David Green Manzanares CAPÍTULOS AFRICANOS EN MADRID UN DOCUMENTAL SOBRE TRES INMIGRANTES AFRICANOS Y SU INTEGRACIÓN EN LA COMUNIDAD DE MADRID
Un documental sobre tres inmigrantes africanos y su integración en la Comunidad de Madrid. Dirigido, grabado y editado por Dani Green Manzanares como Trabajo de Fin de Grado de Comunicación audiovisual.
«Esperábamos trabajadores, vinieron personas y queremos vecinos»
Bajo el título «»No había sitio para ellos». Adviento desde la mirada de quienes están en camino», la propuesta quiere acercarnos a la Navidad desde la realidad de tantas personas que han tenido que dejar su tierra y comenzar de nuevo en otro lugar.
El punto de partida será una de las imágenes más conocidas del Evangelio: María y José llegando a Belén y encontrándose con que no había sitio para ellos. Una escena que sigue planteándonos preguntas hoy: ¿para quién sigue sin haber sitio? ¿Qué significa llegar a una ciudad nueva, buscar vivienda, trabajo, una comunidad, empezar otra vez? ¿Qué estamos llamados a hacer como Iglesia?
El Adviento también habla de ponerse en camino. María y José lo hacen hacia Belén y, poco después, la familia de Jesús tendrá que huir a Egipto. Desde ahí, Rufino García Antón acercará la reflexión a la realidad de las personas migrantes que hoy llegan a Madrid y a lo que él mismo va viendo y viviendo desde la Pastoral de Migraciones.
La propuesta quiere poner el acento también en la esperanza. Muchas personas se ponen en camino porque esperan encontrar seguridad, oportunidades, un futuro para ellas y sus familias. Y en Adviento, nosotros también esperamos a alguien que llega.
Una ocasión para mirar la Navidad desde otra perspectiva y preguntarnos cómo hacemos sitio, cómo acogemos y qué comunidad queremos construir.
EL VIAJE DEL PAPA LEÓN XIV A ESPAÑA Y SUS MENSAJES SOBRE LA REALIDAD DE LAS MIGRACIONES Rufino García Antón
Recogemos la conferencia deRufino García Antón, delegado de Migraciones de nuestra Archidiócesis de Madrid, sobre losmensajes acerca de las migraciones del Papa en su visita a España. Se realizó el 22 de octubre de este año 2026 en el Encuentro de los Delegados de Justicia y Paz de Europa de los Misioneros Espiritanos. Puedesdescargarla en PDF pulsando aquí.
Una breve mirada a la situación de Europa en relación con la realidad migratoria
Europa está formada por países y realidades muy diversas y es muy difícil hacer una descripción de la realidad migratoria en su conjunto. Por eso, voy a servirme de algunas pinceladas de la COMECE (Comisión de las Conferencias Episcopales de la Unión Europea). La COMECE mantiene una postura activa y crítica frente a la realidad migratoria, defendiendo firmemente que la política de la Unión Europea debe basarse en la dignidad humana inviolable, la solidaridad y los valores cristianos deacogida al extranjero. Por eso, se opone a las devoluciones masivas y critica la externalización de las fronteras; propone vías legales y regulares, la solidaridad compartida y la atención a las causas en su raíz. La Iglesia articula estas demandas en un escenario donde los flujos migratorios son de vital importancia para el continente, porque contribuyen a la sostenibilidad demográfica y tienen un impacto laboralpositivo, siendo indispensables para la viabilidad económica y la sostenibilidad de los sistemas de pensiones en sectores clave como los servicios, los cuidados y la agricultura.
Esta postura de la COMECE está en relación con el Pacto Europeo de Migración y Asilo que entró en vigor el 12 de junio de 2026. La Iglesia, a través de este organismo, ha abogado históricamente por que el Pacto ponga a las personas en el centro de todas las decisiones y plantea un enfoque humanitario de tal manera que la gestión de las fronteras no anule la dignidad humana, se ha mostrado crítica con la “solidaridad a la carta” (que los países miembros puedan evadir su responsabilidad de acogida mediante compensaciones económicas), apuesta por la solidaridad y la generosidad (la gestión de la migración no puede recaer solo en los países de primera entrada (los países de la Frontera Sur) y reclama una solidaridad compartida entre todos los Estados miembros de la UE.
