La Mesa por la Hospitalidad pide justicia para Helena Maleno

La Mesa por la Hospitalidad pide justicia para Helena Maleno

Justicia para Helena MalenoLa Mesa por la Hospitalidad de nuestra Iglesia en Madrid (integrada por la Comunidad de Sant’ EgidioJusticia y Paz CáritasConfer Migraciones Pueblos Unidos SercadeDelegación de Pastoral de la Movilidad Humana), se une a la Red eclesial Migrantes con Derechos para, atentos a las palabras del papa Francisco y a los últimos acontecimientos, sumarnos la petición que hacen diferentes entidades y organizaciones de la sociedad civil pidiendo #JusticiaParaHelenaMaleno, la defensora de derechos humanos que ha sido expulsada y deportada de Marruecos cuando volvía de un breve viaje de trabajo en España. Tras ser objeto de una violenta y repentina deportación, Helena se vio obligada a permanecer varias semanas separada de su hija menor de edad, temiendo por la seguridad de la misma mientras permanecía en el país que la había expulsado.

Recordemos que, hace pocos días, el papa Francisco insistía en su oración del mes de abril que todas las personas del mundo tienen el derecho a desarrollarse integralmente. Además, sostenía que «para defender los derechos humanos fundamentales hace falta coraje y determinación. Me refiero a oponerse activamente a la pobreza, la desigualdad, a la falta de trabajo, de tierra, de vivienda, de derechos sociales y laborales. Piensen que muchas veces los derechos humanos fundamentales no son iguales para todos. Hay gente de primera, de segunda, de tercera y de descarte. No, tienen que ser iguales para todos. Y en algunos lugares defender la dignidad de las personas puede significar la calumnia».

MANIFIESTO COMPLETO Y FIRMA (personal o de entidades) en la web de Caminando FRronteras -> Pulsa aquí.

Los obispos sobre el incendio en Bangladesh

ANTE EL INCENDIO EN UN CAMPO DE REFUGIADOS ROHYNHA EN BLANGLADESH
Comunicado de los obispos miembros de la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y la Movilidad Humana de la CEE.

Incendio campo rohynhas. Comunicado Conferencia Episcopal Española.25 de marzo de 2021.

De nuevo un devastador incendio en un campo de refugiados reclama nuestra atención en el contexto de una emergencia humanitaria. En esta ocasión, el incendio del lunes 22 de marzo en el campamento de refugiados rohynhas de Cox’s Bazar (Bangladesh) donde al menos 15 personas han perdido la vida, unas 560 han resultado heridas y otras 400 se encuentran en paradero desconocido. Donde miles de viviendas se han visto afectadas por las llamas y unos 87.000 refugiados podrían verse afectados por el incendio.

Precisamente ese fue el campamento de donde procedían los 16 refugiados que se encontraron con el Papa Francisco en Daca el 1 de diciembre de 2017. Cuatro años más tarde de aquella visita, con ocasión de este terrible incidente y ante la situación de vulneración de derechos que padecen los rohynhas, como tantos otros grupos humanos obligados a huir, los obispos de la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y la Movilidad Humana junto con el Departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española queremos expresar:

  • Nuestra solidaridad con todas las personas y familias damnificadas por el incendio en Cox´s Bazar; especialmente con las víctimas y heridas. Así como con el resto de la población rohynha forzada a desplazarse y refugiada en otros campos de refugiados o en el exilio. Nuestra condena a todo acto violento contra esta comunidad.
  • Nuestro estupor ante una emergencia humanitaria no suficientemente atendida por el conjunto de las naciones, ante lo que Naciones Unidas define como “limpieza étnica”. Situación que requiere como recuerda el Papa Francisco y la Enseñanza Social de la Iglesia “una respuesta de solidaridad, compasión, generosidad y un inmediato compromiso efectivo de recursos”.
  • Nuestra adhesión al llamamiento del Papa Francisco desde Myanmar y Bangladesh en noviembre de 2017, abogando por un futuro de paz: «Una paz basada en la dignidad y los derechos de cada una de las comunidades que consideren que tienen su hogar en el país».
  • Nuestro reconocimiento y aliento a la labor que la Iglesia realiza en la atención a las personas refugiadas en los campamentos, especialmente a través de Caritas. Así como a las demás entidades que trabajan por la dignidad y el derecho de las personas rohinyas a vivir con seguridad en su país de origen.

Datos oficiales (España) de Protección Internacional: enero 2021

DATOS OFICIALES (España) DE PROTECCIÓN INTERNACIONAL
Ministerio del Interior – Enero 2021

Las imágenes que siguen muestran los datos provisionales sobre solicitudes de Protección Internacional que ha habido en España durante enero de este año. Estamos convencidos de que son más que sugerentes, y que ofrecen muchas pistas para el trabajo social y la intervención pastoral samaritana.

Y, por supuesto, para el conocer para transformar, y transformarse transformando.

Ministerio del Interior. Datos de Protección Internacional enero 2021.
Ministerio del Interior. Datos de Protección Internacional enero 2021.

CRECER SIN PAPELES EN ESPAÑA

CRECER SIN PAPELES EN ESPAÑA
Cerca de 150.000 niños y adolescentes extranjeros en nuestro país ven vulnerados sus derechos fundamentales como consecuencia de la irregularidad administrativa

[Ilustración de Heidi, niña hondureña de ocho años sin papeles]
[Gonzalo Fanjul -director de investigaciones de Por Causa
y Andrés Conde -director general de Save the Children España
para El País de 6.3.21]

"Crecer sin papeles en España. MENAS.

