FIRMA PETICIÓN: Regularización afectados/as por la dana. ACTUALIZACIÓN.

PETICIÓN FORMAL DE REGULARIZACIÓN DE LAS PERSONAS INMIGRANTES EN SITUACIÓN IRREGULAR AFECTADAS POR LA DANA
– 2 de dic. de 2024 –

(Entrada publicada el 6.12.24).
ACTUALIZACIÓN 27.12.24. El Gobierno renovará y flexibilizará los permisos de residencia y trabajo de los inmigrantes afectados por la dana. El Consejo de Ministros aprobará instrucciones para prorrogar autorizaciones de las víctimas extranjeras que vivían o trabajaban en las zonas arrasadas. Inicialmente, se planteó regularizar también a los extranjeros sin papeles, pero la medida ha quedado en el aire. (Noticia completa en El País).
ACTUALIZACIÓN 10.11.24. El Gobierno El Gobierno regularizará a 25.000 inmigrantes afectados por la dana. Migraciones concederá autorizaciones de residencia y trabajo de un año de duración a las víctimas en situación irregular, una medida excepcional que ya se aplicó en el 11-M. (Noticia completa de María Martín para El País).

Amparándose en el Derecho constitucional (art. 29) de Petición, la Clínica Jurídica de Acción Social de la Universidad de Salamanca invita a firmar una petición de regularización de las personas migrantes afectadas por la DANA por trabajar o residir en la zona afectada de Valencia.

  • La petición completa puede leerse y descargarse (PDF) en este enlace (o verse al final de esta entrada).
  • Las adhesiones pueden firmarse en  este enlace.

petición de regularización de las personas migrantes afectadas por la DANA por trabajar o residir en la zona afectada de Valencia. Clínica Jurídica de Acción Social de la Univ. de Salamanca.

Tarajal, 11 años – EL CONGRESO AMANECE ENTRE DISPAROS Y GRITOS

EL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS AMANECE ENTRE SONIDOS DE DISPAROS Y GRITOS
Varias entidades sociales civiles y religiosas han reproducido ante la Cámara Baja el audio de lo que ocurrió en le playa del Tarajal (Ceuta) hace 11 años. «Es sobrecogedor», explica a Alfa y Omega María Seco, coordinadora del programa Afrique de la ONG Sercade

[Tomado de José Calderero de Aldecoa para Alfa y Omega, 6.2.25]

11 años de la matanza de Tarajal. Ante el Congreso de los Diputados.El Congreso de los Diputados ha amanecido este jueves 6 de febrero envuelto en 20 minutos de sonidos de disparos y gritos. No se trataba de ningún ataque, sino la reproducción sonora de lo que ocurrió hace hoy justo 11 años en la playa del Tarajal, de Ceuta.

Aquel día, a las 07:20 horas, una multitud de inmigrantes intentó entrar en España por la playa del Tarajal. Pero fueron repelidos por los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado españoles y marroquíes. El resultado: 14 muertos y muchas personas devueltas en caliente al país vecino.

«Es sobrecogedor. En el audio se mezclan los disparos con los gritos de las personas que estaban en el mar intentando llegar a la playa. Y todo esto reproducido cuando en Madrid reina el silencio. Resulta impactante», explica a Alfa y Omega María Seco, coordinadora de Programa Afrique, de la ONG Sercade.

Junto con esta entidad regentada por los capuchinos, el acto ha estado organizado por un conglomerado de entidades: Alcalá Acoge, Asociación Apoyo, Coordinadora de Barrios, 8M Lavapiés, Red Interlavapiés, Red Solidaria de Acogida, San Carlos Borromeo, Sindicato de Manteros de Madrid, Territorio Doméstico y Valiente Bangla.

«Se trata de una iniciativa con la que queremos homenajear la memoria de estas 14 personas que murieron tiroteadas en el mar», cuyos cuerpos todavía permanecen en el fondo del océano. Pero «además de expresar nuestra solidaridad, queremos advertir de que el caso sigue pendiente de amparo ante el Tribunal Constitucional», señala Seco. El TC admitió a trámite este recurso en junio de 2023 y, desde entonces, no ha habido noticias.

Al acto de esta mañana le sigue otro organizado por la tarde, a las 19:00 horas, en la madrileña plaza de Lavapiés. El objetivo, expresado por los convocantes, es «gritar que todas la vidas importan, que las vidas migrantes importan, que las vidas negras importan. Seguiremos luchando tantos años como sean necesarios para que todas las vidas sean respetadas y dignificadas. Seguiremos reuniéndonos y alzando la voz por todas las víctimas de las fronteras. Seguiremos pidiendo justicia, verdad, reparación y garantías de no repetición para ellas y sus familias. Migrar es un derecho. No más muertes en las fronteras».