Finalmente, no podemos dejar de mostrar una gran preocupación por el auge de los grupos y partidos de la extrema derecha en muchos países de Europa, grupos y partidos con una postura claramente racista y xenófoba.
Los mensajes del Papa en su viaje a España están en continuidad con la doctrina de su antecesor, el Papa Francisco
En efecto: sin ánimo de ser exhaustivo en la exposición de la amplia y rica doctrina del Papa Francisco al respecto, es suficiente con que recojamos el mensaje de la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado de 2018 y aquellos famosos cuatro verbos que se han constituido en una verdadera hoja de ruta en la pastoral de migraciones: acoger, proteger, promover e integrar.
“Considerando el escenario actual –señala el Papa-, acoger significa, ante todo, ampliar las posibilidades para que los emigrantes y refugiados puedan entrar de modo seguro y legal en los países de destino…. El principio de la centralidad de la persona, expresado con firmeza por mi amado predecesor Benedicto XVI, nos obliga a anteponer siempre la seguridad personal a la nacional”.
“El segundo verbo, proteger, se conjuga en toda una serie de acciones de defensa de los derechos y de la dignidad de los emigrantes y refugiados, independientemente de su estatus migratorio. Esta protección comienza en su patria y consiste en dar informaciones veraces y ciertas antes de dejar el país, asi como en la defensa ante las prácticas de reclutamiento ilegal…… Por tanto, espero que, en el respeto a su dignidad, les sea concedida la libertad de movimiento en los países de acogida, la posibilidad de trabajar y el acceso a los medios de telecomunicación”.
“Promover quiere decir trabajar con el fin de que a todos los inmigrantes y refugiados, así como a las comunidades que los acogen, se les dé la posibilidad de realizarse como personas en todas las dimensiones que componen la humanidad querida por el Creador”.
“El último verbo, integrar, se pone en el plano de las oportunidades de enriquecimiento intercultural generada por la presencia de los emigrantes y refugiados. La integración no es ´una asimilación, que induce a suprimir o a olvidar la propia identidad cultural. El contacto con el otro lleva, más bien, a descubrir su ´secreto´, a abrirse a él para aceptar sus aspectos válidos y contribuir así a un conocimiento mayor de cada uno´” (aquí el Papa Francisco cita a San Juan Pablo II en su mensaje de la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado de 2005).
Estos cuatro verbos y las actitudes y hechos correspondientes se complementan mutuamente, no van por separado.
Ya en el primer discurso en el Encuentro con las Autoridades, con la Sociedad Civil y con el Cuerpo Diplomático, subrayó cómo la historia de España “sugiere que no es la cultura del enfrentamiento, sino la del encuentro, la que genera estabilidad y prosperidad”. Y un poco más adelante señaló cómo “la presencia del islam en la Península ibérica, por ejemplo, constituyó una realidad política, cultural y religiosa de larga duración. Durante ese período no solo hubo confrontación, sino que se intentó crear un espacio de contacto, conversación y diálogo sobre el sentido de la verdad entre cristianos, musulmanes y judíos”.
Y, volviendo a los cuatro verbos del Papa Francisco que antes señalábamos, también León XIV los tuvo presentes en sus mensajes
El de acoger lo puso de relieve en el acto de Visita a los Operadores y Asistidos del Proyecto Social “CEDIA 24 horas”, cuando, respondiendo a las palabras de un joven subsahariano, Khadri Edjahd, dijo: “Gracias a un sueño y a esa misma pequeña puerta, Khadri ha atravesado el oscuro túnel de la pandemia y un viaje lleno de incógnitas. Con la ayuda de quienes le tendieron la mano, demostrándole que lo apreciaban y creían en él, ha encontrado un trabajo y, sobre todo, ha recuperado las ganas no solo de seguir adelante, sino también de servir a su vez de apoyo a otros, tal y como lo han apoyado a él”.
