FRONTEX ENTREGO ILEGALMENTE A EUROPOL MILES DE DATOS DE MIGRANTES Y ACTIVISTAS

FRONTEX TRANSFIRIÓ DURANTE AÑOS ILEGALMENTE A EUROPOL DATOS DE MIGRANTES Y ACTIVISTAS
Una investigación de varios medios, entre ellos EL PAÍS, revela que la agencia europea de fronteras facilitó a la entidad policial información indiscriminada de miles de personas a partir de entrevistas sin garantías a los recién llegados a Europa

[Lola Hierro, Luděk Stavinoha y Apostolis Fotiadis -Madrid, Bruselas, Atenas- para El País, 7.7.85]
[Imagen Adriel Perdomo (EFE): Policías y miembros de Frontex reciben a un grupo de migrantes rescatados por la Guardamar Concepción Arenal en Arrecife (Lanzarote), en noviembre de 2024]

Bajo la bandera de la lucha contra el tráfico ilícito de personas, la agencia europea de vigilancia de fronteras, Frontex, recopiló durante años datos personales mediante interrogatorios encubiertos a migrantes tras su llegada a Europa que carecieron de garantías jurídicas básicas. Entre 2016 y 2023, esta agencia cedió ilegalmente los datos de más de 13.000 personas a Europol, la agencia policial de la UE. Allí fueron almacenados en archivos de inteligencia criminal para ser utilizados en investigaciones policiales de los Estados miembros. Una investigación de Le Monde, Solomon y EL PAÍS —basada en cientos de páginas de documentos internos y entrevistas con expertos en protección de datos y abogados— revela la implicación de Frontex y Europol en prácticas opacas y legalmente cuestionables que conducen a la criminalización de migrantes y activistas de la UE que los ayudan o han estado en contacto con ellos. La agencia de fronteras se vio obligada a cambiar sus protocolos de transferencia de datos tras el informe de un organismo independiente de la Unión que considero esta práctica ilegal.

FRONTEX TRANSFIRIÓ DURANTE AÑOS ILEGALMENTE A EUROPOL DATOS DE MIGRANTES Y ACTIVISTAS.
“Toda mi vida estaba en ese archivo policial: mis familiares, las llamadas a mi madre, incluso detalles falsos sobre mi vida sexual. Querían presentarme como promiscua, lesbiana, usando la moralidad para hacerme parecer sospechosa”, afirma Helena Maleno (54 años), defensora de derechos humanos española que estuvo en el punto de mira de las fuerzas del orden por su labor de informar a las autoridades sobre personas en peligro al intentar llegar por mar a Europa. Fueron unas investigaciones criminales, iniciadas hace más de una década por las autoridades de España y Marruecos, las que expusieron hasta qué punto se había extendido el cerco policial a su alrededor.

En el archivo sobre Maleno recopilado por la policía nacional española se incluían, entre otros, tres documentos de Frontex que contenían detalles de unas entrevistas realizadas por los agentes europeos a migrantes que habían llegado en barco a España entre 2015 y 2016. En los informes, a los que ha accedido esta investigación, constaba información, incluida su cuenta de Facebook, que la presentaban como sospechosa de tráfico de personas. La policía española había obtenido esos informes de la base de datos criminal de Europol a finales de 2016.

Helena Maleno no fue la única que se enfrentó a este problema. El noruego Tommy Olsen y la austriaca Natalie Gruber, ambos reconocidos activistas, se encontraron con que información sobre sus actividades también figuran en la base de información criminal de Europol.

A la caza de información

Las primeras suspicacias acerca de los intercambios de Frontex y Europol se remontan a junio de 2022, cuando el Supervisor Europeo de Protección de Datos (SEPD) de la UE, una autoridad independiente, emitió dictámenes negativos sobre las normas de Frontex en torno al tratamiento de datos e inició una investigación.

Lo hizo tras analizar las llamadas entrevistas de debriefing que efectúan los agentes de Frontex con las autoridades nacionales a migrantes nada más llegar a las costas europeas, y que en teoría son voluntarias. En ellas se les hacen preguntas sobre el motivo de su viaje, la travesía o el posible modus operandi de las redes de tráfico de personas. El informe del SEPD cuestionó la voluntariedad de esas entrevistas aludiendo a que “por la posición vulnerable de los entrevistados y el modo en que formulan las preguntas no siempre se puede garantizar su carácter voluntario”. Fran Morenilla, abogado especializado en asistencia a migrantes, coincide: “No consta en ningún sitio porque no hay una firma de un consentimiento”.

Durante años, los defensores de derechos humanos han advertido sobre los intentos de criminalización de los migrantes irregulares y a ciudadanos de la UE que prestan ayuda en las fronteras europeas, a menudo con fundamentos jurídicos poco sólidos. Cientos de migrantes o activistas defensores de derechos humanos son detenidos cada año acusados de favorecer la migración irregular.

En segundo lugar, el SEPD se interesó por el uso que se daba a la información recopilada. A diferencia de Europol, Frontex no tiene mandato legal para investigar delitos ni para recopilar sistemáticamente datos personales con el fin de identificar a sospechosos de delitos. El SEPD reprochó a Frontex que estaba etiquetando rutinariamente como “sospechosos” a cualquiera mencionado durante un debriefing, y “enviando” esta información a Europol, incluyendo “datos de personas de las que el entrevistado ha oído hablar, ha visto, pero no ha podido verificar la credibilidad del nombre que se le ha dado, o si lo menciona bajo temor o en un intento de recibir algún beneficio”.

Según el actual mandato de Frontex, en vigor desde 2019, la agencia solo está autorizada a compartir estos datos con Europol tras evaluar estrictamente “caso por caso”.

Tras las pesquisas realizadas por el SEPD, un correo electrónico enviado el pasado diciembre por Nayra Pérez, entonces jefa de la Oficina de Protección de Datos de Frontex, al director ejecutivo Hans Leijtens, y a su adjunto, Uku Särekanno, resumió un claro veredicto: “El SEPD ha concluido que la Agencia transmitió ilegalmente datos personales operativos durante cuatro años a Europol”, escribió Pérez. Efectivamente, el informe final de la investigación, centrado en el envío de datos entre 2019 y mediados de 2023, confirmó que Frontex enviaba “automáticamente” todos y cada uno de los informes a sus colegas con sede en La Haya. Ya en 2015, en un informe previo, el organismo alertó de que las transferencias automáticas de Frontex “podrían constituir una infracción potencial del Reglamento”.

Frontex suspendió esa práctica solo cuatro días después del informe preliminar del SEPD en mayo de 2023, que incluye una amonestación. Desde entonces, ha revisado sus protocolos: ahora los datos personales solo se comparten con Europol en respuesta a solicitudes “específicas y justificadas”. De las 18 presentadas hasta mayo de 2025, Frontex aprobó solo cuatro. “La agencia ha extraído lecciones claras de esta experiencia”, ha declarado a esta investigación Chris Borowski, portavoz de Frontex.