Ustedes no son conscientes, pero se han cruzado con ellos en muchas ocasiones. Puede incluso que les hayan invitado al cumpleaños de alguno de sus hijos o compartan las excursiones de su grupo scout. Se llaman Sady, Sheriff, Micaela, Daniel, Lamina, Ana. Les han visto de la mano de sus hermanos, entrando en el colegio. O sentados en el extremo del andén, esperando el metro. Su rutina está empapada por el miedo. El miedo a ser identificados en la puerta de un parque, a poner un pie en un ambulatorio, a despertar cualquier sospecha que atraiga la atención de las autoridades y destruya de un plumazo el camino recorrido y las esperanzas acumuladas durante años.

Olviden la propaganda alarmista que hayan escuchado sobre los menores extranjeros que viven en nuestro país. La realidad es infinitamente más pavorosa. Para uno de cada cinco niños, niñas y adolescentes migrantes que forman parte de nuestra sociedad, la irregularidad administrativa supone lo más parecido a vivir en un régimen de apartheid.

Los próximos meses ofrecen la oportunidad de poner fin a esta injusticia insoportable.

Un estudio presentado esta semana por nuestras organizaciones —Save the Children y la fundación por Causa— ofrece una fotografía ajustada de la infancia sin papeles en España, marcada por el elevado riesgo de pobreza y la vulneración de derechos fundamentales. Para los chavales extranjeros, la ausencia de un permiso de residencia y un número de identificación personal obstaculiza la educación en todas sus fases, les enfrenta a la arbitrariedad de las instituciones sanitarias, les excluye del acceso efectivo a la protección y la justicia, multiplica su vulnerabilidad frente a la violencia, los abusos físicos y mentales, e incluso la explotación y la trata. En lugares como Melilla, esta situación alcanza niveles kafkianos, con la invisibilización de niños nacidos en la propia ciudad pero expulsados del sistema educativo por carecer de determinados papeles.

La magnitud de este desafío debería hacer saltar todas las alarmas de un Estado de derecho. De acuerdo con nuestras estimaciones, alrededor de 147.000 niñas y niños migrantes se encuentran hoy en esta situación (ver gráfico). Aproximadamente la mitad de esta población tiene menos de 10 años y la inmensa mayoría procede de América Latina, de donde miles de familias han llegado a España en los últimos años huyendo del derrumbe institucional y la violencia. Las comunidades autónomas más pobladas –Cataluña, Madrid, Valencia y Andalucía– presentan los números absolutos más altos de infancia sin papeles, pero es en otras comunidades donde la concentración es mayor. Asturias y Galicia, por ejemplo, tienen tasas de irregularidad en niños y niñas superiores al 35%.

"Crecer sin papeles en España. MENAS.El punto de partida de esta conversación debería ser simple: incluso en el intrincado y polarizado debate de las políticas migratorias es posible llegar al acuerdo de que un niño es, por encima de cualquier otra cosa, un niño. Las demás consideraciones administrativas y políticas acerca de su situación legal o la de sus padres quedan sujetas a esta idea principal. La protección y el bienestar de todos los menores de edad constituyen una obligación indiscutible de los Estados, además de un baremo de la dignidad de sus sociedades y la calidad de sus democracias.

No hay nada sencillo o rápido en la erradicación de la pobreza infantil, lo sabemos bien. Pero en este caso contamos con un as en la manga. La decisión política de regularizar a las familias inmigrantes con hijos resolvería automáticamente una parte considerable del problema al que hacemos frente. Como han hecho otros países comparables al nuestro por su contexto económico y político –desde Portugal, Italia y Francia hasta Canadá, Colombia y los Estados Unidos–, España puede aprovechar la situación abierta por la covid-19 para plantear medidas excepcionales que resuelvan problemas excepcionales. Una respuesta simple como la regularización puede ser determinante para reducir el sufrimiento de miles de niños y facilitar niveles mínimos de inclusión social, precisamente el compromiso firme que ha hecho este gobierno.

El tiempo corre en nuestra contra. De acuerdo con nuestras previsiones, la crisis derivada del coronavirus podría incrementar el número de personas inmigrantes en situación irregular en España en un número superior a los 160.000 trabajadores (un incremento del 42% sobre las cifras actuales). A eso hay que añadir la situación de irregularidad de los niños y las niñas derivada de los rechazos previstos a las peticiones de protección internacional, y que nuestro análisis ha estimado en unos 13.000 casos más.

La incorporación de los progenitores a la economía formal no solo reduciría de manera tangible la vulnerabilidad social de sus familias, sino que supondría un importante beneficio fiscal para el conjunto de la sociedad. De acuerdo con nuestros cálculos, los impuestos directos y contribuciones a la Seguridad Social de los trabajadores regularizados llegarían al punto de compensar casi de forma completa la inversión del Estado en la salud y educación de sus menores a cargo.

La pregunta no es si se debe regularizar a cerca de 147.000 niños inmigrantes en nuestro país, sino cuándo y cómo se va a hacer. Si les surge alguna duda, miren a los ojos de sus hijos y pónganse en la situación de Salka, de Mustafá, de Heidi y de Gabriel. Todo a partir de ahí es más simple.