Cáritas Española: AVANCE DEL IX INFORME FOESSA

Cáritas Española
AVANCE DE LOS RESULTADOS DEL IX INFORME FOESSA
La sociedad del riesgo: hacia un modelo de integración precaria

[tomado de la web de Cáritas Española]

[descarga la Nota de Prensa en este enlace]

Cáritas presenta un avance de los resultados del IX Informe FOESSA, que saldrá a la luz pública en el último trimestre de 2025

Los hogares que sufrieron las consecuencias de la crisis financiera de 2007 y de la COVID 19 siguen sin recuperarse. Casi 20 años después de aquel crack económico, un importante sector de la población sigue sin ver aliviada su situación. Un total de 9,4 millones de personas (19,3%) están actualmente en situación de exclusión social en España, dos millones más que en 2007 (16,4%).

Cáritas Foessa La sociedad del riesgo, hacia un modelo de integración precaria

A la par, el número de personas en exclusión social severa continúa al alza, con un incremento del 28% respecto de 2007, hasta alcanzar a 4,3 millones de personas en nuestro país, 1,4 millones más que antes de la Gran Recesión.

Por el contrario, las situaciones de integración plena (22 millones de personas) han descendido un 8% (4 puntos porcentuales) y se encuentran ahora más lejos de llegar a la mitad de la población española (45%).

Así lo refleja el avance de los resultados de la sexta Encuesta sobre Integración y Necesidades Sociales de la Fundación FOESSA (EINSFOESSA), realizada el pasado semestre a 12.500 hogares en todo el país y cuyos datos definitivos serán presentados en el IX Informe sobre Exclusión y Desarrollo Social en España, que saldrá a la luz pública en el último trimestre de 2025.

La difusión de esta foto fija de casi dos décadas de transformación de los procesos de exclusión de la sociedad española -bajo el título “La sociedad del riesgo, hacia un modelo de integración precaria”– tuvo lugar este martes en la sede de Cáritas Española en Madrid. La rueda de prensa contó con la presencia de Natalia Peiro, secretaria general de Cáritas Española, y de Raúl Flores, secretario técnico de la Fundación FOESSA y coordinador del Equipo de Estudios de Cáritas Española.

“Se hace necesario volver la vista a la situación anterior a la Gran Recesión de 2007, pues los efectos de las crisis del COVID y su recuperación no deben enmascarar que, como sociedad, hemos sido incapaces de superar las consecuencias que originó la crisis financiera que tuvo lugar hace más de una década y que, aun entonces, había familias y personas cuyas condiciones de vida no eran adecuadas. Estamos, por tanto, ante una dinámica que nos muestra un claro carácter estructural de la realidad de la exclusión social, preexistente a las crisis, y de la incapacidad de la economía y de las políticas para romper los ciclos de pobreza y exclusión social”, señaló Natalia Peiro.

Emergencia social de la vivienda

En los últimos años no todos los aspectos de la exclusión social han seguido la misma tendencia. La exclusión residencial ha sido uno de los que más ha empeorado. Los problemas relacionados con la vivienda afectan hoy de una forma u otra a 1 de cada 4 hogares en España, pero esa proporción se dispara a 9 de cada 10 si se analiza las personas en situación de exclusión social severa.

La encuesta revela que más de 4,6 millones de hogares sufren dificultades relacionadas con el acceso y el mantenimiento de la vivienda en 2024.

El sobreesfuerzo por los costes de la vivienda afecta ahora a 6,8 millones de personas (14,1% de la población), 1,7 puntos porcentuales más que en 2018 y 8,9 puntos porcentuales más que en 2007, momento en el que los gastos excesivos alcanzaban al 5,2% de las personas.

El 20% de los hogares con menor renta dedican hoy en día más del 70% de sus ingresos al pago del alquiler de su vivienda. “Si hacemos una mirada retrospectiva, el desembolso era del 48% en 2007, lo que significa que el esfuerzo en el pago de la vivienda de las familias con menos recursos se ha incrementado casi un 50% en este periodo”, destaca Raúl Flores.

El régimen de tenencia también se revela como un potencial factor protector frente a la exclusión social. Cuando se tiene la vivienda en propiedad (pagada o con pagos pendientes) el riesgo de exclusión cae al 8% de la población, pero aumenta hasta el 30% para las familias que pagan un alquiler y hasta el 59% en el caso de los hogares con tenencia en precario (cedida, realquilada, ocupada o con aviso de desahucio).

