Europa limita las expulsiones de menores no acompañados

LA JUSTICIA EUROPEA LIMITA LAS EXPULSIONES DE MENORES NO ACOMPAÑADOS AL EXIGIR UNA ACOGIDA ADECUADA TRAS EL RETORNO
La sentencia choca con los planes de la UE de acelerar las devoluciones a través del nuevo pacto migratorio, aún pendiente de aprobación.

[14.1.21.Tomado de Guillermo Abril, para El País]

Europa limkta expulsión menores no acompañadosEl Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha dictado este jueves una sentencia de calado sobre los retornos de los niños migrantes. Antes de tomar una decisión sobre la expulsión de un menor no acompañado, un Estado miembro tiene la obligación de cerciorarse y verificar que en el país de retorno existe una recepción adecuada. La interpretación del TJUE supone una lectura que parece ir contra los tiempos que marca en la actualidad la UE, que busca aprobar este año un pacto migratorio cuyo centro de gravedad oscila en torno a la expulsión acelerada de los migrantes.

La resolución, que ha sido emitida como respuesta a una duda prejudicial planteada por los tribunales de Países Bajos, se centra en el caso de un menor originario de Guinea-Conakry, llegado a este país en un momento sin determinar, pero que a los 15 años presentó una solicitud de asilo. En Ámsterdam, según recoge el tribunal europeo con sede en Luxemburgo, el chico fue víctima de trata de seres humanos y explotación sexual, y en la actualidad sufre secuelas en forma de graves trastornos psíquicos. Las autoridades neerlandesas determinaron que no procedía concederle el estatuto de refugiado al chico, en una decisión que equivalía a una decisión de retorno. El menor interpuso entonces un recurso, alegando que no sabía dónde se encontraban sus padres, ni siquiera si sabría reconocerlos, y desconocía si tenía más familia.

“Cuando un Estado miembro pretenda dictar una decisión de retorno contra un menor no acompañado”, argumenta la sentencia del TJUE, “debe tener necesariamente en cuenta, en todas las fases del procedimiento, el interés superior del niño”, lo cual implica llevar a cabo una “apreciación general y exhaustiva de la situación de este menor”. El menor, añade el tribunal, “aunque haya sido objeto de una decisión de retorno, no podría ser expulsado en caso de inexistencia de una acogida adecuada en el Estado de retorno”.

Europa limkta expulsión menores no acompañados

La duda en el tribunal de Países Bajos se suscitó porque en el derecho neerlandés se señalan diferencias en función de si el menor tiene más o menos de 15 años. En el caso de los menores de 15, las autoridades llevan a cabo una investigación en relación con la existencia de una “acogida adecuada” en el Estado de retorno, tal y como está previsto en la directiva europea de retorno. Si no existen las condiciones adecuadas, se concede a estos menores un permiso de residencia ordinario. Pero si el afectado es un menor de 15 años o más, como el caso sobre el que dirime el TJUE, esta investigación no se lleva a cabo.

Al contrario, las autoridades neerlandesas suelen esperar entonces a que los menores alcancen la mayoría de edad (18 años) para ejecutar posteriormente el retorno. Así, durante el período comprendido entre su solicitud de asilo y la obtención de la mayoría de edad, la residencia de un menor no acompañado de 15 años o más en Países Bajos “sería irregular, pero tolerada”, asevera la justicia europea.

Aunque la petición de decisión prejudicial planteada por el Tribunal de Primera Instancia de La Haya se refiere a esta distinción entre menores con más o menos de 15 años, la respuesta europea, como sucede a menudo, arroja una interpretación cuyos efectos podrían tener consecuencias en la próxima normativa europea sobre migración, actualmente en fase de debate.

El varapalo de los jueces europeos a la interpretación y los procedimientos habituales de las autoridades neerlandesas es claro. “Un Estado miembro no puede distinguir entre los menores no acompañados únicamente en función del criterio de su edad para comprobar la existencia de esa acogida”, les exige.

El TJUE explica también que los países han de ser consecuentes: si se adopta una decisión de retorno respecto de un menor no acompañado, tras haberse cerciorado de la existencia de una acogida adecuada, no debería abstenerse de proceder a su expulsión hasta que haya alcanzado los 18 años, lo cual dejaría al menor en un limbo. Pero si no se le expulsa en ese momento, no se le podría expulsar después sin cerciorarse de que efectivamente la situación de acogida sigue siendo adecuada para el menor.