Acogida que sintió el Papa en Madrid, como en todos los demás lugares de España que visitó, y que expresó muy agradecido con estas palabras: “Sinceramente estoy muy contento de comenzar aquí mi visita a Madrid. Como ha dicho su Eminencia –se refería al Cardenal Arzobispo de Madrid, Don José Cobo-, quien está en Madrid, es de Madrid. Y por tanto yo también estoy entre vosotros como un madrileño más: gracias, Madrid, por esta bienvenida. Una bienvenida que me hace sentir parte de una gran y maravillosa familia en la que, como en todas las familias, ocurren milagros de amor. En particular en esta casa, donde nadie se queda solo”. Y es que, en la experiencia del acogernos y de sentirnos acogidos, recibimos el impulso para ser más acogedores y encontrarnos con los diferentes, con los distintos, con los que no piensan como nosotros, con los que son de otra cultura o de otra religión, con los que son de otros países, etc.
El de proteger lo reflejó en su discurso del Puerto de Arguineguín, en Las Palmas de Gran Canaria: “Acabamos de escuchar una de las páginas más exigentes del Evangelio. Sabemos que este mismo capítulo hace también una advertencia que ningún creyente puede tomar a la ligera (Mt 25, 41-45: “Entonces dirá a los de su izquierda: ´Apartaos de mí, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis´. Entonces también estos contestarán: ´Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?´. Él les replicará: ´En verdad os digo: lo que no hicisteis con uno de estos, los más pequeños, tampoco lo hicisteis conmigo´”). Hoy, junto al mar, la Palabra se vuelve concreta: aquí llegan tantas vidas heridas, despojadas de casi todo, pero nunca de su dignidad. Aquí el Evangelio nos arranca del lugar del espectador y nos sitúa ante el hermano que llega. Nos pregunta si hemos sabido reconocer a Cristo en quienes desembarcan por el miedo, el hambre, la violencia, después del desierto, de la noche y del mar… Aquí hay personas recuperadas del mar y cuerpos exánimes rescatados de las aguas. Por eso, el sucesor de Pedro no puede desentenderse de estos muelles. La Iglesia no puede desentenderse de estas aguas ni de ningún lugar donde el hambre, la sed, la violencia, el miedo o el exilio siguen hiriendo la dignidad humana. Los discípulos de Jesús no pueden considerar ajeno el clamor de quienes gritan desde la noche”.
El de promover está presente también en varios momentos de sus mensajes. Así, cuando en el discurso que pronunció en el Encuentro con los miembros del Parlamento Español, les dijo que “la situación de los migrantes y refugiados exige una respuesta que mire a las personas, afronte las causas que les obligan a partir y vaya más allá de la mera gestión de flujos…… y promover al mismo tiempo el derecho a permanecer en la propia tierra, trabajando para que nadie tenga que abandonar su hogar por falta de paz, seguridad o condiciones dignas de vida, por las desigualdades económicas y los efectos de la crisis climática (cf. Magnifica Humanitas).
También aparece de una forma más o menos explícita en la Homilía en el Estadio de Gran Canaria: “En estas expresiones –se está refiriendo a 1J 4,9: “Dios envió al mundo a su Hijo para que vivamos por medio de él” y a Mc 2,9: “Levántate. Coge la camilla y echa a andar”-, reconocemos la invitación a abrazar maternalmente al que sufre, pero al mismo tiempo a preparar y alentar al que está herido para que se levante y vuelva a ponerse en marcha para una vida libre y digna”.
El de integrar lo expresó también en varios lugares, pero sobre todo en el Encuentro con las Realidades de Integración de los Migrantes en la Plaza del Cristo de La Laguna (Tenerife). Allí, el Papa comentó que “integrar no significa borrar la historia de quien llega ni exigirle que deje atrás todo lo que forma parte de su memoria. Tampoco significa crear mundos paralelos, cerrados unos a otros, donde las personas conviven sin encontrarse realmente. Integrar es un camino recíproco: quien llega aprende a habitar una tierra nueva, y quien recibe aprende a ensanchar su propia casa sin diluir su identidad ni cerrar el corazón al encuentro……. La última palabra pertenece a Cristo, que se identifica con el forastero, toca las heridas de la humanidad y nos llama a reconocerlo en cada hermano que necesita ser acogido, protegido, promovido e integrado. Alcemos la mirada hacia él, sin apartarla de quienes sufren; miremos al Señor para aprender a mirar con sus ojos a nuestros hermanos”.
