como la reciente desarticulación de una red de tráfico de menores en Lanzarote, no impide que en numerosas ocasiones paguen justos por pecadores, algo de lo que ya advirtió hace tiempo la ONU en un informe monográfico sobre la ruta canaria. La política, sin embargo, no sopla a favor de los migrantes.

Un cuchillo y un chaleco

La fragilidad de las pruebas para inculpar a los migrantes conduce a muchos a firmar acuerdos de conformidad y pasar un tiempo en la cárcel, pero otros que tienen más suerte o más ayuda siguen adelante con el juicio y algunos lo ganan. Javier Moreno y Ana Castaño llevaron el caso de un jovencísimo senegalés acusado de patrón, luego de favorecimiento de migración ilegal. Estuvo un año y medio en prisión provisional y la ausencia de intérpretes adecuados fue solo una de las fallas que encontraron los abogados cuando se pusieron manos a la obra. El desaseo de la instrucción se manifestó además en que “aproximadamente al 60% de los llegados en la patera les habían adjudicado el mismo día del mismo mes del mismo año como fecha de nacimiento. “No se comprobó que la declaración de los testigos ofreciera indicios suficientes, ni que el cuchillo con el que el muchacho bajó del barco cumplía esas ‘grandes dimensiones’ de las que hablaba la Guardia Civil”, dice Moreno. Tampoco se ponían de acuerdo los testigos en el chaleco que supuestamente vestía el supuesto patrón, ni si lo llevaba él solo o también el otro acusado con él, o ninguno. “Meses después, en el juicio los testigos ya no están seguros de lo que declararon en las penosas circunstancias en que se les interroga por primera vez, apenas llegados a la cosa”, asegura el abogado. Los acuerdos de conformidad fueron desechados por el muchacho y el juicio se resolvió a su favor. Hoy sigue en Canarias, con la misma idea agujereándole la cabeza: trabajar. “La política migratoria”, se queja Moreno, “tiene un marco más policial que de acceso a la justicia, no tanto para desmontar mafias como para disuadir la migración”, sugiere.

De la dimensión social y el apoyo a estos acusados se ocupa en muchas ocasiones toda una red de solidaridad civil que en las cárceles es más necesaria para esta población migrante, desprovista de todo, incluso de la familia. Una de estas personas, que no quiere dar su nombre para no entorpecer su tarea en este campo y a quien llamaremos Jaime, cuenta que “la primera necesidad de estos muchachos es social, que no se olviden de ellos. Cuando llegan a prisión no saben por qué están allí, no les traducen, no tienen papeles, pero tampoco ropa, a veces pasan un año hasta que se comunican con la familia”, afirma. Jaime denuncia la falta de formación específica en extranjería y de conocimiento de los lugares de origen de los migrantes de buena parte del personal que trata con ellos en las cárceles, y son otros compatriotas presos quienes les informan tentativamente de por qué están encerrados. “No tienen dinero a veces ni para comprar papel higiénico si se les acaba. Si lo tienen, muchos no pueden enviar a casa el peculio carcelario porque los padres en las zonas rurales de esos países no tienen una cuenta bancaria para hacerlo”, explica el activista. “Idealizan más que nadie la libertad que ya buscaban en Europa y al salir de la cárcel se encuentran con una bolsa de plástico con cuatro pertenencias en un lugar cualquiera y con los puentes para regularizar su situación rotos por su estancia en prisión. Muchos acaban en las calles y con sus problemas mentales agravados. Lo que está ocurriendo, dice, ”tiene una voluntad propagandística, para disuadir la migración”, asegura. “Y algunos no pierden la sonrisa, son héroes, jóvenes héroes porque la inmensa mayoría no pasa de los 30 años”.