Europol evita aclarar si suprimirá los datos enviados irregularmente,tal y como prevé la legislación de la UE. Su portavoz, Jan Op Gen Oorth, sostiene que el hecho de que el SEPD haya amonestado a Frontex “no significa que el tratamiento de los datos por parte de Europol no fuera conforme”. La experta en protección de datos de la Universidad de Luxemburgo, Niovi Vavoula, por el contrario, destaca que la prohibición de las transferencias automatizadas es un primer paso, pero “no puede olvidarse la responsabilidad de Europol de eliminar los datos que recibió ilegalmente”.

Una copia del informe final del SEPD (datado en diciembre de 2024) obtenida para esta investigación revela la magnitud de las transferencias de datos. Entre 2020 y 2022, según los informes de Frontex, Europol procesó los datos personales de 937 personas consideradas sospechosas y emitió 875 “informes de inteligencia”, destinados a las respectivas autoridades policiales nacionales que investigan el tráfico ilícito. Pero es solo una pequeña parte de los informes de más de 13.000 personas —con nombres, números de teléfono y cuentas de Facebook, entre otra información recabada— que la agencia de fronteras envió al Centro de Tráfico Ilícito de Migrantes de Europol entre 2016 y 2023. Maleno estaba entre ellos. Y Olsen y Gruber sospechan que ellos también.

Convertir a las personas en “sospechosas”

Frontex no recopila datos personales de los entrevistados y presenta los debriefings de aquellos que comparten la información como totalmente voluntarios, pero los informes del SEPD y los expertos legales dicen lo contrario.

Los expertos jurídicos sostienen que los entrevistados carecen de salvaguardias legales, como la presencia de un abogado, porque las autoridades insisten que no son necesarios, ya que los migrantes no están detenidos. Daniel Arencibia, abogado que trabaja en casos de migrantes acusados de tráfico ilícito en las islas Canarias, afirma que lo que hace Frontex durante estas entrevistas “tiene lugar en una caja negra, en ausencia de procedimientos penales regulares o salvaguardias legales que puedan limitar la exposición de migrantes vulnerables a la criminalización”.

Gabriella Sánchez, académica de la Universidad de Georgetown y antigua investigadora criminal especializada en tráfico de migrantes, sostiene que la noción de tráfico ilícito con la que operan Frontex y Europol “asume que todos los facilitadores son personas organizadas en redes y se basa en nociones racistas sobre los traficantes. Pero, de hecho, se acusa sistemáticamente a los migrantes de facilitar su propio tráfico, lo que acelera su criminalización. En otras palabras, miles de personas en la UE quedan atrapadas en la red de recopilación de datos”.

Una persona que no sabía que tanto Frontex como Europol poseen información sobre él es Tommy Olsen, un profesor de guardería noruego de 52 años. Lleva muchos años avisando a las autoridades cuando las personas que emprenden el peligroso viaje de Turquía a Grecia se encuentran en peligro y documentando las violentas devoluciones en caliente de los guardacostas griegos. Desde 2019, se ha enfrentado a múltiples investigaciones penales en Grecia, acusado de estar involucrado en el tráfico de migrantes, cargos que él niega.

Las solicitudes de libertad de información (FOI, por sus siglas en inglés) presentadas a Europol por esta investigación revelan que esta agencia tiene al menos tres “notificaciones de inteligencia” que mencionan el Aegean Boat Report, la organización unipersonal de Olsen. Europol se ha negado a revelar el contenido, considerado “altamente sensible” y de “relevancia para investigaciones pasadas y en curso”. En mayo de 2024, un fiscal griego de la isla de Kos dictó una nueva orden de detención contra el noruego. Aunque ya se han archivado siete investigaciones policiales previas contra él, ahora se enfrenta a una pena de 20 años de prisión.

“No tenía ni idea de que Europol tuviera archivos sobre mí. ¿Por qué están recopilando y compartiendo datos sobre mis actividades y mi organización, que simplemente intenta defender los derechos de los refugiados?”, se pregunta Olsen.

Con más de 800 agentes de debriefing desplegados en sus operaciones en 2024, estas entrevistas constituyen, según el SEPD, la “mayor recopilación operativa de datos personales de Frontex”. “Es extremadamente difícil analizar cómo intercambia datos exactamente Frontex con otros actores, porque a los abogados se nos mantiene en la oscuridad”, enfatiza Arencibia.

Olsen no es el único afectado. En mayo de 2022, la activista austriaca Natalie Gruber, de 35 años, se enteró de que existe un expediente de Europol sobre ella, tras presentar una solicitud de acceso a datos personales. Cofundadora de Josoor, una ONG que documenta las devoluciones en caliente desde Bulgaria y Grecia a Turquía, Gruber se convirtió en sospechosa después de que la Fiscalía griega presentara múltiples cargos, entre ellos el de facilitar la entrada ilegal de migrantes. Una de las causas abiertas fue sobreseída el año pasado, pero la segunda sigue abierta.

Europol se ha negado a revelar los informes de Olsen y de Gruber por razones de confidencialidad, y alega que hacerlo podría “poner en peligro las investigaciones penales”. Gruber ha impugnado esa negativa ante el SEPD, pero su reclamación sigue sin resolverse desde 2022. “Te enfrentas a este Goliat de la burocracia que nunca te dice nada. Lo único que puedes hacer es presentar otra solicitud y esperar. Es agotador y afecta profundamente a tu vida”, lamenta la austriaca.

Sigue sin estar claro cómo obtuvo exactamente Europol la información sobre Gruber y Olsen, y si contribuyó a crear causas penales contra ellos. La propia solicitud de datos de Olsen, presentada a Europol en abril, está pendiente.

Profundas consecuencias

Los casos de Maleno, Olsen y Gruber suponen solo una fracción de los miles de individuos y cientos de organizaciones, incluidas ONG humanitarias, que han aterrizado en las bases de datos de Europol desde que Frontex comenzó el volcado de información en 2016 en el programa PeDRA (Tratamiento de Datos Personales para Análisis de Riesgos, en sus siglas en inglés) a pesar de las advertencias previas del SEPD.

El SEPD advierte de las “profundas consecuencias” para las personas que se ven envueltas; corren “el riesgo de ser vinculadas injustamente a una actividad delictiva en toda la UE, con todos los perjuicios potenciales para su vida personal y familiar que ello conlleva”.

Un problema que persiste

En enero de este año, Leijtens notificó formalmente a Europol que las transferencias de información realizadas hasta 2023 por su agencia eran ilícitas. Según el jefe del SEPD, Wojciech Wiewiórowski, esta notificación obliga a Europol a “evaluar a qué datos personales afecta la transmisión y proceder a su supresión o restricción”.