Otros acentos presentes en los mensajes del Papa
La dignidad y el valor de cada persona, expresado en el discurso ya citado del Puerto de Arguineguín: “Queridos migrantes: antes de decirles cualquier otra palabra, quiero inclinarme ante su dignidad. No son números ni expedientes. Ustedes son personas con una familia y una casa dejada atrás; con sueños que nadie tiene derecho a despreciar. Pero también quiero decirles que su vida debe ser protegida. No entreguen su existencia a quienes comercian con ella. No les crean a quienes prometen paraísos fáciles a cambio de su cuerpo o de dinero, de silencio o de su libertad. Esas falsas promesas son “cantos de sirena”, son industrias de muerte”. En este mismo sentido, son particularmente proféticas las palabras de León XIV en su discurso en la catedral de Santa Ana, en Las Palmas de Gran Canaria, a los Obispos, los Sacerdotes, los Diáconos, los Religiosos, las Religiosas, los Seminaristas y los Agentes de Pastoral: “La dignidad humana exige vías legales y seguras, rescate y asistencia, cooperación real contra los traficantes, protección efectiva a las víctimas, procesos serios de acogida e integración, y políticas que permitan a cada persona vivir con dignidad en su propia tierra. Si bien existe un derecho a buscar refugio cuando la vida es amenazada, también existe el derecho a permanecer en la propia casa sin hambre, sin guerra, sin persecución, sin violencia, sin que la tierra se vuelva inhabitable, sin que la corrupción robe el pan de los pobres, sin que las armas destruyan el futuro de los niños. No podemos acostumbrarnos a contar muertos. La dignidad humana no tiene pasaporte ni pierde valor al cruzar una frontera”.
El dolor por los que mueren en las rutas migratorias
El Papa lo expresó así en el Encuentro con los Migrantes del Centro Las Raíces: “Una conciencia humana, y más aún una conciencia cristiana, no puede permanecer indiferente ante las víctimas de los naufragios y de la falta de ayuda, ante esos cementerios del mar. Cada vida perdida en estas rutas es un fracaso para la familia humana. No obstante, existe también un naufragio silencioso después de la llegada: quedar solo en una ciudad, sin lengua, sin vínculos, sin confianza y expuesto a quienes se aprovechan de la vulnerabilidad. Integrar es impedir un segundo naufragio. Es ayudar a que quien llegó lastimado no quede fijado para siempre en su dolor, sino que pueda volver a ponerse en pie, reconocer sus dones y ofrecerlos a la comunidad”.
Contundentes en este sentido fueron también las palabras finales del Santo Padre en el discurso ya referido en la Catedral de Santa Ana (Las Palmas de Gran Canaria) en el Encuentro con los Obispos y demás miembros de la Iglesia diocesana: “Y que la historia no tenga que acusarnos de haber convertido el dolor de los que sufren en paisaje habitual de nuestras costas. Porque hoy, aquí, junto al mar, cada vida que llega nos pregunta qué queda de nuestra humanidad. Tarde o temprano, se sabrá si supimos custodiarla o si dejamos que la indiferencia hablara por nosotros”.
Una llamada a la esperanza y a alzar la mirada
Así se despidió el Papa en la Homilía de la Misa de despedida en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife: “Regreso a Roma conmovido por el gran afecto con el que me han recibido, y reconfortado por los testimonios de fe y de amor a la Iglesia, expresiones del gran corazón católico de España. Desde este puerto, que lleva el nombre de la Santa Cruz, mi pensamiento se extiende al mundo entero y a sus heridas, que hacen sufrir a pueblos enteros. A todos quisiera repetirles el lema de este viaje: ´¡Alzad la mirada!´. Sí, dirijamos la mirada a Cristo Crucificado; su Corazón es la fuente de la misericordia, la única que puede salvar a la humanidad necesitada de perdón y de reconciliación para alcanzar una paz verdadera y duradera. ¡Levantemos la mirada como lo hizo María, la Madre de todos los que sufren, y guiados por ella retomemos el camino con esperanza!”.