“Al profundizar en esta cuestión, se hace obvio que el esfuerzo que las familias realizan para el pago y mantenimiento de la vivienda como necesidad básica para la vida no ha dejado de incrementarse en los últimos años, como señalábamos en el anterior Análisis y Perspectivas, del año 2023. La proporción del presupuesto familiar dedicado a pagar la vivienda sigue creciendo, y es una realidad que afecta tanto a la compra como al alquiler, aunque con consecuencias especialmente más negativas para las personas que viven alquilando”, destaca Raúl Flores.

La encuesta evidencia además un fuerte proceso de descapitalización de los hogares excluidos desde la crisis financiera: si en 2013 el 57% de los hogares en exclusión tenía una vivienda en propiedad, aun con pagos pendientes, ahora esa proporción se ha reducido a 3 de cada 10. “Las familias en exclusión social, por tanto, tienen más difícil acceder o, en menor medida, mantener una vivienda en propiedad, y se exponen cada vez más a acceder a una vivienda en precario, lo que influye radicalmente en su inseguridad jurídica y vital”, añade Flores.

El empeoramiento de algunos indicadores de exclusión residencial ilustra las estrategias con las que los hogares intentan adaptarse al reciente contexto de inflación, aun conllevando consecuencias importantes para la calidad de vida:

  • Aproximadamente 3 millones de personas (6,3%) utiliza ya formas precarias de tenencia de la vivienda (facilitada gratuitamente por otras personas o instituciones, realquilada, ocupada ilegalmente o con aviso de desahucio).
  • Aproximadamente 3,4 millones de personas (7%) sufren condiciones de hacinamiento. Estos son los hogares que se ven forzados a compartir pisos con más personas, a volver a la casa de padres o familiares y convivir con ellos, a recurrir a los llamados “nanopisos” o que tienen incapacidad para buscar otra vivienda cuando aumenta la familia.
  • Desde el año 2018 ha aumentado la población expuesta a situaciones de vivienda inadecuada, entre las que destaca que 1,6 millones de personas residen en viviendas que carecen de algún equipamiento básico, o que 720.000 personas residen en barrios marginales con entornos degradados.
  • Por último, algo más de 1,5 millones de personas no tienen la posibilidad de adecuar la vivienda a las necesidades de las personas con movilidad reducida, y acceden o se mantienen en viviendas con barreras arquitectónicas.

“A diferencia de otras formas de exclusión residencial extrema, como el chabolismo o el sinhogarismo, que son mucho más visibles para la sociedad, los problemas que hemos señalado son en general muy poco visibles. Quizás por ello la sociedad española ha tardado tanto en reaccionar a la actual crisis de vivienda que, en realidad, se viene labrando desde hace ya tiempo”, explica Raúl Flores.

Crece el número de personas con empleos exclusógenos

El crecimiento económico de los últimos años ha funcionado como activador del empleo en dos vías. Por un lado, ha aumentado el empleo formal, estable e integrado, pero, por otro, también ha aumentado los empleos con menor potencial integrador o incluso con carácter exclusógeno.

El empleo ha dejado de ser un antídoto infalible frente a la exclusión social, ya que una de cada 10 personas ocupadas está en exclusión. En concreto, el número de hogares cuya persona sustentadora principal tiene un empleo de exclusión ha pasado del 1,1% en 2018 al 2,7% en 2024. El empleo de exclusión se refiere, por ejemplo, a la venta a domicilio, la venta ambulante, el empleo de hogar no cualificado, los peones agrícolas, los eventuales temporeros, los recogedores de cartón, reparto de propaganda, etc.

El porcentaje de hogares cuya persona sustentadora principal tiene un empleo irregular -sin contrato y sin cobertura en la seguridad social- ha pasado de 1,3% en 2018 a 2,2% en 2024, mientras que el número de hogares cuya persona sustentadora principal está en inestabilidad laboral grave (3 o más contratos; en 3 o más empresas o 3 o más meses en desempleo en un año) ha pasado del 4,8% al 5,9%.

La encuesta demuestra además que el desempleo está insuficientemente protegido y compensado, ya que expulsa de la sociedad con gran fuerza a buena parte de quien no ha conseguido una estabilidad laboral. Más de 8 de cada 10 hogares cuya persona sustentadora principal se encuentra en desempleo están en situación de exclusión social; y más de la mitad, en exclusión social severa en 2024.