Aunque Frontex se vio obligada a cambiar los protocolos, en marzo de 2025, su Oficina de Derechos Fundamentales (FRO) alertó al Consejo de Administración de la agencia de casos en los que la información de los debriefings “se utilizó para la investigación penal del migrante interrogado y de otras personas”. También mostró su preocupación “por el acceso y la recopilación de información grabada en los teléfonos de los inmigrantes durante las entrevistas”.

Aunque Frontex aún no ha aplicado plenamente todas las recomendaciones del SEPD, los observadores de derechos humanos de esta agencia tienen ahora acceso a algunos de los interrogatorios y el año pasado Leijtens adoptó nuevos procedimientos operativos, aunque no vinculantes, destinados a reforzar las salvaguardias.

Pero la premisa que subyace a estos esfuerzos de recopilación de datos es errónea, argumenta la académica Gabriella Sánchez: “Las agencias de la UE suelen justificar la recopilación de datos de los migrantes alegando que es necesaria para combatir las redes transnacionales de tráfico. Esto crea la ilusión de que los datos son realmente fiables o útiles. Sabemos que no es así”.

En 2017, un año después de que España abriera causa penal contra Maleno, la Fiscalía archivó las diligencias por no encontrar nada de carácter delictivo, pero el expediente pasó sin garantías judiciales a las autoridades de Marruecos, quienes la acusaron de tráfico de personas. Cuando fue citada a declarar ante el tribunal de Tánger ese mismo año, Maleno se quedó atónita al oír al juez referirse directamente a los informes de Frontex: “Me quedé completamente desconcertada. El juez me preguntaba específicamente por la información contenida en los documentos de la policía española y de Frontex. Era surrealista, pero pagué un alto precio”. En 2019, fue absuelta de todos los cargos.

Pero las preguntas persisten. “¿Cómo es posible que Frontex interrogara a migrantes sobre mí?”, se pregunta Maleno. “¿De verdad es su trabajo espiar a activistas de derechos humanos?”.

Evasión de responsabilidades

En noviembre de 2022, la Comisión de Libertades Civiles del Parlamento Europeo celebró su primera audiencia sobre PeDRA, el poco conocido programa de vigilancia de Frontex que transfiere datos personales a Europol.

El director ejecutivo adjunto de Frontex, Uku Särekanno, explicó a los parlamentarios que, hasta ese momento, Frontex había compartido con Europol datos sobre unos 13.000 “posibles sospechosos”. Särekanno compareció en la audiencia junto a otros dos altos funcionarios estrechamente implicados en la supervisión de PeDRA: Jürgen Ebner, director adjunto de Europol, y Mathias Oel, entonces alto funcionario del departamento de Migración y Asuntos de Interior de la Comisión Europea.

En declaraciones sincronizadas, los tres funcionarios aseguraron que las transferencias de datos eran excepcionales y se regían por un sólido marco jurídico.

Särekanno declaró ante la Comisión: “No es una transferencia masiva de datos, sino una evaluación caso por caso”. “No recibimos datos a granel de Frontex; se hace caso por caso”, se hizo eco Ebner, de Europol. Las transferencias de datos personales se producen únicamente ad hoc; PeDRA “no es un intercambio sistemático de datos”, dijo Oel.

Esta investigación ha visto, en correspondencia interna obtenida a través de una solicitud de libertad de información (FOI por sus siglas en inglés), que las tres agencias se coordinaron previamente para “alinear” sus mensajes a los eurodiputados. Cuando fueron preguntados al respecto, el portavoz de Frontex, Chris Borowksi, declaró que la declaración de Sarekano “se hizo de buena fe y se basó en el entendimiento y el marco internos vigentes en aquel momento”. Oel alegó que “lo declarado se basaba en la información facilitada por Frontex” y Ebner no respondió.

Justicia y Paz – PAZ DESARMADA Y DESARMANTE EN GAZA

Comisión General de Justicia y Paz
LLAMAMIENTO PARA UNA PAZ DESARMADA Y DESARMANTE EN GAZA
-22.5.25-

El Señor dijo a Caín: «¿Dónde está Abel, tu hermano?». Respondió Caín: «No sé; ¿soy yo el guardián de mi hermano?». El Señor le replicó: «¿Qué has hecho? La sangre de tu hermano me está gritando desde el suelo (Gn, 4).

Comisión General de Justicia y Paz. LLAMAMIENTO PARA UNA PAZ DESARMADA Y DESARMANTE EN GAZA.En este año Jubilar de la Esperanza traemos a nuestras conciencias el llamado del Concilio Vaticano II, que nos recuerda que “los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo. Nada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón. (…) La Iglesia por ello se siente íntima y realmente solidaria del género humano y de su historia.” (GS, 1)

En un mundo enfrentado, que nos dibuja un mosaico de muerte con una “guerra mundial a plazos” y que van adquiriendo estructuras más enraizadas de permanencia en la violencia y el odio, donde el valor de la defensa de las personas y de los pueblos como centro de la vida plena va perdiendo peso a favor de intereses mercantilistas, del dinero y del poder, anhelamos una sociedad atravesada por la convivencia, el respeto mutuo y la preservación de los derechos inalienables, conquistados con mucho esfuerzo.

Hasta que no haya una paz firme y duradera nuestro silencio no puede ser cómplice de tantas guerras activas.

La realidad que estamos viviendo clama a gritos el fin de todo enfrentamiento y el establecimiento de la paz llena de justicia, en todos los territorios que sufren este flagelo de la guerra, y especialmente en la querida tierra de Palestina, donde, en palabras de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, la escalada militar plantea condiciones de vida incompatibles con la supervivencia de la comunidad palestina, especialmente de la población de Gaza.

En Gaza, las personas mayores, menores y familias supervivientes están ya muriendo de hambre:

No queremos que Atila recorra la franja de Gaza, no queremos ni bombas ni rehenes, queremos justicia y paz para quienes viven en Israel y en Palestina, queremos el pleno respeto de todos los derechos humanos en todas las tierras que pisó nuestro señor Jesucristo y en todo el mundo. No podemos olvidarnos ni mirar para otro lado cuando los hermanos y hermanas sufren y están muriendo a causa de las guerras.

Quedarnos indiferentes es una incoherencia total con nuestro cristianismo.

Con el Papa León XIV, decimos que la paz no es el silencio sepulcral después del conflicto, no es el resultado de la opresión ni del exterminio, sino un don que mira a las personas y reactiva su vida. Rezamos por esta paz, que es reconciliación, perdón, valentía para pasar página y volver a comenzar en una relación de respeto y convivencia.