Conclusión
Termino esta exposición como la empecé: dando las gracias por la invitación a participar en este Encuentro de los Delegados de Justicia y Paz de Europa de los Misioneros Espiritanos. Me siento enriquecido y agradecido por la posibilidad que he tenido de compartir con vosotros los mensajes del Papa León XIV en su reciente viaje a España. Y rezo para que Europa no pierda de vista sus raíces y sea fermento de Justicia y de Paz para el mundo. ¡MUCHAS GRACIAS!
– 27 de septiembre de 2026 – 112ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado «INCLUSO UNO SOLO DE ESTOS PEQUEÑOS» «El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí mismo» (Mt 18,5)
— EVENTOS EN NUESTRA DIÓCESIS –ver, además, la Carta a las comunidades de Rufino García, delegado episcopal de Migraciones, motivando a la celebración de la Jornada en las comunidades de la diócesis (pulsa aquí) y también el audio de Rufino entrevistado en la cadena COPE el 25 de sep. (pulsa aquí):
Sábado 26, 12 de la mañana, salida de Metro Aluche. VIGILIA DE ORACIÓN CERCA DEL CENTRO DE INTERNAMIENTO DE EXTRANJEROS (CIE) DE ALUCHE. Ver toda la información en esta entrada, incluyendo la posibilidad de adherirse al manifiesto.
Domingo 27, en todas las eucaristías, también en la catedral (ver crónica de José Luis Modino -especialmente de la homilía de Mons. Vicente Martín- para la web diocesana, pulsa aquí)): al ser una Jornada Pontificia, SE CELEBRA EN TODAS las parroquias y comunidades.
Domingo 27, en LA EUCARISTÍA RETRANSMITIDA POR LA 2 de TVE, lo será desde la parroquia de San Romualdo, de Madrid. Presidirá Don Fernando García Cadiñanos, obispo responsable de la Subcomisión de Migraciones de la CEE. Crónica de Justicia y Paz y Homilía completa de Don Fernando: pulsa aquí.
Domingo 27,a las 19:00, en la Iglesia Ntra. Sra. de las Maravillas (calle Dos de Mayo, 11; 28004 Madrid). EUCARISTÍA MORIR DE ESPERANZA, en recuerdo de los migrantes que pierden la vida en su viaje hacia Europa. Toda la información en esta entrada.
Sábado 17 de octubre, por la mañana, en la Parroquia San Hilario de Poitiers (calle de Luis Chamizo, 7; 28044 Madrid). II JORNADA DE BUENAS PRÁCTICAS CON MIGRANTES. Próximamente, más información.
DOCUMENTOS DEL PAPA Y DE LOS OBISPOS — — —>
MENSAJE DE LEÓN XIV (pulsa aquí). /////SÍNTESIS DEL MENSAJE:pulsa aquí. /////El mensaje de León XIV desde Canarias: «LA DIGNIDAD HUMANA NO TIENE PASAPORTE NI PIERDE VALOR AL CRUZAR UNA FRONTERA» (por Fernando Redondo Pavón, director del Departamento de Migraciones): pulsa aquí.
MENSAJE DE LOS OBISPOS (pulsa aquí) de la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y Movilidad Humana de la Conferencia Episcopal Española.
— RECURSOS CELEBRATIVOS Y ORANTES. SUBSIDIOS LITÚRGICOS para el celebrante (pulsa aquí) y para el monitor (pulsa aquí) ///// Propuesta de VIGILIA DE ORACIÓN (pulsa aquí). /////ORACIÓN (pulsa aquí) ///// ORACIÓN – Jesuitas España (pulsa aquí).