“Una asociación tan directa entre la situación de desempleo y la exclusión social nos sugiere también que las actuaciones propias de las políticas activas de empleo (orientación, formación, empleo protegido, subvenciones a la contratación…) deberían ser complementadas en muchos casos con medidas de apoyo y acompañamiento social para superar las problemáticas del ámbito personal o familiar, que pueden suponer un auténtico hándicap para la (re)incorporación al mercado de trabajo si no se abordan. El trabajo conjunto de servicios sociales y de empleo con este grupo sigue siendo una asignatura pendiente que debería abordarse con urgencia”, subrayó Raúl Flores.

La salud no es igual para todos

Las listas de espera, la exclusión de determinados servicios del catálogo de prestaciones del Sistema Nacional de Salud y la dificultad de acceso para la asistencia a la salud mental son, entre otras, algunas de las dificultades que afectan directamente a la población y que están generando una desigualdad creciente.

La encuesta revela, por ejemplo, el destacable crecimiento de los casos de enfermedades graves y/o crónicas que no han recibido atención en el último año. En más de 600.000 familias alguien no ha recibido la atención que precisaba en el momento adecuado. Es reseñable también la persistencia de un nivel alto de familias, un 12%, con dificultades para comprar medicamentos y seguir tratamientos o dietas por problemas económicos.

“Ambas cuestiones están muy presentes en la percepción social como problemas importantes y tienen una especial incidencia en los sectores más excluidos”, indicó el secretario técnico de la Fundación FOESSA.

Los perfiles de la exclusión social

Jóvenes. Por grupos de edad, los más jóvenes son los que más han empeorado su situación al aumentar la incidencia de la exclusión social. En concreto, la infancia ha visto cómo la exclusión social severa le afecta más del doble ahora que en 2007. En concreto, es muy preocupante que la exclusión social severa en la infancia haya pasado del 7,2% en 2007 al 15,4% ahora, mientras que entre la juventud de 18 a 29 años ha pasado del 6,4% en 2007 al 11% en 2024.

Mujeres. En el conjunto del periodo puede apreciarse, una tendencia al aumento de las desigualdades de género. Aunque en el último periodo 2021-2023 puede verse una mejoría más rápida en los hogares encabezados por mujeres, la situación está lejos todavía de la igualdad y han aumentado claramente las diferencias respecto de los periodos anteriores de bonanza, en 2007 y 2018. La exclusión social en los hogares sustentados por mujeres alcanza el 21% frente al 16% de los hogares encabezados por hombres, lo que representa un 34% más de afectación en las familias con mujeres al frente.

Familias con menores a cargo. La mayor exposición a la exclusión social también se encuentra fuertemente asociada a determinados tipos de hogar, especialmente las familias monoparentales (29%), a las familias con menores de 24 años (24%), y a aquellas familias con alguna persona con discapacidad (24%). Por el contrario, en los hogares en los que hay personas mayores de 65 años la incidencia de la exclusión social es muchísimo menor (hasta 4 veces menos de incidencia de la exclusión social severa).

Las personas solas superaron razonablemente el impacto de la crisis financiera, pero no han superado apenas los efectos de las últimas crisis y tienen ahora 3 veces más incidencia de la exclusión social severa.

Inmigrantes. La exclusión social afecta tres veces más a la población extranjera que a la de nacionalidad española. Las personas migrantes de nacionalidad africana son las más perjudicadas por estos procesos de marginación, ya que 3 de cada 4 sufren las consecuencias de la exclusión social de una manera más acentuada que el resto de la población de nacionalidad extranjera.

La encuesta confirma que, pese a que las personas migrantes sufren una marcada brecha social y económica, tres de cada cuatro personas en exclusión social siguen siendo de nacionalidad española, y esto se debe a que los procesos de exclusión social no son de naturaleza exógena, sino que tienen su origen en nuestro propio modelo de sociedad.