Los pueblos quieren la paz:

No podemos olvidar que no hay paz sin justicia y no hay justicia sin reparación, no solo física y de infraestructuras, sino fundamentalmente de tantas personas dañadas en su cuerpo y en su espíritu. Debemos implicarnos todo lo que podamos en este esfuerzo de reparación y de exigencia de parar la guerra como condición primera e ineludible.

Para que esta paz se difunda, junto con el Papa León XIV, apoyamos a la Santa Sede, que está a disposición para que las personas enemigas se encuentren y se miren a los ojos, para que a los pueblos se les devuelva la esperanza y se les restituya la dignidad que merecen, la dignidad de la paz.

Con el corazón en la mano, decimos a quienes dirigen los pueblos: ¡Encontrémonos, dialoguemos, negociemos! La guerra nunca debe ser inevitable porque en ella nadie gana y todos perdemos; las armas pueden y deben callar, porque no resuelven los problemas, sino que los aumentan; porque pasarán a la historia quienes siembran la paz, no quienes cosechan víctimas; porque las demás personas no son ante todo enemigas, sino seres humanos: no son seres malos a quienes odiar, sino personas con quienes hablar.

Para llegar a una situación de “justicia, paz, verdad y fraternidad”, como viene reclamando el Papa León XIV, se requiere, de manera urgente e inaplazable, terminar con el asedio a la población, así como con el ataque a los hospitales, con los bombardeos a la población civil, la destrucción sistemática de infraestructuras y vecindarios, y la negación de asistencia humanitaria, lo que supone una violación de los derechos humanos más básicos y del derecho internacional humanitario, actos de ocupación equivalentes a una limpieza étnica.

Por eso, y por ser un imperativo para la dignidad humana, reclamamos:

Que se respete el Derecho Internacional Humanitario

Que se permita la entrada de ayuda humanitaria sin restricciones,

Que se respete la defensa de la vida, especialmente de las personas más vulnerables, infancia, enfermas, mujeres, y se libere a todas las personas secuestradas

Que se abran corredores humanitarios para asistir a la población civil.

Que dirigentes de los Estados sigan imponiendo sanciones a los Acuerdos con quienes no respetan el derecho internacional humanitario y cese el rearme, con un embargo militar integral, en búsqueda de una paz “desarmada y desarmante”.

Que se dé fin a la guerra en Gaza, y se inicie la reconstrucción de las infraestructuras para una vida digna del propio pueblo palestino en su territorio, hasta consolidar una Paz con Justicia y reparación

«¡En un mundo dividido y herido por el odio y la guerra estamos llamados a sembrar la esperanza y a construir la paz!«. Con estas palabras de nuestro Papa León XIV, hacemos un llamado a ser constructores de puentes de tolerancia, de diálogo y de plena justicia, para toda persona y condición, para todo pueblo y nación. Estamos llamados y convocados a ser artesanos de la paz, convencidos de que es Dios quien mueve la historia, aunque a veces nos parezca ausente o lejano.

Nuestra Señora de la Paz, ruega por nosotros. Acudimos a ti para que esa paz que Dios nos ofrece en Jesús, la recibamos, la conservamos y la llevemos al mundo. Ayúdanos para que seamos artífices de la Paz. Que tu maternal auxilio nos haga valientes, pacientes y eficaces para comprometernos a trabajar por la justicia, fundamento de la paz que todos necesitamos.

Comisión General de Justicia y Paz. LLAMAMIENTO PARA UNA PAZ DESARMADA Y DESARMANTE EN GAZA.

Defensor del Pueblo: INFORME NIÑOS/AS EXTRANJEROS EN ESPAÑA

– Defensor del Pueblo –
INFORME «NIÑAS Y NIÑOS EXTRANJEROS EN ESPAÑA SOLOS O ACOMPAÑADOS».

[tomado de la web del Defensor]

Defensor del Pueblo. INFORME "NIÑAS Y NIÑOS EXTRANJEROS EN ESPAÑA SOLOS O ACOMPAÑADOS".El Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, registró ayer, 16 de mayo, en las Cortes Generales el informe Niñas y niños extranjeros en España solos o acompañados. (puedes descargarlo pulsando aquí). El Informe plantea recomendaciones a la Secretaría de Estado de Juventud e Infancia, a la Subsecretaría del Interior, a la Subsecretaría del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, a la Secretaría de Estado de Seguridad, a a Secretaría de Estado de Migraciones, al Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, a as consejerías competentes de las comunidades autónomas en materia de protección de menores,

Entre sus muchas advertencias, avisa que «miles de menores» pueden caer en la irregularidad con el nuevo Reglamento de Extranjería.
[sobre el nuevo Reglamento, véase esta entrada, y también esta y esta]

“El objetivo de este informe es contemplar a la infancia extranjera que está entre nosotros en su conjunto, es decir aquella -la gran mayoría- que se encuentra junto a sus progenitores y también aquella otra que ha realizado su periplo migratorio sin referentes adultos”, ha señalado Gabilondo.

Así, este trabajo monográfico insiste en que niños, niñas y adolescentes son una auténtica prioridad y que no se puede desatender al principio de igualdad de todos los menores que se hayan bajo nuestra jurisdicción. En palabras del Defensor del Pueblo, “son su situación y sus derechos los que nos mueven, en última instancia, a un informe que, como los monográficos que elabora esta institución, conduce a una serie de recomendaciones concretas, dirigidas a las distintas administraciones -comunidades autónomas y ministerios-, que van desde las propuestas de modificaciones en la aplicación de las normas y de los recursos administrativos, al cambio específico de alguna norma”.

El informe del Defensor del Pueblo concluye, entre otras cosas, que los menores migrantes, acompañados o no, se enfrentan a prácticas administrativas que no ponen en el centro su condición de menores de edad. Además, la normativa de extranjería tampoco recoge suficientemente, en opinión de la institución Defensor del Pueblo, el enfoque de género y de infancia.

Asimismo, el informe apunta que la irregularidad documental de las personas adultas conduce a la invisibilidad de los niños y niñas a su cargo, que quedan expuestos a una situación de triple vulnerabilidad; como menores, como personas migrantes, y como personas indocumentadas.

En este trabajo se considera también que la identificación de todos los menores extranjeros que se encuentran en España en situación irregular constituye una pieza clave para el efectivo ejercicio de sus derechos, y reitera la importancia de detectar a posibles solicitantes de asilo y víctimas de trata.

La opinión de los jóvenes

A la hora de elaborar este informe se ha tenido en cuenta la opinión de los jóvenes extranjeros, sus experiencias vividas en los centros de protección, en la escuela o en otros ámbitos como el sanitario o, en su caso, en el sistema de justicia juvenil y también sobre su transición a la vida adulta.