Esta interpretación europea, que exige un examen riguroso y exhaustivo, choca con las intenciones de la UE, que busca un pacto migratorio que “blinde las fronteras” con el refuerzo de unos 10.000 agentes de Frontex y proceda a la expulsión inmediata, desde la misma frontera, de aquellos que no tienen derecho al asilo, tras un examen de su caso y sus circunstancias que debería “estar listo en un plazo de cinco días, ni uno más”, según aseguró recientemente en una entrevista con este diario Margaritis Schinas, vicepresidente de la Comisión Europea para Asuntos Migratorios.

En 2019, cerca de 14.000 solicitantes de asilo en la UE fueron menores no acompañados, según cifras de Eurostat, en una tendencia que sigue una línea descendente desde el máximo registrado en 2015, durante la crisis de refugiados, cuando alcanzaron los 92.000.

Respuesta del Defensor del Pueblo a la queja de la Mesa (10.6.19)

El 10 de junio de 2019, la Mesa por la Hospitalidad de nuestra Iglesia en Madrid presentó una queja ante el Defensor del Pueblo por la reiterada desatención del Gobierno de la Nación (responsable único de la protección internacional), la Comunidad de Madrid, y el Ayuntamiento de Madrid, a la hora de dotar de un lugar donde ser dignamente atendidas a las personas desplazadas forzosamente: véase la queja completa en esta entrada.

El 29 de enero se ha recibido respuesta del Defensor del Pueblo trasladando la respuesta de la Secretaría de Estado de Migraciones. Véase aquí abajo (puede descargarse aquí):

Al Gobierno y Defensor del Pueblo: no reabrir los CIE

– Mesa por la Hospitalidad –
NO REABRIR LOS CIE:
CARTA AL GOBIERNO Y QUEJA AL DEFENSOR DEL PUEBLO

La Mesa por la Hospitalidad de la archidiócesis de Madrid (integrada por la Comunidad de Sant’ EgidioJusticia y Paz CáritasConfer Migraciones Pueblos Unidos SercadeDelegación de Pastoral de la Movilidad Humana), hemos enviado una carta criticando la reapertura de los CIE (Centros de Internamiento de Extranjeros) al Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; al Vicepresidente 2º, Pablo Iglesias; al Ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska; al Ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, y al Defensor del Pueblo, Francisco M. Fernández Marugán.

La Mesa ya intervinimos contra esta reapertura el 27 de septiembre pasado, con motivo de la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado. En la carta enviada ayer, denunciamos que el Gobierno ha hecho «oídos sordos a ese clamor» y pedimos alternativas. «¿Tendremos que esperar a lamentar alguna desgracia para volver a denunciar la oportunidad perdida de buscar otras alternativas dignas y humanas a la detención de personas administrativamente indocumentadas?». La carta termina con «la esperanza de que el Gobierno de España revoque una decisión tan profundamente contraria a la dignidad humana y nuestra sociedad dé un paso adelante en la búsqueda de otros mecanismos de acogida, protección, promoción e integración de los inmigrantes y refugiados».

No Reabrir CIE, Mesa por la Hospitalidad. Foto Claudio Álvarez.

[foto by Claudio Álvarez]

Lee aquí abajo la carta completa (es la dirigida al presidente del Gobierno, el texto central es el mismo en las demás cartas y en la queja al Defensor del Pueblo, o descárgala pulsando aquí.

Mesa por la Hospitalidad: No Reabrir los CIE

– Mesa por la Hospitalidad –
NO REABRIR LOS CIE

[Añadido: posteriormente a este comunicado, el 19 de octubre la Mesa enviamos una carta al Presidente del Gobierno y a varios ministros, y una queja al Defensor del Pueblo: ver aquí]

Desde la Mesa por la Hospitalidad de la archidiócesis de Madrid, integrada por la Comunidad de Sant’ EgidioJusticia y Paz CáritasConfer Migraciones Pueblos Unidos SercadeDelegación de Pastoral de la Movilidad Humana, queremos manifestar nuestro desacuerdo y profunda preocupación por el anuncio del Ministerio del Interior de la reapertura de los CIE. En su momento, en plena crisis de la pandemia, su cierre nos pareció una decisión muy acertada. Podían convertirse en un peligroso foco de contagio, lo cual añadía más dolor y sufrimiento innecesarios a los internos retenidos contra su voluntad en un espacio sin más futuro que la deportación o la calle y en unas condiciones de vida denigrantes.