11 años de la matanza de Tarajal. Ante el Congreso de los Diputados.
11 años de la matanza de Tarajal. Ante el Congreso de los Diputados.
11 años de la matanza de Tarajal. Ante el Congreso de los Diputados.

El Tribunal Supremo ve ilegal la devolución de 45 menores a Marruecos

EL TRIBUNAL SUPREMO CONFIRMA QUE FUE ILEGAL LA DEVOLUCIÓN A MARRUECOS DE 45 MENORES
– Sentencia completa –

[foto Antonio Sempere para Europa Press]

MIG 240122 Denegación recurso casación expulsión menores Ceuta ANTONiO SEMPEREEn mayo de 2021 se produjo una entrada masiva de inmigrantes marroquíes a Ceuta. Como describe El País (también Alfa y Omega), «la ciudad autónoma de Ceuta se encontró con que debía hacerse cargo de unos 700 menores que también habían traspasado la frontera. La atención a estos niños y adolescentes estuvo en entredicho desde el principio. Primero, pasaron días alojados en un polideportivo en condiciones indignas; y después, en varios centros que se fueron improvisando. Entre el 13 y el 15 de agosto, bajo la batuta de Interior, se organizó una operación para llevar a cabo lo que el ministro Fernando Grande-Marlaska renombró como “retornos asistidos concertados”, es decir, la expulsión de los menores. En una serie de comunicaciones sin firma, tanto el Ministerio —que había negociado con Marruecos previamente las devoluciones— como la Delegación del Gobierno en Ceuta y el Gobierno de la ciudad se coordinaron para llevar a cabo la operación. De manera sorpresiva, fueron apareciendo en los centros varias furgonetas para llevarse a los chavales elegidos al otro lado de la frontera. El criterio para aparecer en un documento de Excel ad hoc fue, principalmente, la edad. Se escogió a los más mayores, sin tener en cuenta ninguna otra circunstancia. Se hizo sin el conocimiento del fiscal de Ceuta y en contra del criterio de la jefa del Área de Menores de la ciudad. En esos viajes en furgoneta, que Interior defendió siempre que estaban amparados por la ley, se devolvió a al menos 45 menores marroquíes, unos 15 al día. En las sucesivas sentencias dictadas desde entonces, los jueces han pedido que se localice a los adolescentes que recurrieron su expulsión, pero seguir la pista a aquellos chicos a lo largo de estos dos años y medio ha sido complicado incluso para las ONG que los asistieron. Algunos, de hecho, volvieron a colarse en España poco después de que los mandasen de vuelta a su país».

La Asociación Coordinadora de Barrios para el Seguimiento de Menores y Jóvenes y varios menores denunciaron aquella situación. Y el Tribunal Supremo ha confirmado que la devolución levada a cabo por las autoridades españolas en agosto de 2021 fue ilegal por la “absoluta inobservancia” de lo previsto en la Ley de Extranjería. Esa ley exige que, antes de proceder a una devolución, se abra un procedimiento administrativo individual a cada afectado, se recabe información sobre él, se celebre una audiencia con el menor si tiene madurez y se reclame la intervención de la Fiscalía. Nada de eso se respetó en aquella ocasión. El tribunal, de acuerdo con el ministerio público, considera por tanto que se vulneraron los derechos y la integridad física y moral de los menores devueltos a Marruecos. La Sala argumenta que dicho menoscabo de la integridad de los menores opera cuando se pone a una persona en serio peligro de sufrir un padecimiento corporal o psíquico. E incide en su pronunciamiento en que no puede negarse que algo así ocurriera en este caso, cuando la Administración no valoró el interés de los menores ni comprobó sus circunstancias individuales. El debate se centra en si el acuerdo entre España y Marruecos de cooperación para la prevención de la emigración ilegal de menores no acompañados, del 6 de marzo de 2007, era suficiente por sí solo para fundamentar la decisión del retorno de los menores expulsados. O si, por el contrario, era preceptivo seguir los trámites establecidos en la Ley de Extranjería para estos casos. El Supremo concluye que el acuerdo no constituye por sí solo una razón legal suficiente para decidir el retorno de los menores. Tenían que haberse cumplido los requisitos y procedimientos previstos en la Ley de Extranjería, pero no se hizo, advierte el tribunal. Además, la resolución considera que la inobservancia de trámites procedimentales se refuerza por lo establecido en el Convenio Europeo de Derechos Humanos, en cuyo artículo 4 del Protocolo cuarto dicta que “quedan prohibidas las expulsiones colectivas de extranjeros”.