Hay que resaltar, en este contexto, que la juventud extranjera que ha sido tutelada por las entidades de protección de menores autonómicas identifica como su mayor preocupación el mantenimiento de la regularidad documental al alcanzar la mayoría de edad. La dificultad de encontrar un puesto de trabajo estable que les permita acceder a una vivienda es otra de las preocupaciones más repetida, coincidiendo en esto con las inquietudes de la juventud en general.

A su vez, para la elaboración de este trabajo se ha pedido información y se han cruzado datos de la Policía Nacional, de otros cuerpos de seguridad y de los servicios de protección de menores de comunidades autónomas, así como de diferentes ministerios. Las conclusiones del mismo han dado lugar a recomendaciones dirigidas precisamente a comunidades autónomas y ministerios.

Según Ángel Gabilondo, este informe no es “un compendio de soluciones, sino un conjunto de posibles maneras de enfocar cómo dirigirse a ellas” y hace hincapié en que “los niños y las niñas, los jóvenes -tengan el origen que tengan-, son el futuro real y efectivo de nuestra sociedad. Y, sobre todo, sus derechos son inherentes e inalienables”.

Nuevo Reglamento de Extranjería. ANÁLISIS Y OPINIONES.

EL NUEVO REGLAMENTO DE LA LEY DE EXTRANJERÍA. REFLEXIONES Y PARECERES

[entrada publicada el 29.11.24; última actualización: 11.12.24]

A partir de un artículo central sobre la nueva Ley de Extranjería, tomado de «Alfa y Omega», ofrecemos luego otros artículos y reflexiones sobre ella. Cada quien tenemos la posibilidad y el deber de formar nuestra propia opinión. Eso sí, la Mesa comparte buena parte de las críticas que aquí se exponen (y también bastantes de las alabanzas).

Luces y sombras en la ley de extranjería (José Calderero de Aldecoa para Alfa y Omega de 28.11.24).

El nuevo reglamento deja fuera a personas como Renzo y a al menos 75.000 indocumentados pero amplía los supuestos para acogerse al arraigo. Los expertos valoran los cambios, pero piden ir más allá

Nuevo Reglamento de Extranjería. Análisis y opiniones.Renzo es de Perú y tiene 24 años. Llegó a España huyendo «de la inseguridad y de la corrupción» en su país. Pero desde que desembarcó en Madrid no ha podido más que sobrevivir con pequeños trabajos realizados sin contrato. «He sido ayudante obras, repartidor o limpiador de pisos», enumera. Otra cosa que también ha podido hacer es dejarse ayudar. «Estoy muy agradecido a Cáritas de Getafe», manifiesta. La entidad caritativa de la Iglesia no solo le ha pagado el alquiler de la habitación en la que vive en dos ocasiones, sino que también le ha ayudado con su formación. «Me estoy preparando para ser ayudante de almacén», explica con orgullo. Todo será en balde, sin embargo, si no consigue un permiso de residencia y trabajo. El problema es que con el nuevo reglamento de la ley de extranjería, según Cáritas, no puede regularizar su situación al no contar con el tiempo de permanencia necesario en España para hacerlo acogiéndose al arraigo. Pero no es el único. «Sigue habiendo personas en situación irregular que no entran bajo el paraguas del nuevo reglamento. Pensemos en el gran número de indocumentados. Solo Cáritas tiene constancia de unos 75.000 y no todo el mundo acude a esta entidad, con lo cual podemos suponer que el número es aún mayor», advierte el director del Departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española, Fernando Redondo.

No es el único colectivo perjudicado. «A partir de ahora, el tiempo que una persona haya pasado como solicitante de protección internacional no contabilizará como tiempo de permanencia previa en España para la solicitud del arraigo», explica el responsable de Incidencia Política y Orientación Jurídica sobre Movilidad Humana en Cáritas Española, Diego Fernández-Maldonado. De esta forma, si la Administración deniega la protección el candidato deberá comenzar con el proceso de arraigo desde cero y esperar en situación irregular los años que marca la ley para poder acogerse a esta figura. Este cambio legal, según Fernández-Maldonado, «es un ataque frontal a la protección internacional». Quizá por ello, el punto no «estaba incluido en el borrador sobre el que trabajamos en la consulta que hizo el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones a las entidades del sector»; un proceso en el que Cáritas Española «participó de manera activa». Según el responsable, «hicimos un documento muy amplio de aportaciones, pero lamentablemente las que reivindicábamos con más fuerza no han sido recogidas en el texto definitivo».

En ese documento, por ejemplo, se advertía sobre el funcionamiento de las oficinas de extranjería y las vías de acceso a los expedientes. «Hay personas que aunque cumplen los requisitos para acceder al arraigo no pueden presentar su expediente porque no hay citas disponibles para ello», señala el responsable. Por otro lado, este reglamento consolida la presentación telemática de los expedientes, «que es muy cómoda, pero imposible para alguien en situación irregular porque no dispone de firma electrónica». Por último, Fernández-Maldonado lamenta que en el caso de que una persona haya podido presentar su solicitud hay un último obstáculo que es «el plazo excesivamente largo de resolución». Esto tiene un impacto directo para los arraigos relacionados con el trabajo, «porque supone que tienes que convencer al empleador de que contrate a una persona que no va a poder trabajar hasta que la resolución sea favorable, algo que puede tardar seis u ocho meses». Y aunque «uno de los objetivos que dice perseguir este nuevo reglamento es dar mayor agilidad a los procedimientos de regularización», la realidad es que «se quedará en agua de borrajas, si no se dota del personal y las estructuras necesarias para llevar a cabo esta gestión», añade el director de Migraciones de la CEE.

Nuevos arraigos

El Gobierno dio luz verde al reglamento el pasado 19 de noviembre, durante el Consejo de Ministros. A su conclusión, la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, afirmó que con él «se simplifican procedimientos, se eliminan duplicidades y se dan mayores garantías y rigor jurídico». La principal novedad es la reducción del tiempo que una persona tiene que pasar en España —en situación irregular— para acceder a la regularización por arraigo: de tres a dos años. También se han modificado los tipos de arraigo. Antes había cuatro situaciones y se han ampliado a cinco: arraigo social, sociolaboral, socioformativo, familiar y de segunda oportunidad. Este último no figuraba en el anterior reglamento y permite regularizar a los extranjeros que han tenido una autorización previamente y por alguna razón no han podido renovarla. Asimismo, el nuevo texto modifica la situación de los visados y establece que todas las autorizaciones iniciales van a ser de un año.

Al final, «con todas estas luces y sombras», concluye Fernández-Maldonado, «no se trata de una norma que nos satisfaga al 100 %». Tampoco a Fernando Redondo, que, si bien valora los avances, sostiene que «la aprobación del nuevo reglamento no debe impedir que la iniciativa legislativa popular para regular a medio millón de migrantes siga adelante». Y concluye: «Reglamento e ILP serían dos vías complementarias para llevar a cabo una verdadera y efectiva regularización».