“Junto a esta realidad, el avance del Informe FOESSA muestra cómo nos dirigimos a una sociedad del riesgo en la que pueden tambalear las vidas de distintos estratos de la sociedad, y no solo aquellos que ya vivían en la incertidumbre. Que, además, como veremos nos expone en diferentes aspectos de nuestra vida: el desgaste para tener y mantener una vivienda, la ineficacia del empleo para dar estabilidad a las familias, y la brecha generacional que amenaza el futuro de jóvenes, niñas y niños de hoy, y por tanto que amenaza el futuro de nuestra sociedad. Una sociedad del riesgo que dificulta las vidas de los más vulnerables, pero cada vez más las vidas de más familias en general”, señaló Raúl Flores

En esta línea, la secretaria general emplazó a las administraciones públicas, al sector empresarial y a toda la sociedad a tomar nota del primer resultado de este macro-diagnóstico. “Como sociedad nos enfrentamos a diferentes retos que deben ser abordados no solo pensando en las mayorías, sino poniendo también el foco en aquellas personas, colectivos y territorios que tienen mayores dificultades y que, en muchos casos, enfrentan una acumulación de problemas simultáneos que se retroalimentan entre sí. Estamos ante la gran oportunidad de construir un futuro y una sociedad que no prescinda de una buena parte de sí misma y en la que el principio del bien común sea la clave para el rediseño y desarrollo de un nuevo modelo de convivencia”, añadió.

Propuestas

  1. Es necesario lograr que todas las personas tengan unas condiciones de vida dignas independientemente de su relación con el empleo. Para ello, es preciso atender las carencias de tipo material, bien complementando aquellos salarios que son insuficientes, o garantizando unos ingresos mínimos pero suficientes para la vida en sociedad. Esto implica seguir desarrollando el sistema de garantía de ingresos mínimos. Un terreno en el que todavía hay un amplio margen de mejora, ya que el gasto del estado español en el capítulo diverso de rentas de inserción es de un 30% respecto a los invertido de media por los países de la Unión Europea. (Datos ESSPROSS EUROSTAT 2022).
  2. La integración social es más que lo monetario, por lo que es necesario pensar en reforzar paralelamente el sistema de protección social para garantizar también el derecho a la inclusión social, así como explorar otros espacios y tareas (porque el trabajo no es solo empleo) que faciliten la integración y participación social, generando además bienestar común.
  3. Es preciso ampliar y reforzar las políticas públicas de vivienda para toda la sociedad y en especial para las familias más vulnerables. Para ello, conviene observar que el parque de vivienda pública en alquiler alcanza el 8% en la media de la Unión Europea, cifra que triplica el parque de vivienda pública en España que es del 2,5%. Por otro lado, la inversión que se realiza en generar prestaciones económicas para apoyar el alquiler supone apenas el 18% de lo invertido en la media de la Unión Europea. Por todo ello, es primordial generar un parque de vivienda público extenso, así como luchar contra las manifestaciones de exclusión residencial, tanto de vivienda inadecuada como vivienda insegura. (Datos ESSPROS EUROSTAT 2022 y Datos sobre vivienda accesible de la OCDE).
  4. Es urgente afrontar las situaciones de pobreza y exclusión social que afectan a la infancia y, para lograrlo, tanto la cobertura como el impacto de las prestaciones monetarias dirigidas a familias e infancia deben alinearse a los modelos y cuantías de otros países de nuestro entorno. El déficit en inversión en infancia y en políticas orientadas a la familia son retos de primera magnitud en la construcción de una solidaridad intergeneracional efectiva. Un déficit al que en las prestaciones económica por tener hijos España dedica tan solo un 36% de inversión en comparación con la media de la UE. (Datos ESSPROS EUROSTAT 2022).
  5. Un mayor nivel de estudios es un factor protector de la exclusión social. Por este motivo es preciso favorecer el acceso a la educación no obligatoria, en concreto a la formación profesional y universitaria, teniendo en cuenta que no todas las personas pueden afrontar las tasas de matriculación ni el mantenimiento durante los años de estudios. Desde el inicio, el sistema educativo debería ser un compensador real de las diferencias de partida para que podamos ciertamente hablar de igualdad de oportunidades.
  6. Es necesario seguir invirtiendo en el Sistema Nacional de Salud para asegurar una atención universal, de calidad, y en plazos de tiempo adecuados a las necesidades de todas las personas. Resulta especialmente urgente la atención de la salud mental, para lo cual es necesario contar con profesionales suficientes para que la atención psicológica sea efectivamente parte del derecho a la salud.
  7. Es urgente la puesta en marcha de políticas sólidas de equidad y solidaridad con estas poblaciones que se encuentran segregadas y marginadas, ocupando los niveles sociales más desfavorecidos y con graves dificultades para su plena aceptación e inclusión social, como son las personas de origen migrante.