;MATERIALES FORMATIVOS Y PARA LA CONCIENCIACIÓN PERSONAL Y COMUNITARIA — — —REVISTA MIGRACIONES (de la CEE) para esta Jornada: pulsa aquí; puedes ver sólo su sumario pulsando aquí. /////COMENTARIO BIBLICO sobre el lema de la Jornada (por Lorenzo de Santos, profesor del ISP): pulsa aquí. /////OTRO COMENTARIO SOBRE EL LEMA DE LA JORNADA, por el Dicasterio vaticano: pulsa aquí. /////DETENIENDO LA MIRADA ANTE EL CARTEL DE LA CEE (por Fernando Redondo, director del Departamento de Migraciones: pulsa aquí (puedes descargar el cartel pulsando aquí). /////CRÓNICA DE LA XLV JORNADA NACIONAL DE PASTORAL CON MIGRANTES centrada en el compromiso y la esperanza (marzo de este año): pulsa aquí. ///// Una red eclesial para acompañar la migración en la ruta atlántica: RED ECLESIAL DE HOSPITALIDAD EN LA RUTA ATLÁNTICA (pulsa aquí). ///// MATERIALES PARA EL TRABAJO COMÚN Y LA ORACIÓN – Jesuitas provincia España (pulsa aquí).
;MATERIALES GRÁFICOS:
Encuentro de León XIV con los migrantes del Centro «Las Raíces» -en S. Cristóbal de La Laguna, Tenerife-, y homilía en el puerto de Tenerife. Además del vídeo de aquí abajo, ofrecemos el texto de todas las intervenciones (no sólo las del papa) en esta página, pulsa aquí).
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Encuentro de León XIV con las realidades de acogida a migrantes en el puerto de Arguineguín (Gran Canaria). Además del vídeo de aquí abajo, ofrecemos el texto de todas las intervenciones (no sólo las del papa) en esta página, pulsa aquí).
+++ EL LEMA DE LA JORNADA
El Papa León XIV ha titulado el mensaje para la 112.ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado «Incluso uno solo de estos pequeños», haciendo referencia al texto del Evangelio según San Mateo: «El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí mismo» (Mt 18,5). Así lo explica un comunicado del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral publicado hoy, 9 de abril, subrayando que, con esta elección, el Pontífice «pretende expresar la solicitud de la Iglesia hacia los menores directamente implicados en la experiencia migratoria, recordando el deber de acoger a cada uno de ellos tal y como nos enseña el Evangelio».
Los retos que amenazan los derechos de los más pequeños
«No es la primera vez que los Pontífices se pronuncian magisterialmente sobre esta cuestión», prosigue el comunicado relativo a la Jornada, que se celebrará el próximo 27 de septiembre, «pero el panorama migratorio actual plantea nuevos retos que amenazan gravemente los derechos y la dignidad de los más pequeños y que requieren respuestas urgentes y eficaces». Por lo tanto, concluye el texto, «no se trata de discutir sobre cifras o porcentajes, porque “aunque sea uno solo” es un valor supremo».
Esta llamada interpela no solo a las instituciones, sino también a las comunidades cristianas, a las familias y a cada persona creyente. La acogida, la protección, la promoción y la integración —los cuatro verbos propuestos en el magisterio reciente— adquieren aquí una concreción especialmente urgente.
El lema “Incluso uno solo de estos pequeños” nos invita a cambiar la mirada: pasar de una lógica centrada en el control o la gestión a una lógica centrada en la persona. Nos recuerda que el valor de la vida humana no depende del número, sino de su dignidad infinita.
En el contexto español, donde la realidad de los menores migrantes —especialmente los no acompañados— forma parte del debate social y político, este mensaje adquiere una relevancia particular. Supone una oportunidad para renovar el compromiso de la Iglesia con una cultura de la acogida, el encuentro y la protección de los más vulnerables.
Jornada Mundial del Pobre y del Refugiado 2026 EUCARISTÍA «MORIR DE ESPERANZA» Memoria y compromiso con «los pequeños» que viven y mueren en busca de futuro
[entrada publicada: 10.9.26; 2ª actualización: 28.9.26]
TRAS EL EVENTO Ver Crónica y Galería fotográfica de Pilar Algarate para Cáritas diocesana de Madrid: pulsa aquí. Y ver también Crónica y Galería fotográfica de la Comunidad de Sant’Egidio – Madrid: pulsa aquí.