MÁS:

María Martín y Sebastián Forero (para El País) 21.10.24. El Gobierno ultima la reforma que facilitará la residencia y el permiso de trabajo a decenas de miles de extranjeros. «El último borrador del nuevo reglamento de extranjería, al que ha tenido acceso EL PAÍS, reduce plazos y fomenta que los inmigrantes puedan trabajar. La norma abre una vía de regularización transitoria a los que les denegaron su solicitud de asilo».

María Martín y Sebastián Forero (para El País) 22.10.24. El nuevo reglamento de Extranjería provoca recelos a los promotores de la regularización de inmigrantes en el Congreso. «Los impulsores de la Iniciativa Legislativa Popular temen que la nueva reforma la vacíe de contenido».

Alfa y Omega 19.11.24. El Gobierno aprueba el nuevo Reglamento de la Ley de Extranjería. Resumen en Alfa y Omega de la presentación hecha por la ministra Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz.

Alfa y Omega 20.11.24. La CEE da la «bienvenida» al nuevo reglamento de extranjería, pero lo ve «insuficiente». «El director del departamento de Migraciones de la CEE ha recordado que la nueva norma deja fuera a muchas personas y ha asegurado que seguirán apoyando la ILP para la regularización de 500.000 migrantes».

José Luis Palacios (para Noticias Obreras) 20.11.24. La Iglesia española ve “avances” en el Reglamento de Extranjería pero denuncia “insuficiencias”. «Migraciones de la Conferencia Episcopal y Cáritas celebran los “avances” registrados en el nuevo Reglamento de la Ley de Extranjería, aunque denuncian “insuficiencias” y “obstáculos”, por lo que piden la aprobación de la iniciativa legislativa popular para la regularización extraordinaria».

La Vanguardia – Servimedia 20.11.24. La Iglesia alerta de que la reforma del reglamento de Extranjería dejará sin protección a más de 75.000 personas sin papeles.

Servicio Jesuita a Migrantes 25.11.24. Las entidades sociales ven luces y sombras en la reforma del Reglamento de Extranjería. «La alianza formada por seis organizaciones especializadas en el acompañamiento social y jurídico de personas migrantes y refugiadas considera que la nueva normativa establece mejoras pero no logra un cambio sustancial y definitivo, dejando atrás objetivos clave».

Europa Press 8.12.24. Diferencias entre el nuevo Reglamento de Extranjería y la ILP de regularización. «La alianza formada por seis organizaciones especializadas en el acompañamiento social y jurídico de personas migrantes y refugiadas considera que la nueva normativa establece mejoras pero no logra un cambio sustancial y definitivo, dejando atrás objetivos clave».

Extranjeristas en Red 12.12.24. Una interpretación interpretación restrictiva del nuevo Reglamento de Extranjería provocará un desastre mayúsculo en inmigrantes que ya llevan tiempo trabajando e instalados en España.

Cáritas Española: AVANCE DEL IX INFORME FOESSA

Cáritas Española
AVANCE DE LOS RESULTADOS DEL IX INFORME FOESSA
La sociedad del riesgo: hacia un modelo de integración precaria

[tomado de la web de Cáritas Española]

[descarga la Nota de Prensa en este enlace]

Cáritas presenta un avance de los resultados del IX Informe FOESSA, que saldrá a la luz pública en el último trimestre de 2025

Los hogares que sufrieron las consecuencias de la crisis financiera de 2007 y de la COVID 19 siguen sin recuperarse. Casi 20 años después de aquel crack económico, un importante sector de la población sigue sin ver aliviada su situación. Un total de 9,4 millones de personas (19,3%) están actualmente en situación de exclusión social en España, dos millones más que en 2007 (16,4%).

Cáritas Foessa La sociedad del riesgo, hacia un modelo de integración precaria

A la par, el número de personas en exclusión social severa continúa al alza, con un incremento del 28% respecto de 2007, hasta alcanzar a 4,3 millones de personas en nuestro país, 1,4 millones más que antes de la Gran Recesión.

Por el contrario, las situaciones de integración plena (22 millones de personas) han descendido un 8% (4 puntos porcentuales) y se encuentran ahora más lejos de llegar a la mitad de la población española (45%).

Así lo refleja el avance de los resultados de la sexta Encuesta sobre Integración y Necesidades Sociales de la Fundación FOESSA (EINSFOESSA), realizada el pasado semestre a 12.500 hogares en todo el país y cuyos datos definitivos serán presentados en el IX Informe sobre Exclusión y Desarrollo Social en España, que saldrá a la luz pública en el último trimestre de 2025.

La difusión de esta foto fija de casi dos décadas de transformación de los procesos de exclusión de la sociedad española -bajo el título “La sociedad del riesgo, hacia un modelo de integración precaria”– tuvo lugar este martes en la sede de Cáritas Española en Madrid. La rueda de prensa contó con la presencia de Natalia Peiro, secretaria general de Cáritas Española, y de Raúl Flores, secretario técnico de la Fundación FOESSA y coordinador del Equipo de Estudios de Cáritas Española.

“Se hace necesario volver la vista a la situación anterior a la Gran Recesión de 2007, pues los efectos de las crisis del COVID y su recuperación no deben enmascarar que, como sociedad, hemos sido incapaces de superar las consecuencias que originó la crisis financiera que tuvo lugar hace más de una década y que, aun entonces, había familias y personas cuyas condiciones de vida no eran adecuadas. Estamos, por tanto, ante una dinámica que nos muestra un claro carácter estructural de la realidad de la exclusión social, preexistente a las crisis, y de la incapacidad de la economía y de las políticas para romper los ciclos de pobreza y exclusión social”, señaló Natalia Peiro.

Emergencia social de la vivienda

En los últimos años no todos los aspectos de la exclusión social han seguido la misma tendencia. La exclusión residencial ha sido uno de los que más ha empeorado. Los problemas relacionados con la vivienda afectan hoy de una forma u otra a 1 de cada 4 hogares en España, pero esa proporción se dispara a 9 de cada 10 si se analiza las personas en situación de exclusión social severa.

La encuesta revela que más de 4,6 millones de hogares sufren dificultades relacionadas con el acceso y el mantenimiento de la vivienda en 2024.

El sobreesfuerzo por los costes de la vivienda afecta ahora a 6,8 millones de personas (14,1% de la población), 1,7 puntos porcentuales más que en 2018 y 8,9 puntos porcentuales más que en 2007, momento en el que los gastos excesivos alcanzaban al 5,2% de las personas.

El 20% de los hogares con menor renta dedican hoy en día más del 70% de sus ingresos al pago del alquiler de su vivienda. “Si hacemos una mirada retrospectiva, el desembolso era del 48% en 2007, lo que significa que el esfuerzo en el pago de la vivienda de las familias con menos recursos se ha incrementado casi un 50% en este periodo”, destaca Raúl Flores.