La Federación Interfranciscana apoya la Regularización Extraordinaria


Federación Interfranciscana de España. DECLARACION EN APOYO A LA INICIATIVA LEGISLATIVA POPULAR PARA LA REGULARIZACIÓN EXTRAORDINARIA DE INMIGRANTES.

DECLARACION
EN APOYO A LA INICIATIVA LEGISLATIVA POPULAR
PARA LA REGULARIZACIÓN EXTRAORDINARIA DE INMIGRANTES

[Octubre de 2024]
[Más sobre la ILP en estas entradas]

La Federación Interfranciscana de España, constituida por todas las Congregaciones franciscanas masculinas y femeninas y por los franciscanos seglares de España, queremos expresar a toda la sociedad, pero especialmente a los partidos políticos, nuestro ferviente deseo de que la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para la regularización de aproximadamente 500.000 personas extranjeras que residen de forma irregular en España desde noviembre de 2021, que fue votada por todos los partidos (excepto uno) en el Congreso de los Diputados el 9 de abril de 2024 a favor de su tramitación parlamentaria, no se quede en un cajón como ha ocurrido con otras iniciativas parlamentarias, sino que, efectivamente, se debata en Comisión y se apruebe con agilidad.

Es necesario que los partidos agilicen la actual fase de debate y aprobación, dotando a la ILP de eficacia en su objetivo, actualizando la fecha de corte y velando porque los requisitos y reglamentación del procedimiento de regularización ordenen la vida de sus posibles beneficiarios con garantía y seguridad.

Queremos recordar que esta ILP, en la que nos volcamos muchas organizaciones de Iglesia, incluidas Cáritas, la CEE y CONFER, junto con otras muchas organizaciones sociales, recogió 700.000 firmas, bastantes más de las 500.000, que son las que se requieren para que se pueda llevar al Congreso cualquier iniciativa popular.

También recordamos que, en años pasados, tanto con los gobiernos del PP como del PSOE, ya se hicieron otras regularizaciones: Felipe González en 1986 regularizó a 150.000 personas; José María Aznar en 1996, 2000 y 2001 facilitó los papeles de trabajo y residencia a 524.621 inmigrantes no comunitarios; Zapatero promovió la última gran regularización extraordinaria en 2005 que afectó a 576.506 personas. Las regularizaciones extraordinarias son necesarias porque los trámites ordinarios pueden durar años y dejan a las personas en situación de desprotección, sin derechos básicos. Y, además, se hacen en todos los países.

Nosotros, como Familia Franciscana, estamos a favor de esa regularización por razones humanitarias y por convencimiento de fe (el Papa Francisco lleva años insistiendo, con sus gestos y sus palabras, en la frase del Evangelio “fue extranjero y me acogisteis”), pues significaría la normalización de la vida de varios cientos de miles de personas migrantes que ya llevan viviendo varios años en España en una situación precaria, cuando se sabe que nuestro país necesita y va a necesitar miles de inmigrantes para sostener el tejido productivo, el escudo social y el estado de bienestar.

Como también pensamos que, ante la crisis migratoria, es necesario que en España se llegue a un Pacto de Estado sobre migración. Por eso instamos con fuerza a todos los partidos, pero especialmente al PSOE y al PP, a que trabajen decididamente para llegar en esta legislatura a ese Pacto de Estado.

Federación Interfranciscana de España. DECLARACION EN APOYO A LA INICIATIVA LEGISLATIVA POPULAR PARA LA REGULARIZACIÓN EXTRAORDINARIA DE INMIGRANTES.

Carta del ‘Jesuit Refugee Service Europe» a la reunión del Consejo de Europa

CARTA DEL ‘JESUIT REFUGEE SERVICE EUROPE»
A LA REUNIÓN DEL CONSEJO DE EUROPA

[Descarga la carta en PDF en este enlace]

DE CARA A LA REUNIÓN DEL CONSEJO DE LA UNIÓN EUROPEA, JRS INSTA A EUROPA A RECUPERAR LA HUMANIDAD

Bruselas, 17 de octubre 2024

El Servicio Jesuita a Refugiados (JRS Europe) insta en la antesala del Consejo de la Unión Europea a los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión a recuperar la humanidad.