Lea completa el desistimiento por parte del Tribunal Supremo del recurso de casación:

Véanse en El País las declaraciones del Ministro del Interior, Grande-Marlaska.

Petición de Respuesta de las Administraciones


[descarga el documento en PDF]

Audio de José L. Segovia -primer firmante- sobre esta petición:

Mesa por la Hospitalidad
de la Archidiócesis de Madrid.
PETICIÓN DE RESPUESTA DE LAS ADMINISTRACIONES.

La Mesa por la Hospitalidad, apelando a la Ley de Transparencia,
ha entregado el siguiente escrito el 8 de enero de 2024,
al Registro del Ministerio de Migraciones,
la Comunidad de Madrid,
y el Ayuntamiento de Madrid.

Logo de la Mesa por la Hospitalidad de la archidiócesis de Madrid. Corte.Al departamento correspondiente:

  • MINISTERIO DE INCLUSIÓN, SEGURIDAD SOCIAL Y MIGRACIONES – Secretaría de Estado de Migraciones.
  • COMUNIDAD DE MADRID – Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales.
  • AYUNTAMIENTO DE MADRID – Área de Gobierno de Políticas Sociales, Familia e Igualdad.

[Descarga la carta en PDF en este enlace]

Madrid, 8 de enero de 2024.

La Mesa por la Hospitalidad de la Archidiócesis de Madrid la componemos la Delegación de Migraciones, Cáritas Madrid, la Comisión de Justicia y Paz, CONFER Madrid, la Comunidad de Sant’Egidio, Pueblos Unidos, y la Asociación SERCADE. Estas entidades venimos gestionando numerosos programas de atención a personas en situación de exclusión socioresidencial desde hace décadas en la Comunidad de Madrid: programas de acogida desde el territorio, activación de la comunidad cristiana para el acompañamiento, centros y servicios especializados, propuestas para la integración y la inclusión social, etc.

En las últimas semanas, creemos que vinculado con el incremento de las entradas de personas desplazadas y por la dificultad de ser  atendidas, hemos visto un aumento significativo de nuevos ingresos en nuestros recursos. Del goteo anterior de incorporaciones diarias hemos llegado, en algún caso,  a quintuplicar dichos ingresos. Los recursos que gestionamos, así como los que gestionan entidades y redes hermanas en el ámbito de la exclusión socioresidencial, están completos, con listas de espera, y cada día con más y más personas desatendidas por la falta de respuesta.

El ya recurrente bloqueo al sistema de protección internacional y los recursos que podrían garantizar un cierto sustento -aunque temporal y limitado- a dichas personas sigue igual, dejando a miles de ellas sin alternativa. El Programa de Atención Humanitaria del Ministerio de Inclusión, garante de la primera acogida y primer rostro del marco estatal de protección social que las personas migradas obtienen, se vio reducido de tres meses de atención a uno solo desde el mes de junio pasado, lo que incrementa el número de personas que son arrojadas a la calle en situación de vulnerabilidad.

Las redes informales de apoyo ciudadano y eclesial que desde la Mesa por la Hospitalidad podemos activar están sobrepasadas.

Por todo ello, preguntamos a las tres administraciones implicadas: Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Comunidad de Madrid y Ayuntamiento de Madrid:

¿Cuál es el plan previsto por su administración a nivel político -y práctico, concreto- para resolver la situación actual de colapso de los servicios sociales de emergencia y de atención a personas migrantes en el ámbito de la Comunidad de Madrid y de la ciudad de Madrid en particular?

 ¿Cuáles están siendo las acciones que desde su administración se están haciendo para coordinar con el resto de las administraciones y con el tercer sector y la sociedad civil?

Rogamos que, en cumplimiento de la Ley de Transparencia 19/2013, de 9 de diciembre, de la Ley 10/2019, de 10 de abril, de Transparencia y de Participación de la Comunidad de Madrid y de la Ordenanza de Transparencia de la Ciudad de Madrid, de 27 de julio de 2017, a la que están respectivamente sujetos, respondan con la mayor agilidad posible.