Activistas y solidarios han tejido fabulosas redes en Canarias que se ocupan de los menores y adultos, de mejorar la estancia en los centros de acogida, de orientar, de prestar ropa, de pelearse con la burocracia para que avancen los papeles. Uno de los nudos de esa red es el capellán de prisiones José Antonio Benítez. El claretiano tiene acceso a las prisiones y no esconde su cabreo por las políticas migratorias y las acusaciones de ser patrón de barco que recaen sobre muchos de sus protegidos: “Si algunos no han visto el mar en su vida, pero basta con que dos le señalen y ellos mismo se declaran culpables con la promesa de una pena menor. Hay chavales de 19 y 20 años que se pasan tres en prisión y luego no pueden regularizar su vida”, asegura. El capellán católico dice que los utilizan en el puerto de partida y los criminalizan en el de llegada. “Son las mafias quienes los organizan, no ellos, y cuantas más complicaciones les ponen, más riesgo tendrán sus viajes, no es de extrañar que algunas de estas pateras acaben a la deriva en América llena de cadáveres”, se lamenta en su oficina de Gran Canaria. Calcula que un 25% de la población carcelaria es extranjera, y en su cuaderno de bitácora lleva más de 52 casos a los que se ha propuesto prestar ayuda. Es una lista que no tiene visos de remitir, porque por cada cayuco que llega hay un par de detenidos, generalmente. “Están fabricando delincuentes”, dice el religioso, pero asegura que no son más que jóvenes utilizados para que los verdaderos patrones que se lucran se libren de la policía. “La mafia, como el agua, siempre encuentra su camino”.

JORNADA MUNDIAL DEL MIGRANTE Y DEL REFUGIADO 2026

– 27 de septiembre de 2026 –
112ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado
«INCLUSO UNO SOLO DE ESTOS PEQUEÑOS»
«El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí mismo» (Mt 18,5)

[página publicada: 10.4.26; 2ª actualización: 1.6.26]

– – – Í N D I C E de este E S P E C I A L – – –
[pulsa en cada elemento en rojo para ir a él]

DOCUMENTOS — — —

EL LEMA DE LA JORNADA (pulsa aquí).

Próximamente, más apartados e información.

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+++ EL LEMA DE LA JORNADA +++ +++ +++

Jor. Mund. Migrante y Refugiado 2026. Cartel lema.El Papa León XIV ha titulado el mensaje para la 112.ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado «Incluso uno solo de estos pequeños», haciendo referencia al texto del Evangelio según San Mateo: «El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí mismo» (Mt 18,5). Así lo explica un comunicado del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral publicado hoy, 9 de abril, subrayando que, con esta elección, el Pontífice «pretende expresar la solicitud de la Iglesia hacia los menores directamente implicados en la experiencia migratoria, recordando el deber de acoger a cada uno de ellos tal y como nos enseña el Evangelio».

Los retos que amenazan los derechos de los más pequeños

«No es la primera vez que los Pontífices se pronuncian magisterialmente sobre esta cuestión», prosigue el comunicado relativo a la Jornada, que se celebrará el próximo 27 de septiembre, «pero el panorama migratorio actual plantea nuevos retos que amenazan gravemente los derechos y la dignidad de los más pequeños y que requieren respuestas urgentes y eficaces». Por lo tanto, concluye el texto, «no se trata de discutir sobre cifras o porcentajes, porque “aunque sea uno solo” es un valor supremo».

Esta llamada interpela no solo a las instituciones, sino también a las comunidades cristianas, a las familias y a cada persona creyente. La acogida, la protección, la promoción y la integración —los cuatro verbos propuestos en el magisterio reciente— adquieren aquí una concreción especialmente urgente.

El lema “Incluso uno solo de estos pequeños” nos invita a cambiar la mirada: pasar de una lógica centrada en el control o la gestión a una lógica centrada en la persona. Nos recuerda que el valor de la vida humana no depende del número, sino de su dignidad infinita.

En el contexto español, donde la realidad de los menores migrantes —especialmente los no acompañados— forma parte del debate social y político, este mensaje adquiere una relevancia particular. Supone una oportunidad para renovar el compromiso de la Iglesia con una cultura de la acogida, el encuentro y la protección de los más vulnerables.

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