Estimados/as jefes/as de Estado y de Gobierno de la Unión Europea:

Exactamente hace 25 años, sus predecesores acababan de acordar trabajar juntos “hacia una unión de Libertad, Seguridad y Justicia” en las Conclusiones del Consejo de Tampere. Se comprometieron a hacerlo a través de políticas comunes que respeten nuestros valores compartidos de dignidad humana, libertad, democracia, estado de derecho, igualdad y derechos humanos. Ellos, y sus sucesores, trabajaron juntos para armonizar la forma en que extendemos la protección y el disfrute de los derechos humanos a aquellos que se ven obligados a huir de la violencia y la persecución.

Mantener estos estándares no es fácil. Se necesita audacia y fuerza para mantener el compromiso, incluso cuando el contexto parece volverse más desafiante.

En los últimos años, hemos sido testigos del debilitamiento de este compromiso. En las últimas semanas, aún más. En JRS, hemos expresado nuestra oposición al recientemente adoptado Pacto sobre Migración y Asilo. Un Pacto que elige la detención y la segregación de las personas que buscan protección en las fronteras exteriores de la UE. Un Pacto que permite numerosas derogaciones nacionales de las políticas comunes en tiempos de supuesta crisis. Un Pacto que promueve la externalización de la responsabilidad de proteger a las personas a países fuera de la UE.

Desafortunadamente, estas decisiones ya están cosechando frutos nefastos. Cada vez más, los Estados miembros están anunciando cambios en la legislación y políticas nacionales que se apartan de la legislación común de la UE.

Los Países Bajos quieren desvincularse del Sistema Europeo Común de Asilo, Alemania introduce controles fronterizos internos, Polonia quiere suspender el derecho a solicitar asilo en las fronteras con Bielorrusia, Italia ha comenzado a llevar a las personas rescatadas en el mar a un centro de detención fuera de la UE, en Albania. También vemos cómo los fondos europeos pesimamente invertidos en terceros países conducen a graves violaciones de los derechos humanos, como en los centros de detención en Turquía.

Por si esto fuera poco, los gobiernos continúan buscando formas de mantener alejados a los migrantes o devolverlos antes incluso de que pongan un pie en territorio europeo, diseñando «centros de retorno» en terceros países que son cuestionables, tanto desde una perspectiva ética como de viabilidad.

A medida que el compromiso con nuestros valores compartidos se desmorona, la injusticia y el sufrimiento aumentan. En JRS, lo vemos todos los días, escuchando a las personas en centros de detención, apoyando a las personas que han sido abandonadas a su suerte, acompañando a aquellas cuyas solicitudes de asilo han sido injustamente rechazadas. Todo esto, mientras que ninguna de las iniciativas mencionadas anteriormente ha tenido realmente efecto alguno en la reducción de la migración hacia Europa.

No tiene por qué ser así. La generosa y unánime respuesta de la UE ante la crisis de personas desplazadas de Ucrania ha demostrado lo que podemos lograr cuando actuamos juntos y de acuerdo con nuestros valores. La Unión Europea aún puede cambiar de rumbo y elegir inequívocamente actuar conforme a los valores que la fundaron.

Opten por trabajar juntos para diseñar formas innovadoras de garantizar vías seguras y legales para las personas que huyen de la violencia y la persecución.

Opten por buscar y rescatar a las personas en el mar, y trabajen juntos para llevarlas al puerto seguro más cercano en Europa.

Opten inequívocamente por respetar el derecho de todas las personas a la libertad, y rechacen el uso de la detención administrativa como un mal necesario.

Opten por la hospitalidad y el acompañamiento desde el momento en que las personas llegan, y diseñen juntos modelos de acogida digna que permitan el verdadero encuentro con la comunidad local.

Opten por crear acuerdos de colaboración sólidos con terceros países que verdaderamente fortalezcan sus sistemas de protección y apoyen su desarrollo, no para convertirlos en ejecutores satélites de políticas inhumanas de la UE.

En la antesala de este Consejo Europeo, les pedimos que crean en nuestros valores y opten por hacer que Europa vuelva a ser humana.