Atentamente,

Por la MESA POR LA HOSPITALIDAD DE LA ARCHIDIÓCESIS DE MADRID, José Luis Segovia Bernabé, Vicario episcopal, DNI —, C/. Bailén 8. 28013 Madrid.
• Asociación SERCADE.
• Cáritas diocesana de Madrid.
• Comisión diocesana de Justicia y Paz.
• Comunidad de Sant’Egidio – Madrid.
• CONFER Madrid.
• Delegación episcopal de Migraciones.
• Pueblos Unidos.

Mesa por la Hospitalidad - Arch. de Madrid. Preguntas a las administraciones ante la situación actual de las personas migrantes.

Migración en España 2023 – Lectura de datos

MIGRACIÓN EN ESPAÑA 2023
– Lectura de Datos –

[Adaptado de un artículo de El País, 2.1.24]
[Texto María Martín y Lola Hierro]
[Foto Adriel Perdomo (EFE). Tesguise, Lanzarote, 23.12.26]

España se sitúa en 2023 como el segundo país de la UE con más entradas irregulares
El asilo bate récords con más de 152.000 peticiones, la inmensa mayoría de latinoamericanos. Las devoluciones a países africanos se mantienen por debajo del 5%

La ruta senegalesa – La clave marroquí – Devoluciones en mínimos – Récord de personas buscando refugio

MIGRACIÓN. Foto de Adriel Perdomo. Teguise, Lanzarote, 26.12.23El discurso optimista duró hasta agosto. La reconciliación con Marruecos en marzo de 2022 —previo giro en la política exterior española sobre el Sáhara Occidental— se había traducido en un freno de las salidas de pateras y España se mantenía como el único país mediterráneo que encadenaba descensos en las cifras de inmigración irregular. Mientras se disparaban las llegadas en Italia y Grecia, los ministros del Gobierno español resaltaban ese dato como muestra de buena gestión y cooperación en un contexto de creciente presión en Europa: la política migratoria ha sido clave en varias de las elecciones recientes, como la holandesa, y esa agenda será central en los comicios europeos de junio. Pero la tendencia a la baja se invirtió con rapidez y España ha cerrado el año como el segundo país de la UE con más entradas fuera de los puestos fronterizos habilitados, solo por detrás de Italia. También es el segundo país con mayor aumento de la inmigración irregular.

Los últimos datos del Ministerio del Interior dan cuenta, hasta el 15 de diciembre, de 52.945 llegadas por tierra y por mar. España registra así un 76% de aumento respecto a 2022 y rompe la tendencia a la baja de los dos últimos años. Por su parte, Italia ha superado las 153.000 llegadas, un 46% más que en 2022, y Grecia se ha quedado en casi 45.000, aunque el aumento es del 139% respecto al año anterior. Las muertes en el mar siguen siendo una constante: al menos 1.142 han muerto o desaparecido intentando alcanzar las costas españolas.

La cifra española, que cuando se computen las últimas dos semanas del año superará las 54.600 llegadas, es el segundo registro más alto de la serie histórica, solo superado en 2018, cuando 64.298 personas entraron de manera irregular. Ese hito llevó al Gobierno a mediar en la UE para lograr más financiación para Marruecos y estimar una partida propia de 30 millones de euros anuales.

La ruta senegalesa

La clave de 2023 han sido los desembarcos en Canarias, que han batido récords este año y que suponen más del 70% del total. Pero también han sido relevantes las llegadas de marroquíes a costas peninsulares, en miles de casos a bordo de narcolanchas, un fenómeno aún sin freno que inquieta a las fuerzas de seguridad. Las fronteras terrestres de Ceuta y Melilla, en cambio, permanecen prácticamente selladas.

El aumento más significativo (144%) se ha vivido en el archipiélago canario, con 37.187 desembarcos, la mayoría en la pequeña isla de El Hierro, donde han llegado cayucos sobre todo de Senegal, pero también de Gambia. En las últimas semanas del año, sin embargo, se han multiplicado las barcas procedentes de Mauritania, una tendencia que las autoridades españolas observan con lupa. “Mauritania, como también Senegal, ve que la UE cierra pactos millonarios con Turquía, Libia o Marruecos y va a llegar el momento en el que pidan más dinero”, apuntan fuentes policiales. El Ministerio del Interior, en cualquier caso, celebra la cooperación de sus socios. El ministro Fernando Grande-Marlaska ha asegurado en varias ocasiones que esta cooperación “salva vidas” porque se impide la salida al mar del 40% de las personas que intentan llegar a España de forma precaria.