El régimen de tenencia también se revela como un potencial factor protector frente a la exclusión social. Cuando se tiene la vivienda en propiedad (pagada o con pagos pendientes) el riesgo de exclusión cae al 8% de la población, pero aumenta hasta el 30% para las familias que pagan un alquiler y hasta el 59% en el caso de los hogares con tenencia en precario (cedida, realquilada, ocupada o con aviso de desahucio).

“Al profundizar en esta cuestión, se hace obvio que el esfuerzo que las familias realizan para el pago y mantenimiento de la vivienda como necesidad básica para la vida no ha dejado de incrementarse en los últimos años, como señalábamos en el anterior Análisis y Perspectivas, del año 2023. La proporción del presupuesto familiar dedicado a pagar la vivienda sigue creciendo, y es una realidad que afecta tanto a la compra como al alquiler, aunque con consecuencias especialmente más negativas para las personas que viven alquilando”, destaca Raúl Flores.

La encuesta evidencia además un fuerte proceso de descapitalización de los hogares excluidos desde la crisis financiera: si en 2013 el 57% de los hogares en exclusión tenía una vivienda en propiedad, aun con pagos pendientes, ahora esa proporción se ha reducido a 3 de cada 10. “Las familias en exclusión social, por tanto, tienen más difícil acceder o, en menor medida, mantener una vivienda en propiedad, y se exponen cada vez más a acceder a una vivienda en precario, lo que influye radicalmente en su inseguridad jurídica y vital”, añade Flores.

El empeoramiento de algunos indicadores de exclusión residencial ilustra las estrategias con las que los hogares intentan adaptarse al reciente contexto de inflación, aun conllevando consecuencias importantes para la calidad de vida:

  • Aproximadamente 3 millones de personas (6,3%) utiliza ya formas precarias de tenencia de la vivienda (facilitada gratuitamente por otras personas o instituciones, realquilada, ocupada ilegalmente o con aviso de desahucio).
  • Aproximadamente 3,4 millones de personas (7%) sufren condiciones de hacinamiento. Estos son los hogares que se ven forzados a compartir pisos con más personas, a volver a la casa de padres o familiares y convivir con ellos, a recurrir a los llamados “nanopisos” o que tienen incapacidad para buscar otra vivienda cuando aumenta la familia.
  • Desde el año 2018 ha aumentado la población expuesta a situaciones de vivienda inadecuada, entre las que destaca que 1,6 millones de personas residen en viviendas que carecen de algún equipamiento básico, o que 720.000 personas residen en barrios marginales con entornos degradados.
  • Por último, algo más de 1,5 millones de personas no tienen la posibilidad de adecuar la vivienda a las necesidades de las personas con movilidad reducida, y acceden o se mantienen en viviendas con barreras arquitectónicas.

“A diferencia de otras formas de exclusión residencial extrema, como el chabolismo o el sinhogarismo, que son mucho más visibles para la sociedad, los problemas que hemos señalado son en general muy poco visibles. Quizás por ello la sociedad española ha tardado tanto en reaccionar a la actual crisis de vivienda que, en realidad, se viene labrando desde hace ya tiempo”, explica Raúl Flores.

Crece el número de personas con empleos exclusógenos

El crecimiento económico de los últimos años ha funcionado como activador del empleo en dos vías. Por un lado, ha aumentado el empleo formal, estable e integrado, pero, por otro, también ha aumentado los empleos con menor potencial integrador o incluso con carácter exclusógeno.

El empleo ha dejado de ser un antídoto infalible frente a la exclusión social, ya que una de cada 10 personas ocupadas está en exclusión. En concreto, el número de hogares cuya persona sustentadora principal tiene un empleo de exclusión ha pasado del 1,1% en 2018 al 2,7% en 2024. El empleo de exclusión se refiere, por ejemplo, a la venta a domicilio, la venta ambulante, el empleo de hogar no cualificado, los peones agrícolas, los eventuales temporeros, los recogedores de cartón, reparto de propaganda, etc.

El porcentaje de hogares cuya persona sustentadora principal tiene un empleo irregular -sin contrato y sin cobertura en la seguridad social- ha pasado de 1,3% en 2018 a 2,2% en 2024, mientras que el número de hogares cuya persona sustentadora principal está en inestabilidad laboral grave (3 o más contratos; en 3 o más empresas o 3 o más meses en desempleo en un año) ha pasado del 4,8% al 5,9%.

La encuesta demuestra además que el desempleo está insuficientemente protegido y compensado, ya que expulsa de la sociedad con gran fuerza a buena parte de quien no ha conseguido una estabilidad laboral. Más de 8 de cada 10 hogares cuya persona sustentadora principal se encuentra en desempleo están en situación de exclusión social; y más de la mitad, en exclusión social severa en 2024.

“Una asociación tan directa entre la situación de desempleo y la exclusión social nos sugiere también que las actuaciones propias de las políticas activas de empleo (orientación, formación, empleo protegido, subvenciones a la contratación…) deberían ser complementadas en muchos casos con medidas de apoyo y acompañamiento social para superar las problemáticas del ámbito personal o familiar, que pueden suponer un auténtico hándicap para la (re)incorporación al mercado de trabajo si no se abordan. El trabajo conjunto de servicios sociales y de empleo con este grupo sigue siendo una asignatura pendiente que debería abordarse con urgencia”, subrayó Raúl Flores.

La salud no es igual para todos

Las listas de espera, la exclusión de determinados servicios del catálogo de prestaciones del Sistema Nacional de Salud y la dificultad de acceso para la asistencia a la salud mental son, entre otras, algunas de las dificultades que afectan directamente a la población y que están generando una desigualdad creciente.

La encuesta revela, por ejemplo, el destacable crecimiento de los casos de enfermedades graves y/o crónicas que no han recibido atención en el último año. En más de 600.000 familias alguien no ha recibido la atención que precisaba en el momento adecuado. Es reseñable también la persistencia de un nivel alto de familias, un 12%, con dificultades para comprar medicamentos y seguir tratamientos o dietas por problemas económicos.

“Ambas cuestiones están muy presentes en la percepción social como problemas importantes y tienen una especial incidencia en los sectores más excluidos”, indicó el secretario técnico de la Fundación FOESSA.

Los perfiles de la exclusión social

Jóvenes. Por grupos de edad, los más jóvenes son los que más han empeorado su situación al aumentar la incidencia de la exclusión social. En concreto, la infancia ha visto cómo la exclusión social severa le afecta más del doble ahora que en 2007. En concreto, es muy preocupante que la exclusión social severa en la infancia haya pasado del 7,2% en 2007 al 15,4% ahora, mientras que entre la juventud de 18 a 29 años ha pasado del 6,4% en 2007 al 11% en 2024.