Atentamente,
Jesuit Refugee Service Europe

Contacto Prensa:
Nalé Barbieri – nale.barbieri@jrs.net

TSJ Madrid condena a Interior por no facilitar información de los CIE

EL TSJ (Tribunal Superior de Justicia) DE MADRID CONDENA AL MINISTERIO DEL INTERIOR POR NO FACILITAR INFORMACIÓN PÚBLICA SOBRE LOS CIE (Centros de Internamiento de Extranjeros)

[tomado de la web del SJM el 15.10.24]
[Imagen © Claudio Álvarez]

En un litigio jurídico impulsado por SJM (Servicio Jesuita a Migrantes), el Tribunal Superior de Justicia de Madrid condena al Ministerio del Interior por una vulneración del derecho a la información pública recogido en la Ley de Transparencia.
Interior no entregó en el plazo que la ley estipula para ello la información solicitada en 2023, además de omitir otras cifras requeridas.

No Reabrir CIE, Mesa por la Hospitalidad. Foto Claudio Álvarez.

[foto by Claudio Álvarez]

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha condenado a la Administración de Gobierno por un incumplimiento de la Ley de Transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno (Ley 9/2013 de 9 de diciembre) por no facilitar la información solicitada por el Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) a principios de 2023 sobre datos relativos a los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE). Además, la sentencia señala que la Dirección General de Policía, dependiente del Ministerio de Interior, que facilitó las cifras en el mes de mayo superando el plazo establecido, omitió cifras relativas al número de quejas registradas y al número de centros que cuentan con un Jefe/a del servicio de sanidad en activo. Esta sentencia obliga a la Administración a proporcionar los datos en el plazo de un mes, a la vez que genera un precedente para cumplir con la transparencia y buen gobierno en futuras solicitudes.

El SJM solicitó, a través del portal de transparencia, la información pública relativa a CIE correspondiente a 2022 a principios del año siguiente, en enero de 2023. En el mes de mayo, de manera extemporánea, la Dirección General de Policía hizo llegar las cifras solicitadas, aunque omitió parte de los datos. En aquel momento SJM ya había iniciado acciones legales argumentando que el Gobierno estaba incumpliendo el artículo 20.1 de la Ley de Transparencia que regula un derecho establecido en el artículo 105.b de la Constitución Española.

El acceso a la información pública sobre los Centros de Internamiento de Extranjeros es clave a la hora de poder construir los informes anuales en los que SJM contribuye a visibilizar la realidad de vulneración de derechos que existe en estos espacios, tal y como se incluía en las publicaciones de 2022 y 2023. Las cifras oficiales son una herramienta esencial para que la ciudadanía pueda conocer cuáles son los recursos destinados a , qué perfiles de personas se encuentran privadas de libertad y cómo se construye la política migratoria del Gobierno en su vertiente más represiva con los derechos y más opaca en cuanto a su gestión. El SJM continúa defendiendo la necesidad de cerrar los CIE y encontrar alternativas más humanas, previstas en el ordenamiento jurídico, para la respuesta ante la irregularidad administrativa de las personas extranjeras en el Estado español.

Esta sentencia también es fruto de la labor que en su día realizaron la abogada Ana Bosch, entonces coordinadora del área CIE de SJM; y Diego Fernández-Maldonado, entonces responsable del área jurídica de SJM.

CÍRCULO DE SILENCIO en solidaridad con los inmigrantes (oct. 24)

Discapacidad. Local accesible a personas con movilidad reducida.

CÍRCULO DE SILENCIO
en solidaridad con los inmigrantes
– 4.10.24 en Callao (Madrid) de 20.30 a 21.30 –

CÍRCULO DE SILENCIO en solidaridad con los inmigrantes

Porque los delegados de migraciones de la Iglesia española acordaron que lo celebraran, en una u otra forma, todas las diócesis (más explicación y materiales en esta entrada).

Porque se está atentando contra la dignidad de las personas migrantes.
Porque sigue habiendo muertes injustas, fronteras fortaleza.
Porque los medios de comunicación y nuestros políticos manipulan el significado de nuestro vocabulario y de muchas conciencias.
¡Seguiremos denunciando toda ley y acto contra las personas migrantes!

¿Qué son los Círculos de Silencio?

  • Una acción NO VIOLENTA en solidaridad con las personas inmigrantes y de reivindicación de los derechos de todas las personas. Defendemos la noviolencia como el camino a seguir y a descubrir, que ponga siempre la conciencia por encima de la ley.
  • En Madrid se celebran desde 2011.
  • Información detallada en la web de Círculos de Silencio.