Para entender la reactivación de la ruta canaria, a niveles que no se veían desde 2006, hay que mirar sobre todo a Senegal, donde factores políticos y económicos están empujando a emigrar a su población más joven en peligrosos viajes en cayuco.

Tidiane Diallo, senegalés de 31 años, dejó su vida para subirse a una barca de madera que llegó a Canarias en octubre con casi 300 personas hacinadas a bordo. Al llegar, se mostraba decidido: venía de una familia pobre y tenía que ayudar a los suyos. “Para nosotros es frustrante porque da igual lo que estudies o dónde trabajes, nunca ganarás lo suficiente. Aquí, por mal que me vaya, siempre estaré mejor que en mi país”, decía. Pero ahora se arrepiente cada día de haberse subido a ese cayuco. “Cuando no tienes papeles, sufres mucho y trabajas 14 o 15 horas al día por 900 euros al mes. Si lo hubiese sabido no habría corrido todo este riesgo para acabar sufriendo así”, cuenta desde Lleida, donde trabaja en el campo. “Sinceramente, quiero volver a Senegal, pero hay mucha presión social y tengo miedo de volver con las manos vacías, porque sé que si lo hago, nadie de mi familia me hablará”.

Un informe interno de la agencia europea de fronteras, Frontex, señala algunas de las causas del auge de la emigración irregular senegalesa. Entre ellas, la falta de empleos para cubrir el creciente coste de la vida. Mientras España ha cerrado el año con una inflación del 3,5%, el Banco Mundial estimó que la inflación media en Senegal en 2022 era del 9,6%, frente al 2,2% de 2021. “Una gran parte de la población senegalesa joven no genera ingresos suficientes para compensar estos aumentos”, reseña el documento. Hay también una cuestión demográfica. El 75% de la población senegalesa es menor de 35 años y, cada año, unos 300.000 jóvenes se incorporan a un mercado laboral que no ofrece suficientes empleos para todos. A esto se suma el agotamiento de los recursos pesqueros, un sector que representa un 3,2% del PIB nacional, y la deriva autoritaria del presidente Macky Sall.

La clave marroquí

El foco migratorio ha estado en Canarias, pero las llegadas a otras costas también han ido in crescendo. Las 14.312 entradas registradas en la Península y en Baleares suponen un 20% de aumento respecto al año anterior y se concentran en la Península. Crecen las salidas desde Marruecos, aunque caen desde Argelia. Las fronteras terrestres de Ceuta y Melilla son las únicas que mantienen cifras en negativo, apenas 1.200 personas han logrado traspasarlas en 2023, un 46,5% menos que el año anterior.

Marruecos sigue teniendo un papel crucial en el tablero migratorio, pero el análisis de su cooperación depende del ángulo con el que se analice. Será siempre elogiada en público por autoridades españolas, aunque también cuestionada en privado. “Hacen operaciones, trabajan, pero tampoco les va la vida en ello. Podrían hacer mucho más”, considera una fuente policial que pide anonimato.

Las operaciones contra migrantes y refugiados en Marruecos y en el Sáhara Occidental han reducido, efectivamente, las salidas desde esas zonas hacia Canarias. Se calcula que en torno a un 17%, según las cifras que manejaban en octubre las autoridades españolas. Pero las regiones controladas por los marroquíes siguen siendo el punto de salida para cerca del 40% de los que llegan, una cifra muy similar a la de Senegal, según datos policiales. Los marroquíes son también la principal nacionalidad de los que usan vías de inmigración irregular para entrar en España.

Devoluciones en mínimos

Por otro lado, las cifras de devoluciones revelan que la gran ambición de retornar a los inmigrantes que entran irregularmente en la UE y que no tienen derecho al asilo, está lejos de ser una realidad. Según datos internos a los que ha tenido acceso EL PAÍS, el Ministerio del Interior no logra devolver ni al 5% de los inmigrantes de Marruecos, Senegal, Argelia, Guinea o Costa de Marfil, los cinco países de donde proceden la mayor parte de los que alcanzan de forma precaria las fronteras españolas. Los retornos forzosos, según estas cifras confidenciales, se mantienen en torno al millar de personas.

Marruecos, el socio africano que más devoluciones ha aceptado, apenas admite modestos cupos semanales. Argelia, que suspendió las repatriaciones de sus ciudadanos en respuesta al acercamiento español a la postura marroquí sobre el Sáhara Occidental, solo ha aceptado menos de una veintena de devoluciones. Senegal continúa resistiéndose a aceptar grandes grupos y solo ha recibido unas decenas de sus nacionales. El mayor número de retornos desde España, con cifras más relevantes, tiene como destino Albania y América Latina, pero Interior no proporciona estos datos ni reclamándolos vía Ley de Transparencia.