Mujeres. En el conjunto del periodo puede apreciarse, una tendencia al aumento de las desigualdades de género. Aunque en el último periodo 2021-2023 puede verse una mejoría más rápida en los hogares encabezados por mujeres, la situación está lejos todavía de la igualdad y han aumentado claramente las diferencias respecto de los periodos anteriores de bonanza, en 2007 y 2018. La exclusión social en los hogares sustentados por mujeres alcanza el 21% frente al 16% de los hogares encabezados por hombres, lo que representa un 34% más de afectación en las familias con mujeres al frente.

Familias con menores a cargo. La mayor exposición a la exclusión social también se encuentra fuertemente asociada a determinados tipos de hogar, especialmente las familias monoparentales (29%), a las familias con menores de 24 años (24%), y a aquellas familias con alguna persona con discapacidad (24%). Por el contrario, en los hogares en los que hay personas mayores de 65 años la incidencia de la exclusión social es muchísimo menor (hasta 4 veces menos de incidencia de la exclusión social severa).

Las personas solas superaron razonablemente el impacto de la crisis financiera, pero no han superado apenas los efectos de las últimas crisis y tienen ahora 3 veces más incidencia de la exclusión social severa.

Inmigrantes. La exclusión social afecta tres veces más a la población extranjera que a la de nacionalidad española. Las personas migrantes de nacionalidad africana son las más perjudicadas por estos procesos de marginación, ya que 3 de cada 4 sufren las consecuencias de la exclusión social de una manera más acentuada que el resto de la población de nacionalidad extranjera.

La encuesta confirma que, pese a que las personas migrantes sufren una marcada brecha social y económica, tres de cada cuatro personas en exclusión social siguen siendo de nacionalidad española, y esto se debe a que los procesos de exclusión social no son de naturaleza exógena, sino que tienen su origen en nuestro propio modelo de sociedad.

“Junto a esta realidad, el avance del Informe FOESSA muestra cómo nos dirigimos a una sociedad del riesgo en la que pueden tambalear las vidas de distintos estratos de la sociedad, y no solo aquellos que ya vivían en la incertidumbre. Que, además, como veremos nos expone en diferentes aspectos de nuestra vida: el desgaste para tener y mantener una vivienda, la ineficacia del empleo para dar estabilidad a las familias, y la brecha generacional que amenaza el futuro de jóvenes, niñas y niños de hoy, y por tanto que amenaza el futuro de nuestra sociedad. Una sociedad del riesgo que dificulta las vidas de los más vulnerables, pero cada vez más las vidas de más familias en general”, señaló Raúl Flores

En esta línea, la secretaria general emplazó a las administraciones públicas, al sector empresarial y a toda la sociedad a tomar nota del primer resultado de este macro-diagnóstico. “Como sociedad nos enfrentamos a diferentes retos que deben ser abordados no solo pensando en las mayorías, sino poniendo también el foco en aquellas personas, colectivos y territorios que tienen mayores dificultades y que, en muchos casos, enfrentan una acumulación de problemas simultáneos que se retroalimentan entre sí. Estamos ante la gran oportunidad de construir un futuro y una sociedad que no prescinda de una buena parte de sí misma y en la que el principio del bien común sea la clave para el rediseño y desarrollo de un nuevo modelo de convivencia”, añadió.

Propuestas

  1. Es necesario lograr que todas las personas tengan unas condiciones de vida dignas independientemente de su relación con el empleo. Para ello, es preciso atender las carencias de tipo material, bien complementando aquellos salarios que son insuficientes, o garantizando unos ingresos mínimos pero suficientes para la vida en sociedad. Esto implica seguir desarrollando el sistema de garantía de ingresos mínimos. Un terreno en el que todavía hay un amplio margen de mejora, ya que el gasto del estado español en el capítulo diverso de rentas de inserción es de un 30% respecto a los invertido de media por los países de la Unión Europea. (Datos ESSPROSS EUROSTAT 2022).
  2. La integración social es más que lo monetario, por lo que es necesario pensar en reforzar paralelamente el sistema de protección social para garantizar también el derecho a la inclusión social, así como explorar otros espacios y tareas (porque el trabajo no es solo empleo) que faciliten la integración y participación social, generando además bienestar común.
  3. Es preciso ampliar y reforzar las políticas públicas de vivienda para toda la sociedad y en especial para las familias más vulnerables. Para ello, conviene observar que el parque de vivienda pública en alquiler alcanza el 8% en la media de la Unión Europea, cifra que triplica el parque de vivienda pública en España que es del 2,5%. Por otro lado, la inversión que se realiza en generar prestaciones económicas para apoyar el alquiler supone apenas el 18% de lo invertido en la media de la Unión Europea. Por todo ello, es primordial generar un parque de vivienda público extenso, así como luchar contra las manifestaciones de exclusión residencial, tanto de vivienda inadecuada como vivienda insegura. (Datos ESSPROS EUROSTAT 2022 y Datos sobre vivienda accesible de la OCDE).
  4. Es urgente afrontar las situaciones de pobreza y exclusión social que afectan a la infancia y, para lograrlo, tanto la cobertura como el impacto de las prestaciones monetarias dirigidas a familias e infancia deben alinearse a los modelos y cuantías de otros países de nuestro entorno. El déficit en inversión en infancia y en políticas orientadas a la familia son retos de primera magnitud en la construcción de una solidaridad intergeneracional efectiva. Un déficit al que en las prestaciones económica por tener hijos España dedica tan solo un 36% de inversión en comparación con la media de la UE. (Datos ESSPROS EUROSTAT 2022).
  5. Un mayor nivel de estudios es un factor protector de la exclusión social. Por este motivo es preciso favorecer el acceso a la educación no obligatoria, en concreto a la formación profesional y universitaria, teniendo en cuenta que no todas las personas pueden afrontar las tasas de matriculación ni el mantenimiento durante los años de estudios. Desde el inicio, el sistema educativo debería ser un compensador real de las diferencias de partida para que podamos ciertamente hablar de igualdad de oportunidades.
  6. Es necesario seguir invirtiendo en el Sistema Nacional de Salud para asegurar una atención universal, de calidad, y en plazos de tiempo adecuados a las necesidades de todas las personas. Resulta especialmente urgente la atención de la salud mental, para lo cual es necesario contar con profesionales suficientes para que la atención psicológica sea efectivamente parte del derecho a la salud.
  7. Es urgente la puesta en marcha de políticas sólidas de equidad y solidaridad con estas poblaciones que se encuentran segregadas y marginadas, ocupando los niveles sociales más desfavorecidos y con graves dificultades para su plena aceptación e inclusión social, como son las personas de origen migrante.