No Reabrir CIE, Mesa por la Hospitalidad. Foto Claudio Álvarez.

[foto by Claudio Álvarez]

Nos parecía que era el momento de buscar otras alternativas más dignas. Nos ha causado una enorme perplejidad que el Ministerio del Interior haya decidido reabrir estos Centros de Internamiento en unas circunstancias que no son mejores que cuando se cerraron, con un futuro tan incierto y un umbral de incertidumbre tan alto para todos. La crisis de la pandemia y sus efectos contagiosos siguen causando estragos en la población y, especialmente, en sus sectores más vulnerables. Y, como acaban de denunciar multitud de entidades sociales y eclesiales de acompañamiento a personas desplazadas, espacios como los CIE no son precisamente los lugares más adecuados para frenar los contagios del coronavirus. Al contrario, son una verdadera bomba infecciosa. Las personas internadas, funcionarias, empleadas en diferentes tareas o voluntarias que visiten los Centros van a estar expuestas a un riesgo altísimo para su salud.

En el marco de la celebración de la 106ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, tenemos que recordar las palabras del Papa Francisco: «En nombre de la dignidad fundamental de cada persona, es necesario esforzarse para preferir soluciones que sean alternativas a la detención de los que entran en territorio nacional sin estar autorizados».

Consideramos que es el momento adecuado para que nuestra sociedad y sus gobernantes den un paso adelante, apuesten por esas alternativas al internamiento, cierren definitivamente todos los CIE, y propicien mecanismos de acogida, protección, promoción e integración de los inmigrantes y refugiados. Todos saldremos ganando con esas decisiones.

Madrid, a 27 de septiembre de 2020,
Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado.

Campaña: No retomar internamiento en los CIE

La Mesa por la Hospitalidad de la Iglesia de Madrid, juntos a otras entidades religiosas y civiles, se une a la campaña del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) para que no se retome el internamiento en los CIE tras el fin de la pandemia.

Pedimos al Gobierno que no vuelva a internar a personas migrantes en los CIE cuando termine la pandemia. Reclamamos mantener los CIE vacíos tal y como están y exigimos políticas migratorias alternativas que no vulneren los derechos humanos.

Puedes apoyar esta causa de muchas maneras:

  • Firma la causa como ciudadan@ particular aquí.
  • Si formas parte de una organización, puedes adherirte en este formulario.
  • Cuelga tu mensaje en redes sociales con el hashtag #CIEsNuncaMás.
  • Lee a continuación el comunicado completo:

CIEs no. Campaña no retomar internamiento tras pandemia.Madrid, martes 12 de mayo de 2020. El Servicio Jesuita a Migrantes apela al Gobierno de España y al Poder Judicial a ejercer su responsabilidad al finalizar la pandemia y no recurrir al internamiento de personas extranjeras en CIE, que desde el pasado 6 de mayo están totalmente vacíos. Para recabar el apoyo de la sociedad civil a la reivindicación de alternativas a la privación de libertad, se ha puesto en marcha una campaña de firmas en el portal Visibles.org.

La coyuntura actual sobre la vuelta a la actividad en CIE en el escenario de desescalada es incierta y poco esclarecedora, generando inquietud por la política de internamiento que se llevaría a cabo. Interior ha declarado que los ingresos dependerán de la reapertura de fronteras internacionales y la posibilidad efectiva de ejecutar órdenes de expulsión. En cualquier caso, el internamiento debería ser el último recurso en todo procedimiento de expulsión, al ser una medida cautelar con unos estrechísimos márgenes de constitucionalidad porque el ordenamiento jurídico prevé medidas alternativas. En los procesos de devolución, la ley exigiría el internamiento si no se puede ejecutar en 72 horas. Sin embargo, en la práctica, se ha revelado una medida profundamente injusta, arbitraria, aleatoria, que no toma en cuenta las situaciones de vulnerabilidad particulares que desaconsejan solicitar autorización de internamiento, como en el caso de menores de edad, personas necesitadas de protección internacional, o aquellas cuya devolución se anticipa imposible.