La incapacidad de ejecutar retornos no es solo una cuestión en España. Devolver inmigrantes irregulares es uno de los pilares en los que se sustenta el pacto europeo de migración y asilo que acaba de cerrarse, pero se tambalea ante la tozudez de las cifras y la renuencia de los países de origen a aceptar a sus nacionales. Según un balance de Frontex al que ha tenido acceso EL PAÍS, entre enero y septiembre de 2023, los Estados miembros comunicaron 333.068 órdenes de retorno dictadas contra nacionales de terceros países, pero ejecutaron 72.985, solo un 22%.

El propio ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, planteó en diciembre en el Congreso las dificultades de las devoluciones. “¿Ustedes se creen que los países, en las circunstancias económicas, personales que viven, van a aceptar el retorno? ¿Que mandemos aviones con 300? ¿Pero ustedes saben —se lo he dicho mil veces— lo que representan, por ejemplo, en Senegal, en Gambia, en Guinea-Conakri, las remesas de la emigración? Entre un 10% y un 15% de su PIB. Ellos [los gobernantes de esos países] también se presentan a las elecciones. ¿Ustedes creen que, si no hay una cooperación […] aceptan?”. Grande-Marlaska también aseguró que España era el país de la UE que más retornos llevaba a cabo, pero no ofreció los datos que lo corroboren. En los informes de Frontex, aunque España está entre los que más inmigrantes expulsan, aparece siempre por debajo de Francia y Alemania.

Récord de personas buscando refugio

Pero, más allá de la atención que reciben, las entradas irregulares son apenas una pequeña parte de los flujos migratorios que llegan a España. Y suponen una porción aún más pequeña ante los más de seis millones de personas con nacionalidad extranjera que residen en España.

“Hay que insistir en que tenemos dos fronteras”, señala Blanca Garcés, investigadora del área de Migraciones del centro de análisis Cidob. “Una es la frontera sur, securitizada y problematizada. Aquí los números son en comparación pequeños, pero sigue siendo la frontera que todos tenemos en mente, mientras nos olvidamos de la otra frontera, la que nos conecta con América Latina, que es mucho más relevante en términos numéricos. Esta frontera no preocupa, porque se percibe próxima culturalmente y porque sirve para cubrir silenciosamente las demandas del mercado laboral”, explica Garcés.

Los datos muestran, efectivamente, que la mayoría de los inmigrantes, con muchas probabilidades de caer en la irregularidad, entra al país en avión y no vienen desde África, sino de América Latina. Y un fenómeno invisibilizado da cuenta de ello: el aumento exponencial de solicitantes de asilo.

El número de personas que busca refugio no ha dejado de crecer y este año ha batido todos los récords, con 152.000 peticiones al cierre de noviembre. Son en su gran mayoría venezolanos, colombianos y peruanos, que aterrizan como turistas con la intención de pedir asilo al llegar a España. Una vez aceptada la solicitud, la ley les garantiza que, a los seis meses, puedan vivir y trabajar legalmente hasta que se resuelva su expediente. Un trámite que puede prolongarse años en lugar del semeste que marca la directiva europea.

España lleva cinco años entre los tres primeros países de la UE con más solicitudes, pero a pesar de la experiencia con la guerra de Ucrania a cuyos refugiados se les concedió la protección temporal en menos de 24 horas, el sistema sigue sin responder a la demanda y las necesidades del resto de nacionalidades.

No hay recursos suficientes para la obtención de citas y tampoco para un estudio ágil de los expedientes. En los cajones de la Oficina de Asilo y Refugio hay, según Eurostat, 196.000 peticiones sin resolver. “Con más expedientes por resolver que solicitudes, España está fracasando en este asunto”, sentencia Estrella Galán, secretaria general de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR). “No se está garantizando el acceso y no hay soluciones a la falta de citas, que está invisibilizando el número real de solicitantes que hay en España”, añade. “Se han producido mejoras en la oficina de asilo, pero lo urgente está sin resolver, pues las personas no pueden acceder a la protección”.

España tiene una tasa de reconocimiento del asilo muy baja, apenas un 6,6% frente al 22% de la media europea. Los ciudadanos con más resoluciones favorables provienen, además de Ucrania, de Malí, Siria y Afganistán, mientras que Colombia, Marruecos y Perú concentran las respuestas desfavorables.