Dentro de los eventos de la 112ª Jornada Mundial del Pobre y del Refugiado 2026 (ver nuestro especial web en este enlace) y en el marco de su lema «»INCLUSO UNO SOLO DE ESTOS PEQUEÑOS». El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí mismo (Mt 18,5)», la Comunidad de Sant’Egidio – Madrid convoca la EUCARISTÍA «MORIR DE ESPERANZA»: Memoria y compromiso con «los pequeños» que viven y mueren en busca de futuro.
Eucaristía en memoria de los migrantes que pierden la vida en los viajes hacia Europa.
Como explica Sant’Egidio en su página web sobre esta eucaristía, recordaremos con nombre propio a quienes mueren en busca de futuro. Una memoria que renueva el compromiso de acogida e integración de los migrantes.
Coincidiendo con la 112ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, y en un momento en que vivimos cada vez más de cerca el drama de la migración forzada por las guerras, la violencia, los desastres naturales o la falta de futuro, recordamos a las miles de personas que cada año pierden la vida en los viajes de la esperanza que, con demasiada frecuencia, terminan en tragedia.
Por eso recordaremos con su nombre propio a los que han perdido la vida buscando un futuro y una tierra de paz. También recordaremos a algunos de los desaparecidos a finales de julio en las costas de Ceuta, cuyas historias conocimos de primera mano durante el reciente viaje que realizamos a la ciudad autónoma.
Un año más «Morir de Esperanza» será una celebración emotiva en la que acogemos el mensaje del papa León XIV para esta jornada en la que pone el foco en los niños, niñas y adolescentes empujados a la migración y el desplazamiento. El papa pide que no nos acostumbremos a las cifras y reconozcamos que detrás de cada número hay un rostro, una historia y una dignidad que no podemos reducir a una estadística, a un problema social o, peor aún, a un mero asunto de seguridad. Con su mensaje «Incluso uno solo de estos pequeños» León XIV recuerda:
«Cada persona, incluso una sola, tiene un valor infinito.»
El drama de las rutas migratorias tiene cada vez más el rostro de niños que emigran solos o junto a sus familias. Muchos han perdido a sus padres, hermanos o amigos en la travesía; otros viven largos periodos separados de los suyos o afrontan viajes en condiciones extremas y traumáticas. A los pequeños que mueren en la migración, se suman aquellos que son víctimas de trata y explotación y sufren distintas formas de violencia. El Papa destaca que los «esos pequeños» son los más vulnerables dentro de los flujos migratorios y reclama respuestas humanas que pongan en el centro su protección y dignidad.
Hace once años, el mundo se estremeció con la imagen del cuerpo sin vida de Aylan Kurdi flotando en una playa de Turquía, después de que la embarcación en la que viajaba con su familia naufragara. Aquella fotografía de este niño sirio de apenas tres años se convirtió en el símbolo de una crisis humanitaria que tiene cada vez más los rostros de pequeños, que junto a los adultos mueren en el mar, en el desierto y en tantos «viajes de esperanza«. Recordar sus nombres es una manera de devolverles una dignidad que se les negó en vida para que sus historias no se reduzcan a una estadística, demasiadas veces instrumentalizada.<
El Evangelio nos recuerda que:
«el que acoge a un niño como este en mi nombre, me acoge a mí» (Mc 9,37).
En su mensaje, León XIV retoma esta llamada y nos invita a reconocer en cada niño migrante una vida que debemos proteger. «Incluso uno solo» significa que no podemos hacer cálculos cuando está en juego la dignidad humana: un niño que huye de la guerra, una familia que busca protección, una persona que atraviesa el mar buscando un futuro no son simples números, ni titulares de prensa, sino personas concretas que llaman a nuestra conciencia.
«Morir de Esperanza» es, por eso, una celebración de memoria y también de compromiso, el de compartir el sufrimiento de quienes han perdido la vida, el de no olvidar ni dar por sentado que esas muertes son inevitables. Os invitamos a acompañarnos el próximo 27 de septiembre, junto al Coro de cantos africanos de la Asociación Karibu, para renovar juntos el compromiso de construir ciudades y comunidades capaces de acoger, proteger e integrar a quienes llegan buscando un futuro. Porque, como nos recuerda el Papa, incluso uno solo de estos pequeños es importante para Dios.