CIEs no. Campaña no retomar internamiento tras pandemia.Por otro lado, surgen dudas sobre si los centros tendrían la capacidad para implantar medidas de distanciamiento y prevención higiénica suficientes, dadas las continuas deficiencias estructurales y de servicios que organizaciones sociales, Defensor del Pueblo y juzgados de control han venido denunciando durante los últimos años. Recientemente, el juzgado de control del CIE de Murcia ha dictado un auto (ver documento) estableciendo limitaciones de ocupación para prevenir contagios. Una aportación plausible, pero que exigiría a la Administración un gran esfuerzo económico para acondicionar los centros. Al inicio del estado de alarma, se detectó un caso positivo por coronavirus en el CIE de Gran Canaria, lo que llevó al juzgado de control a emitir un auto (ver documento) instando al vaciamiento del centro ya que las condiciones inadecuadas ponían en riesgo la salud pública, tanto de internos como del personal. Hay alternativas más seguras al internamiento y además menos gravosas para el bolsillo de los contribuyentes.

Desde la declaración del estado de alarma el pasado 14 de marzo, el progresivo vaciamiento de los CIE ha respondido a dos criterios: la imposibilidad de expulsar o devolver a las personas extranjeras por el cierre de fronteras, y el riesgo para la salud y la vida de los internos y del personal de servicio en los CIE. Dos autoridades han sido clave en este progresivo cese de internamiento: por un lado, la Comisaría General de Extranjería, impartiendo instrucciones para que la Policía Nacional no solicitara autorizaciones de internamiento mientras permanecen cerradas las fronteras; por otro lado, la Fiscalía de Extranjería, instando a sus fiscales (ver instrucción interna) a informar de forma desfavorable las solicitudes de autorización de internamiento que pudieren llegar.

Se empezó poniendo en libertad a quien contaba con domicilio propio o redes de apoyo. Los ministerios del Interior y de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones se coordinaron para realojar en centros de acogida humanitaria a las personas internas que no los tenían. Fue destacada la intervención del Defensor del Pueblo, de los juzgados de control de estancia en los CIE respectivos, y de la sociedad civil. Sin embargo, algunas personas fueron puestas en libertad desde el CIE de Aluche en Madrid sin medidas preventivas y sin redes de apoyo local, teniendo que dormir en estaciones de autobús y vagando a la intemperie. A pesar de estos hechos, España ha destacado en Europa por su buena práctica durante la crisis del COVID-19 de la progresiva puesta en libertad de las personas extranjeras internadas.

En todo caso, sería más justo que el Gobierno de España deje de valerse del internamiento como medida cautelar. En este sentido, el SJM apela a las instituciones tanto del Poder Ejecutivo como del Poder Judicial a detener el internamiento. Si estas autoridades no atienden al llamamiento general, el SJM insiste en que impartan instrucciones para que determinadas categorías de personas en situación de vulnerabilidad no sean internadas bajo ningún concepto:

  • Jóvenes cuya mayoría de edad no quede fehacientemente probada, optando por la protección debida a los menores cuando la horquilla de edad que resulte de la prueba comprenda los 18 años.
  • Personas necesitadas de protección internacional, a las que debería facilitarse la manifestación de voluntad de solicitarla ya en las primeras labores de identificación tras su entrada en territorio español.
  • Personas con indicios de padecer algún problema de salud física o mental.
  • Personas que cuentan con arraigo familiar y social, domicilio propio o redes de apoyo.
  • Personas con indicios de haber sido objeto de trata.

CIEs no. Campaña no retomar internamiento tras pandemia.La crisis económica provocada por la pandemia del COVID-19 puede tener efectos importantes en los movimientos migratorios. Conforme se alargó la última crisis, España fue más país de emigración y de tránsito que de inmigración. Es probable que suceda lo mismo. La prolongación de las situaciones de paro entre personas extranjeras con autorización de residencia temporal puede aumentar los casos de irregularidad sobrevenida. Es tiempo de diseñar y aplicar políticas que amortigüen el impacto de la crisis y que impidan la irregularidad sobrevenida, tal y como ha expresado SJM en un decálogo de propuestas administrativas. No es tiempo de pensar en políticas migratorias represivas y en el internamiento como demostración de fuerza que solo tranquiliza a la opinión pública en el país. Los nuevos tiempos demandan nuevas políticas.